
Dossier móvil sobre el trancón, 6. Las vías expresas urbanas
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De cómo los expertos y el gobierno distrital llegaron a la propuesta calificada de inverosímil por los críticos de construir en Bogotá autopistas elevadas o “de segundo piso” para los automóviles.
Paul Bromberg Z.*
Decisiones finales
El Informe del Plan Maestro del Transporte Urbano de Santa Fe de Bogotá, preparado por la agencia de cooperación japonesa (JICA), enumera cada una de las reuniones que tuvieron lugar durante las varias etapas del estudio.
El 5 de julio de 1996 tuvo lugar una reunión crucial: fue la reunión previa a redactar el informe final. Se debía seleccionar una de las 17 alternativas, y con ella correr el modelo. El tema que se discutió parece rutinario: “(1) la planificación del transporte público; (2) los proyectos prioritarios del Plan Maestro y (3) la gestión de la demanda de tráfico” (TDM).
Pero el asunto no era tan rutinario, porque la discusión giró sobre el tema tabú, el futuro del automóvil. Había pleno consenso en que la prioridad era el transporte público colectivo, del cual los expertos japoneses esperaban conseguir niveles satisfactores de servicio y eficiencia, en un proceso paulatino y bien estructurado de corto, mediano y largo plazo.
Desde esta perspectiva el automóvil no es ‘la solución’, sino un problema que debe ser resuelto. Quienes lo tienen lo seguirán usando, por comodidad y/o como factor de productividad personal y facilitador de interacciones sociales. Tampoco puede pasarse por alto que es un factor de productividad global.
Aumentará la cantidad de familias que quieren tener y usar el automóvil. De hecho, la previsión de JICA en este punto resultó inferior a lo que ocurrió. Cabe estudiar el papel que jugó la prohibición creciente. Y esto sin contar el inesperado y exponencial aumento de las motocicletas, no previsible en 1996 (la moto ni siquiera se mencionó).
“Es muy difícil construir ampliaciones de las vías existentes o proyectos de construcción de nuevas vías en la parte del centro (se refieren al centro expandido), y además los precios de adquisición son sumamente altos”. Entonces, propusieron un plan para construir vías expresas urbanas (segundo piso) en tres etapas: una vía expresa circunvalar para atender prioritariamente la zona más central; una segunda circunvalar más externa, y 4 vías urbanas radiales.

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El diagnóstico
El pcu (personal car unit, que se podría traducir como equivalente carro personal) es una unidad de medición utilizada para estudiar la congestión vehicular. Cuando se mide el número de vehículos de todo tipo que pasa o se espera que pase por un punto seleccionado de una vía en un período determinado, se hace en vía un conteo, y se asignan valores de pcu a los diferentes vehículos: automóvil particular pcu = 1 (por definición), un bus normal = 3 pcu; una moto = 0,4 pcu, y así para otros vehículos.
Si se hace el plan vial, sin las autopistas urbanas, las vías más importantes según el modelo verían los siguientes valores de uso en 2020, en unidades pcu:
Vía | pcu/día | |
| Desde | Hasta | |
K 7ª | 90.000 | 120.000 |
Av Ciudad de Quito | 120.000 | 190.000 |
Av Caracas | 90.000 | 110.000 |
Calle 80 | 80.000 | 100.000 |
Avenida El Dorado | 190.000 | 200.000 |
Autopista Norte | 230.000 | 250.000 |
El informe de JICA muestra en un cuadro el impacto predicho de la construcción o no de este conjunto de autopistas urbanas. Algunos valores:
Volumen de tráfico en las vías principales en el año 2020 (pcu diario) | ||
Vía | Se construyen | No se construyen |
Av. Caracas | 42.400 | 88.700 |
Av. Kra. 7ª | 45.100 | 115.000 |
| Av Ciudad de Quito (K.30) | 169.700 | 171.400 |
Av. Américas | 142.900 | 197.500 |
Fuente: Estudio del Plan Maestro… | ||
Los autores concluyen que “de acuerdo con las proyecciones, la velocidad promedio de la Av. Caracas y la carrera 7ª en el 2020 será del orden de 5 km/h.” Si se hacen las autopistas urbanas proyectadas, la velocidad de esas vías estará entre 11 y 17 km/h.
La propuesta
“Es muy difícil construir ampliaciones de las vías existentes o proyectos de construcción de nuevas vías en la parte del centro (se refieren al centro expandido), y además los precios de adquisición son sumamente altos”. Entonces, propusieron un plan para construir vías expresas urbanas (segundo piso) en tres etapas: una vía expresa circunvalar para atender prioritariamente la zona más central; una segunda circunvalar más externa, y 4 vías urbanas radiales.
Un ejemplo de un viaducto de este tipo se ve en la gráfica que tomo del informe:

Las siguientes son las rutas que quedaron consignadas en el Informe. La ciudad puede tomar la decisión de cambiarlas, para eso queda con el software de modelamiento:
Etapas | Longitud (km) | Ruta |
| Primera vía expresa circunvalar | 17.7 | Calle 116 hasta calle 72, Carrera 24, Av Ciudad de Quito, Av diagonal 28, empata 7ª/10ª antes de entrar al antiguo centro. |
| Segunda vía expresa circunvalar | 23.9 | Canal Molinos (calle 115), AvK 68, Calle 6ª hasta la carrera 7ª/10ª. |
| Vías radiales | 23.0 | * Extensión hacia el norte de la carrera 7ª (radio norte-sur) * Río Juan Amarillo (radio oriente-occidente) * Av Eldolrado (radio oriente-occidente) * Av Américas (radio oriente-occidente) |
La decisión
Por testimonio de algunos de los presentes sé que la discusión fue intensa, y finalmente se impuso el realismo, a regañadientes: ‘Hay que sacar el diente, aunque se dañe la sonrisa’: los automóviles hay que tenerlos en cuenta. La sana planeación no se hace en oposición a las complejidades de la sociedad, sino teniéndolas en cuenta.
El modelo predice que si no se hacen las vías expresas urbanas habrá trancón de automóviles. El impacto urbano no es nada deleznable, porque el espacio público de movilidad en Bogotá es estrecho. Desde el punto de vista de la reducción del nivel de la velocidad global de los desplazamientos en el año 2020, después de la ALO, el primer anillo de vía expresa urbana es el proyecto de mayor impacto.
En el mapa está el primer diseño de las rutas.

Por testimonio de algunos de los presentes sé que la discusión fue intensa, y finalmente se impuso el realismo, a regañadientes: ‘Hay que sacar el diente, aunque se dañe la sonrisa’: los automóviles hay que tenerlos en cuenta. La sana planeación no se hace en oposición a las complejidades de la sociedad, sino teniéndolas en cuenta.
Los japones ofrecieron entonces ampliar su cooperación con el diseño conceptual del primer anillo, que atiende la zona central en donde están los problemas más críticos, y una evaluación sobre su financiación con peajes. A esa oferta se añadió la solicitud del diseño conceptual de las seis rutas troncales más importantes.
El proceso de complementación de la consultoría comenzó sus trámites en ese momento, y para finales de 1997 el gobierno japonés había aceptado. Ese es el momento de la llegada del nuevo gobierno de la ciudad.
La transición de gobierno y sus consecuencias son el tema del próximo capítulo.
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Acerca del autor
Paul Bromberg
* Exalcalde de Bogotá y miembro fundador de Razón Pública.
paul.bromberg.z@gmail.com
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