Diez lecciones para la transformación policial | Razón Pública 2024
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Diez lecciones para la transformación policial

Escrito por Luis Ernesto García

La relación entre la ciudadanía y las fuerzas policiales es una apuesta permanente. Esto piensan los policías en las calles y éstas son las lecciones para tener la policía que requieren nuestros países en América Latina y el Caribe.

Luis Ernesto García*

Qué piensan los policías

Los problemas de seguridad y convivencia no se resuelven sino con un trabajo concertado entre los poderes del Estado, la coordinación interinstitucional y la participación activa de la ciudadanía; las fuerzas de policía por si solas no pueden atender estos complejos problemas.

Las policías de Colombia y, en general, las de América Latina y el Caribe tienen algo muy esperanzador en común: el crecimiento. Este no ha sido solo un aumento del pie de fuerza, sino ante todo un avance en la profesionalización de la Policía para el mejor desempeño de sus tareas de vigilancia.

Este profesionalismo quedó claro en las entrevistas que adelanté en 2022 y 2023 con oficiales y agentes de países de América Latina y El Caribe. Oír las voces de los policías que están en la primera línea me permitió entender cómo perciben la institución policial y los cambios que creen necesarios para mejorarla. Hay tres áreas claves:

Primera, que la criminalidad en aumento desborda la capacidad de respuesta de los policías en la calle; la proliferación de bandas delincuenciales hace difícil prevenir e intervenir con eficacia suficiente. Los policías consideran que el territorio que cubren es demasiado extenso para un patrullaje efectivo; además consideran que la estrategia debería concentrarse en desarticular las bandas, con mejor inteligencia e investigación criminal y un apoyo decidido de la Fiscalía.

las organizaciones públicas y privada que destacan por su excelencia en el servicio tienen un común denominador: un sistema de estándares de la profesión que incide en la calidad y excelencia del servicio. Los cuerpos de policía necesitan un sistema riguroso de validación de competencias de agentes y de oficiales.

Segunda, que los policías necesitan mejores condiciones de trabajo y bienestar para   llevar a cabo sus difíciles tareas. Los policías que patrullan las calles sienten que su trabajo es poco valorado, se sienten solos y culpabilizados por los delitos que ocurren en sus ‘cuadrantes’, dicen que sienten como si ellos mismos los cometieran.

No entienden cómo la vigilancia, razón de ser de toda organización policial, no ha tenido prioridad para ser modernizada, tecnificada y dotada de mejores capacidades. Adicionalmente afirman que “la policía tiene otras especialidades y grupos operativos que también deberían responder por los resultados negativos de seguridad”.

En general desean que el servicio de policía se profesionalice cada día más, manifiestan el deseo de sentirse mejor tratados y reconocidos dentro de un verdadero modelo de servicio orientado a las personas.

Tercera, se necesitan cambios institucionales sostenibles para que puedan acceder a oportunidades de crecimiento profesional, una educación y una doctrina constante y ajustada a los problemas que afrontan los territorios.

Así mismo, los policías solicitan un mayor respaldo jurídico e institucional ante los procedimientos que, en su perspectiva, son complejos y les acarrean investigaciones penales. Ellos no quieren impunidad, pero solicitan asesoría técnica y acompañamiento jurídico. Capacidades reales para enfrentar una delincuencia que crece cada día.

Las necesidades y expectativas de los policías son esenciales para llevar a cabo los ajustes en la gestión de la seguridad ciudadana y del servicio de policía desde una perspectiva incluyente. Sus preocupaciones son legítimas y deben ser incorporadas en toda política, estrategia o proyecto de transformación policial.

Foto: Facebook: Policía Nacional - La modernización de la seguridad ciudadana debería incluir innovaciones en el modelo educativo policial de acuerdo con las tendencias mundiales en educación, las necesidades de las comunidades, ente otros aspectos.

Lecciones para mejorar la policía

De manera muy resumida, comparto diez lecciones que podrían ser útiles para los gobiernos que quieren llevar a cabo o están inmersos en procesos de modernizar la seguridad ciudadana y sus cuerpos de policía.

Primero, un liderazgo político e institucional del más alto nivel que establezca el carácter deseado de la gestión policial. Establecer una hoja de ruta con resultados claros, metas e indicadores de cambio, planes de ajuste en el proceso de   implementación.

Segundo, lo anterior debe basarse en un estudio sólido y apoyado en evidencia sobre los problemas de seguridad, los déficits de capacidades y las áreas centrales de intervención con más directo efecto sobre los resultados. Un enfoque metodológico pluralista, incluyente y orientado a resultados que logre transformar necesidades en proyectos concretos de intervención y solución de los problemas.

Tercero, la asistencia técnica y el apoyo de la cooperación internacional para impulsar las buenas prácticas, acelerar los tiempos de ejecución y mejorar las intervenciones.

Cuarto, un sistema de gobernanza orientado a la transformación de la policía y el consiguiente modelo de liderazgos, gerencia y soporte técnico. Estos procesos exigen un entusiasta trabajo en equipo, planificación, ejecución, supervisión, rendición de cuentas, instancias de coordinación y toma de decisiones, así como equipos interdisciplinarios y dinamizadores para subproyectos específicos.

Quinto, un método de conversación o diálogo social amplio, innovador y vinculante. Este es una herramienta necesaria para conocer las necesidades y propuestas de los ciudadanos, los poderes públicos, la policía, los jubilados, la academia, los gremios y la sociedad civil, entre otros.

Sexto, reformas e innovaciones en el sistema de educación policial. Hay que ponerse a tono con las tendencias mundiales de la educación, las necesidades de seguridad de las comunidades y territorios, el perfil profesional del policía, las habilidades requeridas y los estándares de excelencia de la profesión policial.

Séptimo y fundamental, crear el Centro de Estándares Profesionales; las organizaciones públicas y privada que destacan por su excelencia en el servicio tienen un común denominador: un sistema de estándares de la profesión que incide en la calidad y excelencia del servicio. Los cuerpos de policía necesitan un sistema riguroso de validación de competencias de agentes y de oficiales.

Los policías que patrullan las calles sienten que su trabajo es poco valorado, se sienten solos y culpabilizados por los delitos que ocurren en sus ‘cuadrantes’, dicen que sienten como si ellos mismos los cometieran.

Octavo, comunicación fluida externa e intra organizacional acerca de los avances, y retos del proceso de transformación policial. Es central mantener informada a la opinión pública sobre los cambios en la gestión policial, sobre todo los que afectan la calidad del servicio.

Noveno, una estrategia de transformación cultural. La visión de cambio y los ajustes deberían ser apropiados por todos los niveles del cuerpo policial mediante acciones que permitan interiorizar los nuevos valores y patrones éticos para renovar las prácticas policiales.

Décimo, proyectos especializados de intervención y solución de problemas específicos de seguridad y convivencia; estos proyectos son el motor y el tren de aterrizaje de la transformación policial. Por eso importa conformar una unidad técnica de proyectos encargada de elaborar los planes de trabajo con responsables concretos, resultados esperados, metodología, indicadores de resultados e impacto, cronograma, recursos y demás elementos necesarios.

La transformación policial es una apuesta estratégica de los gobiernos para responder a los complejos desafíos del crimen y la violencia.  Sin reformas en el sector de seguridad, justicia y prevención social del delito esas apuestas no tendrán el impacto deseable en la confianza y legitimidad de las organizaciones policiales.

Algunos presidentes han convertido los desafíos en oportunidades y están tomando decisiones valientes que tendrán un impacto en el mediano y largo plazo. Se están centrando en una mejor actuación de la policía de vigilancia y en un mejor relacionamiento de los policías con la gente.

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2 Comentarios

Anónimo febrero 13, 2024 - 7:51 am

Considero que en todo esto falta .as apoyo de las instituciones del estado, que la ley sea más firme y que no sea permisiva, que existan más centros penitenciarios y que los pongan a trabajar a estos delincuentes (pintando escuelas, limpiando parques, pavimentando vias, etc…) que sirvan a la sociedad , de que sirve que la policía y la fiscalia trabajen de la mano si un juez le toca dejarlo en libertad por que no hay espacio en la cárcel o por que es un delito menor yno representa peligro para la sociedad, se ponen a verificar los antecedentes y tiene 10 y hasta 20 anotaciones por delitos menores.

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Anónimo febrero 13, 2024 - 1:52 pm

No hay con fusnza con la policía porque son groseros con los ciudadanos de bien ej. Un ladron roba, mata, viola u delinque lo tratan bien hasta con miedo los policias. Y un ciudadano de bien por una simple requisa o requerimiento de documentos lo tratan mal le oegan y enseguida el ciudadano sale a de er lo capturan o ke colocan disque comparendo por no acatar una orden de policia cuando es falso son griseros prepotentes se creen nucho con el uniforme. Pero eso si sin ellos no son nada un dia me toco in policia q lo sacaron de la policia por corrupto era mala gente. Con la ciudadania y de civil pidiendo trabajo me di cuenta por esos asarea de la vida le pidio trabajo a ina persona q el maltrato pidiendole documentos el cuidadano lo reconocio y ke dijo q no, y ke recordo lo grisero q fue y maltrato q ke dio.
Por mi parte ka policía no iinspira confianza eso si mandelis para el cauca y alli si son calladitos, me toco ver cuando estuve de paseo
Por alla por el arauca all manda es la guerrilla vivos en un pais loco desordenado donde los ciudadanos de bien somo los q llevamos del bulto con la delincuencia y la furza publica q nos maltra fisica y vervalment. Aca en colombia se utiliza el juego de poderes (el usted no sabe quien soy yo) no hay respecto no hay valores todo conienza desde el presidente, cuando se ha visto q un presidente utilice el pueblo que voque a una .protesta es algo inaudito fyera de contesto algo q no se bien de una persoy q proclama la paz total eso es falso vivimos en locolombia. Asi debiera decir en la frinteras BIEN VENIDOS A LOCOLOMBIA. Ni criticar a venezuela rstamos casi lo mismo no falta si no q algun dia se vea los colombianis caminando pr la carreteras como emigrantes q triztesa de mi colombia mi tierra donde naci por cualpa de los politicos corruptos DIOS NOS PROTEJA A LOS Ciudadanos de bien y nos bendi ga

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