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El déjà vu del campo colombiano

Escrito por Enrique Herrera
Agrotecnologia

Enrique HerreraLa Agencia de Desarrollo Rural debe liderar el proceso de incorporación e implementación de la agrotecnología. La tecnología será una ventaja competitiva; por lo tanto, la inversión en tecnología, inteligencia artificial y digitalización definirán el grado de desarrollo de los países y del agro y puede ser la puerta de entrada para soltar amarras con los déjà vu.

Enrique Herrera Araújo*

Los distritos de riego

El campo colombiano inspira muchos déjà vu. Como dijo el griego Critias, no es que la historia se repita, sino que ciertos episodios quedan atragantados.

Y el país sigue atorado, por ejemplo, con los tres grandes distritos de riego: Ranchería, Triángulo del Tolima y Tesalia y Paicol. Según la Contraloría General de la República, se convirtieron en elefantes blancos que llevan décadas sin terminar.

Se percibe otro déjà vu en la alta tasa de informalidad en el mercado laboral y en materia de propiedad sobre la tierra. Si repasamos, la situación no ha cambiado mucho desde hace dos décadas:

  • 65 por ciento de los habitantes del campo son pobres;
  • 72 por ciento de los jóvenes entre 17 y 24 años no asiste a una institución educativa;
  • 17 por ciento de los hogares no tiene electricidad; 58 por ciento no posee acueducto; 94 por ciento no cuenta con alcantarillado;
  • 84 por ciento de las Unidades de Producción Agropecuaria no posee sistemas de riego.
  • La población rural tiene acceso limitado a servicios sociales: salud, educación, asistencia social, saneamiento, seguridad social, servicios públicos, sistemas de movilidad.
  • El país cuenta con 18,4 millones de hectáreas para riego; solo 1,1 millones (el 6 por ciento) están adecuadas, y muchas están mal operadas. En otros países latinoamericanos la cifra es mejor: Perú tiene cubierto el 40 por ciento; Chile, el 44, y México, el 66 por ciento.

Y eso, todo, es un déjà vu. Es como si ciertas situaciones en el agro quedaran congeladas en el tiempo, como esos pueblos olvidados donde nada sucede ni transcurre.

La pregunta es cómo se hace para dejar atrás el déjà vu en el agro; esa sensación de “esto ya lo he visto y vivido”, esa percepción de que las cosas están paralizadas.

Rodolfo Zea Navarro, nuevo ministro de agricultura, puede comenzar a romper esas reminiscencias del campo colombiano. Para eso, puede usar algunas de las propuestas que elaboramos en época de campaña para el programa de gobierno del hoy presidente Iván Duque.

Estas serían algunas de ellas:

Rodolfo Zea Navarro, nuevo ministro de agricultura, puede comenzar a romper esas reminiscencias del campo colombiano
  • Estimular el uso de herramientas tecnológicas (apps) para dinamizar los mercados mediante el manejo de la información sobre precios y tendencia de mercados.
  • Impulsar desde la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) la agrotech, que, a su vez, tendría desde la tecnología estas funciones:
    • Promover nuevos sistemas de producción;
    • Automatización de labores;
    • Investigación y aplicación de genética y protección de cultivos y animales;
    • Uso de big data, software de gestión y servicios de información y educación para la industria agropecuaria;
    • Promoción de productos y servicios alimentarios innovadores, aprovechamiento de bioenergías y biomateriales;
    • Mejoría de las tecnologías de procesamiento, logística y distribución de alimentos.
    • Fintceh
  • Promover las compras públicas e institucionales mediante compra y venda a la fija.
  • Promover zonas francas agrícolas y agroindustriales.
  • Impulsar la elaboración y ejecución de 32 planes departamentales de promoción de inversiones agropecuarias, agroindustriales y comerciales, que usarían plataformas digitales e incorporarían fondos de inversiones para crear ecosistemas productivos.
  • Establecer un sistema de información, divulgación y consulta que contenga y ordene en un solo sitio web la información pública de mercado y cambio climático; su fin sería estimular la inversión e impulsar el comercio.
  • Incentivar con beneficios tributarios a quienes construyan en sus predios sistemas de riego con fines productivos.
  • Iniciar un programa para la disminución de la pobreza rural y la formalización empresarial y laboral, acompañando estos esfuerzos con la formalización y ordenamiento de la propiedad rural.
  • Fortalecer en las cajas de compensación la línea de atención para el poblador rural: operador de vivienda rural, formación de jóvenes y atención integral a la niñez rural.
  • Estructurar modelos de negocio que articulen la agroindustria con el pequeño productor.
  • Estimular, con incentivos, al sector privado para que participe en la cadena de valor según el modelo de alianzas productivas con negocios inclusivos.

El abanico es amplio porque el campo también lo es; pero en el ejercicio de gobierno hay que concentrarse y no dispersarse.

Por eso hay pruebas de fuego en las que el nuevo ministro podría ganar capital político si, por lo menos, avanza en los siguientes asuntos:

Evolución del campo colombiano

Foto: Agencia Nacional de Tierras
El proyecto en Ranchería en la Guajira buscaría llevar agua potable, fortalecer el turismo, energía y explotación agrícola.

Le recomendamos: Gobierno Duque no está comprometido con la reforma rural en Colombia

1. Distrito de riego de Ranchería

Este distrito cobija 18.536 hectáreas en el sur de La Guajira; se divide en dos subdistritos: Ranchería, con quince mil hectáreas, y San Juan del Cesar, con tres mil. El proyecto es multipropósito: suministro de agua potable a nueve municipios que pasan sed; generación de energía; explotación turística y acuícola alrededor del embalse y suficiente producción agrícola.

El Ministerio de Agricultura, a través de la Agencia de Desarrollo Rural debe liderar el proceso de incorporación e implementación de la agrotecnología

La apuesta podría comenzar con la construcción del distrito de San Juan a través de una obra pública, inversión que hoy requeriría 110 mil millones en pesos, veinticuatro meses para su construcción y un contrato de concesión para la operación y mantenimiento una vez las obras estén terminadas. Sin embargo, también se necesita la decisión del presidente Duque, del gobernador de La Guajira y de la bancada costeña en el Congreso.

2. La apuesta por el derecho real de superficie

Según la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), hay dos millones de predios informales y un poco más de veinticuatro millones de hectáreas para formalizar. Sin embargo, hasta diciembre del 2019, la Agencia Nacional de Tierras de este gobierno sólo ha formalizado 380.110 hectáreas -y poco o nada la ha ordenado productiva y socialmente- a familias campesinas, indígenas y afrodescendientes.

La tierra no vale per se, sino por lo que esté encima de ella: cultivos, infraestructura productiva y de riego, procesos de producción y creación de valor, tecnologías aplicadas, inclusión al mercado; en fin, vale por lo productiva y rentable que sea.

La extensión no es tan importante como la rentabilidad: con mucha tierra se puede hacer poco —por ejemplo, en la Altillanura—; con poca, mucho —por ejemplo, en el Valle del Cauca o en las sabanas de Bogotá—.

Por este mismo motivo, hay que propiciar inversiones que estén encima de la tierra. La tierra es un recurso limitado, finito, y el acceso para su explotación debe procurarse por diversas vías jurídicas. El derecho real de superficie es una de ellas; el arriendo de bienes baldíos podría ser otra.

El derecho real de superficie es el derecho real temporal —de veinte a treinta años—, que comprende la facultad de construir sobre el suelo de otro con derecho a apropiarse de lo que ha sido construido.

El derecho real de superficie para tierras rurales está estipulado, excepcionalmente, en el parágrafo primero del artículo 13 de la Ley 1176 de 2016 que establece las Zonas de Interés de Desarrollo Rural, Económico y Social (ZIDRES). Esta norma se dirige a los ocupantes de predios baldíos que no cumplan con los requisitos para ser sujetos de reforma agraria. Es decir, si no se puede adjudicar un predio baldío en una zona ZIDRES, se abre la posibilidad de celebrar un contrato de derecho de superficie con el ocupante. Hasta hoy no se ha celebrado ninguno.

El derecho real de superficie es una figura en la cual han insistido gremios del sector agro pero a la fecha no ha sido incluida todavía en la legislación.

Ministro de Agricultura 2020

Foto: Fiduagraria
Rodolfo Enrique Zea, nuevo ministro de agricultura.

Eso sí, intentos para incorporar dicho derecho al agro ha habido.

El proyecto de decreto “Por la cual se adoptan disposiciones de ordenamiento social de la propiedad y tierras rurales y se dictan otras disposiciones (…)” que en su momento facultaba al presidente Santos, a través del acto legislativo 01 de 2016, lo intentó. Estipulaba en su artículo 32 lo siguiente:

“Artículo 32. Derecho real de superficie. Créase el derecho de superficie como el derecho real por el cual el propietario de un predio rural, otorga a otra persona denominada superficiario, el uso, goce y disposición jurídica de la superficie del inmueble para emplearla por un tiempo determinado en actividades agrícolas, pecuarias, acuícolas, forestales o turísticas, haciendo suyo lo plantado, construido o ubicado en el inmueble”.

Pero al final se excluyó del Decreto 902 de 2017.

Puede leer: ¿Cómo promover la innovación tecnológica en el campo?

3. Agrotecnología

El Ministerio de Agricultura, a través de la Agencia de Desarrollo Rural debe liderar el proceso de incorporación e implementación de la agrotecnología. La tecnología será una ventaja competitiva; por lo tanto, la inversión en tecnología, inteligencia artificial y digitalización definirán el grado de desarrollo de los países y del agro y puede ser la puerta de entreda para soltar amarras con los déjà vu.

4. Presupuesto bloqueado

Por último, el Ministro debe esforzarse por desbloquear las sumas congeladas en su presupuesto de este año, especialmente en la ADR, su brazo operativo y en la Agencia Nacional de Tierras (ANT). A ninguna de las dos le prorrogaron la planta temporal y este año las dejaron sin gente y sin plata.

Entidad Funcionamiento
(millones de pesos)
Inversión
(millones de pesos)
Total $ bloqueada (millones de pesos)
Minagricultura $6 000 000 $150 129 $156 129
Agencia Desarrollo Rural $14 778 $83 500 $98 278
Agencia Nacional de Tierras $10 586 $19 500 $30 086
AUNAP $178 $10 000 $10 178
ICA $4 192 $7 000 $11 192
Unidad de Restitución de Tierras 0 $11 5000 $11 500
UPRA 0 $3 000 $3 000
Total suma bloqueada $35 735 $284 629 $320 364

 

La tarea es ardua, pero el ministro debe dónde pone sus tres huevitos.

*Abogado, especialista en Desarrollo Regional y magister artis en Gestión Pública, experto en tierras, agro y desarrollo rural.
@enriqueha

 

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1 Comentario

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Carlos Castañeda febrero 25, 2020 - 1:07 am

Enrique, excelente artículo y muy bien documentado.

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