De Uribe como héroe mediático en una campaña donde él no era candidato - Razón Pública
Uribe de pie hablando al público y detrás en una mesa tres acompañantes intentan ayudarlo con un micrófono

De Uribe como héroe mediático en una campaña donde él no era candidato

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Uribe de pie hablando al público y detrás en una mesa tres acompañantes intentan ayudarlo con un micrófono​

Un formador de periodistas reflexiona sobre el papel de los medios en esta campaña sin más sustancia que los insultos y sin otro personaje que un político audaz que desplazó a los cinco candidatos oficiales para la Presidencia.

Omar Rincón*

De una campaña aburrida…

En esta campaña presidencial 2014 nada importó: programas, ideas, candidatos, democracia, verdades, publicidad, medios, debates, partidos. Sólo importó el matoneo como forma de hacer política.

Y como el rey del bullying es Uribe, él es el gran ganador y la democracia colombiana la gran perdedora. Uribe se convirtió en un héroe de villanía, por eso su campaña acertó al escoger a "El Zorro" como emblema de su maldad.

Tal vez el aburrimiento no era tan malo, ya que la democracia es aburrida porque es un pacto de convivencia, diálogo, decencia, inclusión y civilidad. 

Hubo cinco candidatos:

· Tres que fueron los cheer-leaders mediáticos: dos damas, una de izquierda y otra de derecha, invisibles por falta de ideas mediáticas y con mensajes publicitarios sin emoción; un señor verde que era amado por los medios pero acabó olvidado porque nunca dijo una frase para recordar.

· Otro que era presidente pero nunca afirmaba nada, dudaba de todo y cambiaba de perfil después de cada noticia.

· Y un último que nunca dijo esta boca mía, pero si este video no es mío.

Y como la nada habitaba la campaña, los medios de comunicación estaban aburridos.  Tal vez el aburrimiento no era tan malo, ya que la democracia es aburrida porque es un pacto de convivencia, diálogo, decencia, inclusión y civilidad. Y eso de pensar y tener ideas es de lentitud, de escuchas y de paciencia. Pero obvio, eso no daba noticias: solo servía para decir que no pasaba nada.


El Expresidente y senador, Álvaro Uribe.
Foto: El Expresidente y senador, Álvaro Uribe.

… a una campaña espectáculo

Pero los medios grandes que por directores y periodistas dicen ser "anti-Zorro", que dicen defender la paz y que apoyan al presidente por clase y por convicción… esos grandes medios, insólitamente, perdieron su dignidad por un buen insulto, un escándalo o una chuzada. Los medios de comunicación se traicionaron y cayeron en las estrategias del Zorro Uribe.

El Zorro mentía, agredía, matoneaba… por pasión, por convicción, por política. Y los medios sin tener conciencia democrática emitían: no importaba la verdad, menos la decencia, mucho menos el contexto o la confrontación de fuentes. La noticia era: el Zorro dijo, el Zorro tuiteo, el Zorro amenazó… El Zorro trinaba cinismos como que Santos era el castro-chavismo.

Y así los medios fueron felices, y la campaña presidencial Colombia 2014 fue un espectáculo divertido y mediático. Y después, ingrato como siempre, el Zorro tuitea Qué daño a la democracia la manipulación de medios por el Gbno Santos!". Así agradece el diablo a que bien le paga.  Si no hubiese sido por los medios, Álvaro Uribe no sería el fenómeno de esta campaña: sus tuits e insultos hubiesen sido parte del olvido.

Rey del bullying

El Zorro, dice la leyenda, es un héroe de ficción, su identidad secreta es Uribe Vélez, un aguerrido  paisa  que vive con una sola obsesión en su vida: vengar la muerte de su padre. Y para lograrlo debe matar a toda las FARC, sin importar país, condición, democracia o religión. No importa si para ello deba vestirse de Zuluaga, agredir la dignidad de los colombianos, llevarse por delante el destino Colombia, matonear con mentiras a la democracia, boicotear la verdad, huir de sus amigos, amar a los bandidos.

Él ya era famoso desde la era colonial española, ahora es el rey de la colonia paisa. Este personaje ha sufrido cambios a través de los años, pero la imagen típica que se tiene de él, es la de un esforzado enmascarado y “emponchado”,  todo vestido de negro o como lo mande la ocasión, que vive para defender su única verdad. El Zorro es lo bastante astuto como para no dejarse atrapar por las torpes autoridades democráticas, a las cuales se complace en humillar públicamente.


Afiche publicitario de la película El Zorro, de 1975.
Foto:  Wikimedia Commons

El papel de los medios

La verdad es que los medios y periodistas creían que hacían una cosa: apoyar al presidente y a la paz, pero informaron a favor de El Zorro y de la guerra. ¡Gran paradoja!

Y hubo publicidad que no sirvió para nada: toda para el olvido.

Y hubo debates en donde no se dijo nada: no incidieron sobre absolutamente nada.

Y todos los medios informando mucho para no decir nada: nunca hubo una idea.

Pero sí hubo mentiras, matoneo, escándalo… y todos fueron felices. 

La guerra sucia ganó. El rumor malintencionado fue la noticia. Y todo vino de un solo señor: el Zorro Uribe y una sola ineptitud el así como te digo una cosa, te digo la otra Santos.

El papel del periodismo analítico y crítico solo fue de interés para Daniel Coronel en Semana y Juanita León en La Silla Vacía. Todo lo demás fue seguir en las  noticias el bullying de Uribe, y en la opinión el apoyo a Santos.

Otra vez quedó demostrado que los medios no son esenciales para ganar elecciones, pero si para tener gobernabilidad y producir climas para lo político. Ya no son un poder, solo son un animador sensacionalista de la democracia.

La verdad, la mentira

La paz es aburrida, la guerra es divertida. Y a los medios y a los periodistas nos encanta lo sensacional y divertido.

La verdad es que la estrategia de El Zorro ganó el corazón de los medios.

La verdad es que la guerra es un mejor negocio para empresarios y el statu quo que la paz; la paz es aburrida, la guerra es divertida. Y a los medios y a los periodistas nos encanta lo sensacional y divertido.

La verdad es que Uribe es un Zorro y conoce muy bien cómo atraer a los medios, a los periodistas, al pueblo… Lástima, que no sepa de democracia, diálogo, convivencia, paz, decencia.

La verdad es que esta campaña presidencial  2014 será recordada como la más sucia en la historia y en la cual más que de candidatos el espectáculo fue dado por los reyes del rumor, la mentira y el bullying: Uribe, JJ. Rendón, el Hacker y el narco. Y por la bobada de Santos.

La verdad es que todo es mentira en la política colombiana.

 

* Director de la Maestría en Periodismo de la Universidad de los Andes

 

Acerca del autor

Omar Rincón
omarrincon@razonpublica.org.co | + posts

*Profesor del Centro de Estudios en Periodismo (CEPER), Universidad de los Andes.

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*Profesor del Centro de Estudios en Periodismo (CEPER), Universidad de los Andes.

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