Cuba-Estados Unidos: ¿qué hay detrás del restablecimiento de las relaciones? - Razón Pública
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Cuba-Estados Unidos: ¿qué hay detrás del restablecimiento de las relaciones?

Escrito por Carlos Alberto Patiño

El presidente Barack Obama

Carlos Alberto Patiño​La decisión de restablecer relaciones con Cuba no sería el punto final de la Guerra Fría, sino un nuevo capítulo de la confrontación entre Estados Unidos y Rusia en la zona del Caribe. Y el proceso de paz en Colombia es parte principal de la ecuación.

Carlos Alberto Patiño*

Movidas de la Guerra Fría

A finales de 2014 se sacudió la política internacional con el anuncio simultáneo de Raúl Castro, presidente de Cuba, y Barack Obama, presidente de Estados Unidos, sobre la normalización de las relaciones diplomáticas entre los dos países, rotas desde 1961, poco después del triunfo de la Revolución.

La separación entre ambos países se hizo definitiva después del que fuera tal vez el suceso más importante durante toda la confrontación entre Estados Unidos y la desaparecida Unión Soviética: la crisis de los misiles emplazados por Moscú en Cuba entre octubre y noviembre de 1962, que se convirtió en una de las disputas diplomáticas más difíciles de la historia.  

Con la decisión de albergar los misiles soviéticos, Fidel Castro, líder de la Revolución, respondía al intento de invasión que Estados Unidos había llevado a cabo el 15 de abril de 1961. Además, y de manera más importante, con esta decisión inscribía el presente y el futuro de la isla dentro del campo de influencia geoestratégica de la Unión Soviética. Por su parte, con esta movida la URSS consiguió una posición tan importante cerca de las fronteras de su enemigo como la que tenían los norteamericanos en Turquía o Alemania Occidental.

Para Fidel Castro la alianza con los soviéticos era mucho más que una adscripción: la URSS fue una plataforma desde la cual el líder cubano impulsó sus propias ambiciones geopolíticas, con acciones en diversas partes del mundo especialmente en América Latina y África.

Fidel Castro y el régimen de La Habana patrocinaron la creación de grupos armados revolucionarios en diferentes partes de América Latina, como Centroamérica, Colombia, Bolivia y Venezuela. Y en África la participación de Cuba fue fundamental en diversos procesos políticos y revolucionarios como en Angola, desde la Guerra Fría hasta hoy, y en la República Democrática del Congo en la actualidad,  especialmente después del ascenso al poder de Laurent Dessiré Kabila en esta última.  

Sin embargo, lo más importante que lo soviéticos consiguieron con la adscripción de Cuba  fue algo trascendental en la geopolítica del siglo XX: romper el dominio exclusivo que Estados Unidos había tenido sobre la isla desde que en 1898 se liquidaron los  restos del Imperio español en el Caribe.

Los hermanos Castro, Fidel y el actual Presidente de Cuba, Raúl.
Los hermanos Castro, Fidel y el actual Presidente de Cuba, Raúl.
Foto: a-birdie

La importancia de Cuba

La importancia geoestratégica de Cuba ya había sido reconocida desde el siglo XVII, cuando la competencia entre españoles y británicos por el dominio de las Américas estaba en su punto máximo. Esta posición estratégica se hizo más evidente con la llegada de franceses y holandeses en búsqueda de territorios caribeños para la producción de azúcar, tabaco, cacao y algodón.

Durante el siglo XIX, y a pesar del dominio hispánico sobre la isla, muchos norteamericanos invirtieron en diferentes sectores económicos de Cuba, desde las apuestas hasta la producción azucarera. Esta presencia norteamericana abrió el debate sobre la posición que debía asumir Estados Unidos frente al viejo y atrasado Imperio español que aún dominaba parte del Caribe.

La importancia geoestratégica de Cuba ya había sido reconocida desde el siglo XVII, cuando la competencia entre españoles y británicos por el dominio de las Américas estaba en su punto máximo.

La discusión se hizo más urgente para la potencia norteamericana a medida que tomaba fuerza la idea de construir un canal en Panamá, el istmo que pertenecía al débil Estado colombiano. Los intereses sobre el canal y sobre el futuro del Caribe enfrentaron a franceses, británicos y norteamericanos, mientras que los españoles se quedaron rezagados pues no tenían cómo intervenir en el asunto por falta de poder económico o de una fuerza militar moderna.

La guerra entre Estados Unidos y España en 1898 finalmente permitió instaurar en la isla un régimen político favorable a Washington, que se mantuvo en pie hasta la caída del dictador Fulgencio Batista en 1959.

Cuba y la URSS

Con la adhesión de Cuba al campo de influencia de la URSS, los soviéticos rompieron el dominio norteamericano sobre el Caribe y por eso apoyaron felices el régimen castrista, que además de revolucionario era belicoso y confrontaba el dominio estadounidense. Durante toda la Guerra Fría Cuba estuvo en el centro de la geopolítica mundial.

Sin embargo, las desafiantes acciones de Fidel Castro solo podrían realizarse mientras la isla estuviera bajo el paraguas de la protección soviética, pero esta llegó a su final en 1989 cuando, debido a las políticas de la Glasnost y la Perestroika impulsadas por Mijaíl Gorbachov, Moscú decidió quitarle el apoyo a la isla, que representaba un agujero gigante en las maltrechas finanzas soviéticas.

El resultado de este abandono fue iniciar el llamado “período especial” para los habitantes de la isla, que ahora empezaba a andar sola por primera vez en su historia sin protección internacional y sin colchones económicos.

Tras el colapso de la Unión Soviética, Estados Unidos profundizo el bloqueo económico a la isla, al tiempo que Fidel Castro optaba por una ruta más pragmática para sobrevivir, sin abandonar la confrontación con Washington. Mientras el gobierno demócrata de Bill Clinton dejaba en firme la Ley de Libertad Cubana y Solidaridad Democrática, promovida por los senadores Jesse Helms y Dan Burton, que imponía una dureza extraordinaria al embargo norteamericano, La Habana se las arregló para que llegaran inversiones europeas, especialmente españolas, a sectores como el turismo, que aparecía como el sector económico ideal para recibir ingresos frescos que ayudaran a la golpeada economía de la isla.

El Maine entrando a la bahía de La Habana, el hundimiento posterior de esta embarcación daría inicio a la guerra entre Estados Unidos y España por la isla de Cuba.
El Maine entrando a la bahía de La Habana, el hundimiento posterior de esta embarcación
daría inicio a la guerra entre Estados Unidos y España por la isla de Cuba.
Foto: Wikimedia Commons

El papel de Cuba hoy

En septiembre de 2010 Fidel Castro, por fuera del poder desde el año 2006, dio una entrevista al periodista norteamericano Jeffrey Goldberg donde admitió que el modelo cubano ya no servía ni para la isla misma. Esta admisión fue muy significativa porque, además de admitir el fracaso, se producía en el momento de profundizar la relación estratégica de Cuba con Venezuela, bajo el gobierno de Hugo Chávez, y de  reconstruir las relaciones con Moscú tras la llegada al poder de Vladimir Putin.

En la actualidad, Moscú apuesta otra vez por una presencia en el Caribe, con Cuba como eje central, y sus acciones parecen girar ahora en torno al triángulo estratégico que forman  Cuba, Nicaragua y Venezuela, en medio de un ambiente político con un nuevo ingrediente: el impacto del canal interoceánico proyectado en el territorio nicaragüense.

Algunas fuentes internacionales bien informadas incluso han sostenido que Moscú se ha comprometido a fondo con la transición cubana para garantizar que el régimen se mantenga en pie más allá de la desaparición de los Castro.

En la actualidad, Moscú apuesta otra vez por una presencia en el Caribe, con Cuba como eje central.

En este contexto, el cambio de posición del presidente Obama va más allá de una simple búsqueda de protagonismo para su mandato. Lo que busca el presidente de Estados Unidos es un efecto político que en lo inmediato afecte al régimen de La Habana y, en el largo plazo, desbarate las alianzas que está haciendo Moscú. Esta decisión se produce además en medio de una profunda incertidumbre internacional con escenarios bélicos en Ucrania y Siria, donde que Moscú y Washington compiten geoestratégicamente.

Para Colombia estos cambios son también importantes, pues la Cuba creada por Fidel Castro ha tenido un particular influjo en el conflicto armado del país, ya que diversas organizaciones armadas colombianas se inspiraron y se crearon con apoyo y reconocimiento de La Habana.

Por eso, después de la decisión de restablecer relaciones entre Cuba y Estados Unidos  puede decirse que mejoran las opciones para concretar el proceso de paz con las FARC, donde Cuba cumple un papel de fondo, mucho más allá del de facilitador. Para Cuba, la firma de la paz en Colombia en un proceso apoyado por ella también significaría la posibilidad de acreditar de forma directa y visible que tiene méritos para salir de la lista norteamericana de países que patrocinan el terrorismo.

El cambio geopolítico que supone el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos tiene implicaciones tanto hemisféricas como globales, y Colombia puede ser uno de los primeros escenarios de dicho cambio.  

 

* Profesor titular y director del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional de Colombia.

 

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