¿Competencia armada en los Montes de María? | Armando José Mercado

¿Competencia armada en los Montes de María?

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Los Montes de Maria es una subregión del Caribe Colombiano comprendida entre los departamentos de Bolívar y Sucre. Pese a que algunas autoridades nacionales y locales se refirieron a ella hace más de una década como una región en posconflicto, el panorama actual no parece ser tan claro.  

En la Alerta Temprana 033 de diciembre de 2022 la Defensoría del Pueblo señalaba la presencia de Clan del Golfo/Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) en la región de los Montes de Maria. En las cinco anteriores alertas tempranas sobre Montes de María -la 051 de 2018, la 061 de 2018, la 004 de 2019, la 006 de 2020 y la 009 de 2021- la Defensoría advertía sobre la presencia de este grupo en apenas cuatro de sus municipios (Carmen de Bolívar, San Onofre, Maria La Baja y Ovejas), pero en esta última alerta la Defensoría señaló que las AGC hacían presencia ahora en los 16 municipios que componen la subregión.

Según este diagnóstico las AGC se habían convertido en el actor armado predominante en el territorio, logrando consolidar una hegemonía criminal. Pero esta situación podría estar cambiando. Algunos pobladores relataron que el grupo de Los Rastrojos Costeños estaría compitiéndole el territorio a las AGC en los municipios del Carmen de Bolívar, San Jacinto, Maria Labaja y San Onofre, señalando que varios de los asesinatos que se han presentado en los primeros meses del año en estos municipios corresponden a retaliaciones entre ambos grupos. 

Pero la hegemonía criminal de las AGC al parecer no solo estaría siendo disputada por los Rastrojos Costeños. Algunos pobladores relatan que desde el sur de los Montes de María entrando por Sucre, durante los meses de febrero y marzo del presente año, llegaron a la zona alta del Carmen de Bolívar a las comunidades de Santo Domingo, Huamanga, Charquita y Ondible, una comisión de las disidencias de las FARC-EP, al parecer de la Segunda Marquetalia de Iván Marquez. Una comisión de entre 6 y 10 individuos de la organización uniformados y con armas largas, estuvieron unos 5 días en cada comunidad haciendo propaganda. 

Al parecer éste no sería el primer intento de esta organización por incursionar recientemente en la zona. Entre el 2019 y el 2020 algunos pobladores aseguran haber visto un pequeño grupo armado en la zona alta del Carmen de Bolívar, específicamente también en las veredas de Charquitas,  Huamanga y Las Lajitas, los cuales fueron descritos en ese momento como disidencias de las FARC-EP. 

Este hecho parecería coincidir con las intenciones expresadas en algunas redes sociales en marzo de 2019 por parte de Iván Marquez y la Nueva Marquetalia en el sentido de refundar una estructura militar en los Montes de Maria denominada Bloque Martin Caballero. Hay que recordar que en la zona operaron los Frentes 35 y 37 de las extintas FARC-EP, al mando de alias “Martin Caballero” el cual fue dado de baja por las autoridades en el 2007, lo que produjo la desarticulación y retirada de dichos frentes de los Montes de Maria. A la fecha ninguna autoridad departamental o municipal ha reconocido ni confirmado la presencia de disidencias de las FARC-EP en los Montes de María.  

Si la presencia de las AGC en la zona y su hegemonía criminal ya representaba una amenaza para las libertades y los derechos de los pobladores de los Montes de Maria, la posible llegada de nuevos actores armados como Los Rastrojos Costeños y eventualmente un frente de las disidencias de las FARC-EP, podría llevar la situación de una hegemonía criminal a una de competencia armada. Esto sería aún más perjudicial para los pobladores de la subregión, puesto que como han demostrado las investigaciones relacionadas con guerras civiles y guerras criminales, las situaciones de competencia armada en ocasiones tienden a ser muchos más violentas que las de hegemonía criminal, puesto que los grupos armados organizados o los grupos criminales organizados tienden a ejercer más violencia letal en contra de integrantes de los otros grupos o sus supuestas bases de apoyo, con el propósito de disputarles el territorio, la lealtad de la población y el control de las rentas ilegales.

Colombia no solo vive una situación de conflicto armado interno, o mejor, una guerra interna clásica, también libra al mismo tiempo lo que autores como Benjamin Lessing, Guillermo Trejos y Sandra Ley denominan como guerras criminales. El gobierno nacional debe implementar una política de defensa y seguridad ciudadana y sacar adelante su propuesta de Paz Total teniendo en cuenta éstas complejas realidades territoriales que caracterizan a nuestro conflicto armado, y que afectan profundamente a muchas comunidades en las regiones.     

Acerca del autor

Armando José Mercado

*Politólogo, magister en Conflicto Social y Construcción de Paz, profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador en el Grupo Regional de Memoria Histórica (GRMH-UTB) de la misma universidad.

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Armando José Mercado

*Politólogo, magister en Conflicto Social y Construcción de Paz, profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador en el Grupo Regional de Memoria Histórica (GRMH-UTB) de la misma universidad.

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