¿COLOMBIA REQUIERE CIENCIA E INNOVACIÓN? - Razón Pública
Inicio COLUMNA ESPECIAL DEL DÍA ¿COLOMBIA REQUIERE CIENCIA E INNOVACIÓN?

¿COLOMBIA REQUIERE CIENCIA E INNOVACIÓN?

Escrito por Iván Montenegro

Baja demanda cognitiva.

A diferencia de países, como Estados Unidos, en que la población migrante tenía conocimiento directo de la importancia de la innovación tecnológica por su impacto en la productividad, como medio para superar la presión sindical y para la expansión empresarial, fruto de su conocimiento y experiencia de la revolución industrial, en nuestro país la migración española y el enfoque de la educación no facilita la apropiación social de la tecnología y la ciencia para el desarrollo del país. Según el Profesor Villaveces (1991)[1], el particular sincretismo colombiano –con respecto a América Latina– de modernización con poca modernidad ha inducido la introducción limitada de la racionalidad de la ciencia en nuestro País, y, debido a una concepción utilitarista de ella, la labor educativa en Colombia ha introducido una ciencia “por revelación” –de naturaleza religiosa–, en la cual el aprendizaje se realiza por autoridad, y en contra de lo que, en primera instancia, aprecian nuestros sentidos. A lo anterior se suma el hecho de que la formación de las élites en las últimas tres décadas y en el marco del Consenso de Washington, no aborda con prioridad el tema de la ciencia e innovación, por lo cual en la dirigencia criolla –incluida la progresista actualmente en el poder pero por razones diferentes– no existe una clara comprensión del vínculo de aquellas con el desarrollo del país; salvo los casos de Brasil, Uruguay, Bolivia y Chile, los progresismos Latinoamericanos no resaltan la prioridad de generar y  fortalecer capacidades y recursos en ciencia e innovación, con lo cual se asemejan, en este aspecto, con la corriente principal neoliberal, desaprovechando grandes oportunidades y perpetuando el atraso.

Círculos viciosos y demanda insatisfecha

Teniendo, entonces, dicho distanciamiento de la ciencia, profundas raíces culturales, existen círculos viciosos que es imprescindible romper por algún lado. La escasa demanda cognitiva otorga muy poca legitimidad a la actividad científica en actores políticos y de los negocios, lo cual se expresa en los exiguos recursos dedicados a aquella, que, sin embargo, se utilizan  para obtener una producción científica importante y dinámica, aunque totalmente insuficiente y desaprovechando capacidades nacionales en ciencia; lo que nos mantiene en el atraso y el mediocre crecimiento.

En contraste con la mínima gestión del Minciencias para incrementar el presupuesto del sector y los recursos de diverso tipo, en mi concepto, el incremento inmediato del presupuesto se justifica por lo siguiente: satisfacción de una demanda insatisfecha por los proyectos elegibles, con buen puntaje, no financiados en convocatorias recientes; la prolongación de programas y proyectos estratégicos de convocatorias estratégicas –Colombia Científica–; el financiamiento basal de algunos Centros de investigación e innovación autónomos para evitar su cierre o deformación misional, la creación de algunos Centros y el fortalecimiento de, al menos, dos parques científicos y tecnológicos; la transferencia masiva de tecnología nacional y externa existente a las mipymes y la economía popular. Y la adecuación de la planta de personal del Minciencias.

Modalidades de apoyo a la ejecución del Plan de Desarrollo y la reindustrialización

Minciencias debe liderar las cinco misiones aprobadas en el Plan Nacional de Desarrollo:  Bioeconomía, ecosistemas naturales y territorios sostenibles; Derecho Humano a la Alimentación; energía eficiente, sostenible y asequible; autonomía sanitaria y bienestar social; y paz y ciudadanía; su formulación, programación e implementación efectivas constituyen un aporte inmenso a la efectividad del Gobierno del Cambio y al progreso de la sociedad colombiana. Además, la formulación e implementación de una política de ciencia e innovación en salud, impulsa la reforma al sistema y su proceso de transición; la consistencia con la reforma educativa se logra mediante la investigación sobre el proceso educativo y el sistema; el aporte a la productividad mediante la innovación fortalece la política de reindustrialización y la reforma laboral; la investigación e innovación en el campo agrícola y agroindustrial contribuyen al éxito de la necesaria e inaplazable reforma agraria.

Adecuación de la gobernanza para evitar la destrucción de la institucionalidad y logro de alto impacto

Una de las estrategias para romper el círculo vicioso descrito arriba es la adecuación e innovación en la gobernanza del sistema nacional de ciencia e innovación con el propósito de liderar un cambio cultural para que la ciencia y la innovación sean apropiadas por nuestra sociedad hacia el desarrollo humano sostenible. Un primer asunto es la inaplazable adecuación e innovación de la planta de personal y de la estructura del Minciencias: para liderar el cambio en este campo se requiere un equipo idóneo, motivado e innovador; es urgente detener la destrucción de un acumulado institucional logrado, con gran esfuerzo, durante cincuenta y cinco años, que se ilustra en la rotación extrema: diecisiete servidores públicos a nivel de direcciones a lo largo del último año (Soler, 2024)[2]. Entre las causas se encuentran: el maltrato de las personas, concentración de decisiones, desbalance en las cargas de trabajo, la mayoría del personal bajo contratación de servicios, prejuicios dicotómicos y, en buena medida, injustos, de ser de derecha, corrupto o racista. Algunos de los efectos son: gran atraso en la ejecución de los escasos recursos de presupuesto y de regalías, gran deficiencia en documentos técnicos (hojas de ruta de las misiones bajo la responsabilidad del Minciencias y propuesta de creación de la Agencia ejecutora de CTeI); falta de actualización de la política de Estado en CTeI debido al cambio de modelo de desarrollo del país.

El rediseño del Minciencias y de la gobernanza del sistema nacional de CTeI debe abordar: la inclusión de las cinco misiones, la gestión descentralizada de la CTeI y su proceso de transición; un marco de cualificaciones para el sector de CTeI; y la reconstrucción de un clima laboral que respete la dignidad de las personas, fomente la inspiración e innovación, incentive el pensamiento crítico propositivo y la confianza de base.

Recordando que Nelson Mandela, quien con ética, sapiencia y peso político, expresaba que: “El verdadero carácter de una sociedad se revela en el trato que da a su niñez”.   En Colombia, de acuerdo a la OCDE, un niño necesita 330 años para salir de la pobreza. La ciencia y la innovación contribuyen a reducir de manera contundente el tiempo que un niño requiere para superar la pobreza. En mi concepto: solo por ello, aunque no sólo, Colombia requiere de ciencia e innovación!.

[1] https://repositorio.minciencias.gov.co/entities/publication/01b45359-b61d-4ba9-abd9-de8cf8e27303

[2] https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/juan-diego-soler/quien-habla-en-nombre-de-la-ciencia/

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

*Al usar este formulario de comentarios, usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por este sitio web, según nuestro Aviso de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies