
Colombia: un mapa que se canta – Parte 3
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Esta es la tercera y última entrega de una serie de artículos que propone un viaje por Colombia a través de su música autóctona y de sus transformaciones contemporáneas.
Tras recorrer el Caribe, el Pacífico, los Llanos Orientales y la región Andina, este cierre se adentra en el sur del país, donde el sonido concectarnos con la naturaleza y nuestro espíritu.
Amazonas: el canto del monte y del espíritu
En el sur selvático, la música no entretiene: orienta, cura, recuerda. En el Amazonas, el sonido es sagrado. Las flautas de hueso, los cantos rituales, las voces que imitan aves y animales no funcionan como piezas para el escenario, sino como formas de conocimiento y de relación con el mundo. Aquí, la música no se concibe desde la lógica del autor ni del mercado, sino desde lo comunitario, lo espiritual y lo ritual. Por eso, gran parte de la música amazónica no circula en plataformas digitales como Spotify: existe para sostener la vida, la memoria y el vínculo con el territorio.
Aun así, algunas voces han logrado habitar ese límite entre la tradición ancestral y la escucha contemporánea. Una de ellas es Djuena Tikuna, artista indígena brasileña del pueblo Tikuna. Su música, cantada en lengua originaria, nace del río y de la selva, y conserva el carácter ceremonial del canto sin desligarse del presente. En Brasil, donde existe una conciencia más consolidada sobre la preservación y el orgullo de las músicas indígenas —con apoyo institucional y estatal— han emergido diversos artistas indígenas que hoy pueden compartir su sonido sin renunciar a su raíz.
En esa misma línea de escucha respetuosa se encuentra María Mulata, cantautora colombiana que ha dedicado buena parte de su obra a dialogar con las músicas tradicionales del país. Su trabajo no busca apropiarse de lo ancestral, sino poner en circulación cantos y memorias desde una posición de cuidado y aprendizaje. En piezas como su interpretación de un canto Huitoto, María Mulata abre un espacio para que estas sonoridades lleguen a nuevos oídos sin perder su carga simbólica.
En los últimos años, propuestas como Mucho Indio (proyecto que fue liderado por Teto Ocampo) han emprendido viajes sonoros hacia esta profundidad espiritual. Este proyecto se desarrolló en diálogo con comunidades indígenas del Amazonas y de otras partes del país, no para traducirlas ni exotizarlas, sino para escucharlas desde la humildad y el respeto. A través de grabaciones, rituales y exploraciones, Mucho Indio tejió una propuesta para rescatar esa parte ancestral.
Este tipo de aproximaciones rehúyen lo espectacular. No buscan la pista de baile ni el hit viral, sino una escucha más atenta, dispuesta a descentrarse. Porque en el Amazonas, la música no entretiene: orienta, cura, recuerda. Y quienes se acercan a ella con respeto, como hizo Mucho Indio, nos abren la puerta a otra forma de entender lo sonoro: como memoria viva del monte y del espíritu.
Coda: El viaje de Lozk
Este mapa no es completo, pero sí una invitación: a oír el país desde sus márgenes, desde sus raíces en movimiento. Porque en Colombia, la música no solo se baila: también se piensa, se recuerda, se transforma.
Eso mismo propone Lozk, con su álbum Autoctrónico, un viaje por el país, no con una maleta sino desde lo sonoro; un recorrido de Colombia a través de su música autóctona, donde las gaitas dialogan con sintetizadores y los cantos ancestrales se mezclan con texturas digitales.
El viaje de Lozk —cuento que acompaña el álbum— completa esta propuesta desde la narrativa. Porque en este viaje, lo sonoro no solo suena: también cuenta, pregunta y recuerda.
En un país que a veces parece perder la memoria, escuchar puede ser una forma de volverlo a habitar.
Le recomendamos: Colombia: un mapa que se canta – Parte 2
Acerca del autor

Leonardo Suárez Jiménez
*Músico de la Universidad de Los Andes, compositor y productor musical. Magíster en Producción de Audio de University of Westminster (Reino Unido) y docente universitario. Su práctica articula creación e investigación con el sonido como punto de partida para explorar el cruce entre percepción, comunicación y cultura.
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