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Colombia y la caída de los precios del petróleo

Escrito por Amylkar Acosta
Caída del precio del petróleo

Amylkar Acosta Razón PúblicaEn medio de la pandemia se derrumbaron los precios del petróleo y el mundo se prepara para una recesión. ¿Qué le espera a Colombia?

Amylkar Acosta*

Los precios en el piso

Este 20 de abril el precio del petróleo de la variedad WTI (West Texas Intermediate) llegó a cotizarse a menos 37,63 dólares -o sea que por primera vez en la historia se alcanzaron cifras negativas– : los productores debieron pagarles a sus clientes para que retiraran el petróleo, pues les resultaba más costoso almacenarlo.

Y por su parte el precio de la variedad Brent –que sirve como referente en Europa– también ha caído verticalmente, aunque no tanto como la variedad estadounidense.

En todo caso, el desplome es preocupante: el 21 de abril, la referencia Brent registró su mínimo valor positivo desde 2001, al cotizarse a 19,07 dólares. Los expertos anuncian que, de no haber una pronta señal de reactivación, el precio de la variedad europea caería tan bajo como la variedad estadounidense.

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Las causas

Son varias las razones de tan inusitado escenario.

– El desplome de la variedad WTI se debió al rebosamiento de la capacidad de la terminal de Cushing, en Oklahoma. Este enclave es considerado como el “cruce” de los oleoductos del mundo y es el principal centro de acopio de crudo. Dado que la demanda se ha reducido, la terminal de Cushing ya no da abasto para almacenar más petróleo.

El desplome de la variedad WTI se debió al rebosamiento de la capacidad de la terminal de Cushing

-El desplome de la variedad Brent se debe sobre todo a la confrontación entre Rusia y Arabia Saudita. Esta tensión había provocado una guerra de precios que a su vez inundó los mercados de crudo y creó una sobreoferta.

La confrontación se apaciguó parcialmente el pasado 9 de abril, cuando los dos países acordaron recortar la producción en 10 millones de barriles diarios. En realidad, la cifra podría ser mucho mayor, si tenemos en cuenta lo que restan Venezuela, Irán y Libia y lo que está dejando de exportar Estados Unidos.

Sin embargo, ese recorte no detuvo la caída de los precios. El acuerdo llegó tarde, porque ya existía una sobreoferta de crudo y el panorama empeoró con la pandemia. La COVID-19 obligó a los gobiernos a frenar sus economías y, por eso la demanda de petróleo se redujo en 30 millones de barriles por día.

Precio WTI

Foto: Oficina de Estadísticas de Estados Unidos
El precio WTI llegó a estar a -37 dólares el barril

Los próximos meses

Lamentablemente, el futuro cercano no pinta mucho mejor. El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una recesión global del 3% en este año, lo cual será “igual o peor que la [recesión] de 2009”. La recesión reducirá aún más la demanda de crudo y causará un mayor rebosamiento de los depósitos en tierra y mar.

Sin embargo, es posible que exista un “efecto rebote” del precio después de esta caída. En la industria del petróleo, los mercados funcionan con “contratos de futuro” -o sea que los precios se negocian semanas antes de la entrega, con el objetivo de prever posibles fluctuaciones-.

El 24 de abril, el precio de referencia WTI para entrega en junio tuvo un ligero aumento, al cotizarse a 16,94 dólares. Ese podría ser el comienzo del cierre de la brecha entre los precios de la variedad europea y la estadounidense, pues se espera que, para junio sea menor el desacople entre la oferta y la demanda.

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El mediano y largo plazo

La economía global seguiría en recesión durante uno o dos años, y en el largo plazo es muy probable que se mantenga la tendencia decreciente del precio del petróleo, pues los países continuarán en el camino de la transición energética.

Solo cuando los precios del petróleo caen, vuelve a plantearse la necesidad de diversificarnos

Lo anterior significa que las energías de origen fósil –contaminantes para el ambiente– serán sustituidas por fuentes no convencionales de energías renovables y limpias. Esa tendencia seguirá contrayendo la demanda de crudo. Se estima que la participación del petróleo en el consumo total de energía pasará del actual 37,5% al 22% en 2050.

Colombia estaba desnuda

Apelando a una frase famosa, podríamos decir que “solo cuando baja la marea se sabe quien nadaba desnudo”.

Colombia pasó por un largo ciclo de precios altos del petróleo –que se extendió desde 2004 hasta junio de 2014–. Pero el país no supo aprovechar la bonanza, y hoy nuestra economía sigue dependiendo en exceso del petróleo.

Covid19 y la caída del petróleo

Foto: Departamento de Conservación de California
La crisis de la COVID-19 pondrá en jaque el mercado del petróleo. No hay lugar ni para almacenarlo.

Ya en 2012, el Foro Económico Mundial (FEM) había advertido la necesidad de diversificar muestra economía: “Colombia hace parte del grupo de países que debe capitalizar su amplia disponibilidad de recursos energéticos para que, de manera sostenible, pueda maximizar los retornos de la industria y apoyar una mayor diversificación de la economía”.

Pero no reaccionamos: solo cuando los precios del petróleo caen, vuelve a plantearse la necesidad de diversificarnos; y cuando los precios vuelven a subir, esa deja de ser una prioridad para el gobierno de turno.

Por lo pronto, Colombia tiene un consuelo: el precio de referencia de la canasta de crudos que exporta es el Brent y no el WTI. Pero el futuro es incierto.

* Exministro de Minas, Energía e Hidrocarburos, miembro de número de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas. www.amylkaracosta.net

 

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