
Cliodinámica criolla
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La cliodinámica es una disciplina académica propuesta por Peter Turchin, profesor de la Universidad de Connecticut en los departamentos de ecología y biología evolutiva, antropología y matemáticas, la cual consiste en usar métodos propios de las ciencias de datos para procesar como macrodatos la información histórica recopilada por generaciones de historiadores y científicos sociales.
Turchin, su grupo de investigación y los colegas con los que cofundó esta disciplina en el 2003 señalan que, el análisis macrohistórico cuantitativo demuestra que las sociedades complejas de todo el mundo a lo largo de los últimos 5000 años (ciudades-estado, reinos, imperios y estados modernos) se ven afectadas por oleadas recurrentes de inestabilidad política -hasta cierto punto predecibles- provocadas por el mismo conjunto básico de fuerzas históricas, de las cuales las dos principales son: la sobreproducción de elites – y la consecuente competencia feroz que esto acarrea entre ellas- y la pauperización de la población, evidenciada en un aumento sostenido de la pobreza y sobre todo de la desigualdad.
El análisis de aproximadamente 300 sociedades complejas a través de la historia les ha permitido identificar que la pauta mas común es una alternancia de fases integradoras y desintegradoras que duran en promedio un siglo. Las fases integradoras se caracterizan por la paz interna, la estabilidad social y unas elites relativamente cooperativas. Por su parte las fases desintegradoras se caracterizan por inestabilidad social, ruptura de la cooperación entre elites y estallidos frecuentes de violencia política como golpes de estado, guerras civiles o revoluciones. Específicamente en las fases de desintegración, se establecen ciclos recurrentes de violencia de unos 50 años de duración aproximadamente, que persisten hasta que los factores estructurales que los generaron se resuelven de algún modo.
Y que tiene que ver esto con Colombia se preguntará el lector. Pues recientemente varios círculos académicos y analistas han manifestado que estamos entrando posiblemente en un nuevo ciclo de violencia. El primero en señalarlo abiertamente hace 5 años con ese nombre fue el profesor Francisco Gutiérrez Sanín. El profe describe que el primer ciclo ocurrió durante la violencia bipartidista de los 50s, luego pasaríamos a un segundo ciclo de violencia que surge en los 60s configurándose en nuestro conflicto armado interno, el cual en su modalidad de guerra insurgente/contrainsurgente habría cerrado según el profe con la firma del Acuerdo de Paz con las FARC-EP en 2016. En los últimos años luego de la firma del acuerdo estaríamos entrando entonces en un tercer ciclo de violencia.
Haciendo un ejercicio muy exploratorio y muy preliminar de comparación diacrónica, podríamos identificar en distintos momentos de nuestra historia estos ciclos cliodinámicos de violencia, de 50 años de duración aproximadamente como los señala Turchin. El primero se desarrolló con las guerras de independencia que se desplegaron en la década de 1810-1820, las cuales dejaron aproximadamente 28.300 muertos.
Pese a la existencia de otras guerras civiles importantes, rebeliones y golpes de estado, el otro pico de violencia homicida de consideración lo encontramos aproximadamente 50 años después en las décadas de los 60s y 70s con la guerra civil de 1858 a 1863 que derroca al gobierno conservador de Ospina Pérez y da inicio al Olimpo Radical, y la guerra conversadora en contra del Olimpo Radical en 1876. Entre estos dos conflictos civiles súmanos 15.000 muertes aproximadamente.
Luego pasaría un ciclo un poco más corto de cuatro décadas hasta el inicio del siglo XX, en donde nuevamente, pese a que se presentaron otras guerras civiles en este periodo, el pico homicida más fuerte vendría cuando liberales y conservadores se enfrentarían en la guerra de los mil días entre 1899 y 1902. Posteriormente el otro pico de violencia homicida llegaría precisamente con la Violencia bipartidista de la década de los 50s, la cual dejaría entre 200.000 y 300.000 muertos.
Por último, el pico más alto de violencia homicida lo volveríamos a tener en el contexto del conflicto armado interno aproximadamente 50 años después, precisamente entre los años 1999, 2000 y 2001. Si lo que señala la cliodinámica es cierto para el caso criollo, en la actualidad apenas estaríamos entrando en un nuevo ciclo de violencia, cuyo pico de violencia letal lo estaríamos alcanzado eventualmente en la década de los 50s de este siglo.
El trabajo de Turchin y sus colaboradores es mucho mas complejo de lo que he planteado aquí. Además, lo descrito en párrafos anteriores para el caso colombiano son simples ideas muy exploratorias que necesitarían afinarse, contrastarse y pulirse muchos más, e incluso descartarse si datos más precisos las invalidan. La cliodinámica le ha permitido a Turchin ser uno de los pocos – sino el único- científico social que predijo con bastante acierto hace mas de una década el aumento de la inestabilidad y la violencia política a la que se dirigía EE.UU. El asalto al Capitolio en el 2021 y el intento de magnicidio a Trump en el 2024 le dieron la razón.
También es cierto que el mismo Turchin señala que la teoría cliodinámica de los ciclos integradores-desintegradores no presupone necesariamente una periodicidad estricta que impulse ciclos de duración fija, ni mucho menos patrones macrohistóricos matemáticamente precisos. La duración de la secuencia integración-desintegración varía en función de las características de cada sociedad. Pero si una ciencia social rigurosa nos permite aproximarnos -así sea de manera muy imperfecta- a prever tendencias que nos ayuden a evitar el sufrimiento humano a gran escala, deberíamos entonces escuchar con un poco más de cuidado a Clio, la musa de la historia en la mitología griega.
Acerca del autor

Armando José Mercado
*Politólogo, magister en Conflicto Social y Construcción de Paz, profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador en el Grupo Regional de Memoria Histórica (GRMH-UTB) de la misma universidad.
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