Inicio Edición Febrero 10 Claudia López y las herencias de Peñalosa

Claudia López y las herencias de Peñalosa

Escrito por Juana Afanador
Movilidad de Claudia Lopez

Muchos temen que esta alcaldía continúe el modelo de transporte peñalosista en Bogotá. ¿Qué prometió López, qué ha incumplido y qué compromisos le quedan?

Juana Afanador*

Primera crisis de la alcaldía de López

En su primer mes, la alcaldía entrante ya tuvo su primer tropiezo: la controversial adjudicación de la troncal de Transmilenio por la avenida 68.

Durante la campaña a la alcaldía de Bogotá, uno de los temas más relevantes fue el modelo de transporte de la ciudad. Por un lado, algunos candidatos defendieron el modelo de Enrique Peñalosa: Transmilenio y Metro Elevado. Del otro lado tomaron fuerza la defensa del metro subterráneo y las críticas a Transmilenio.

Claudia López encontró un punto intermedio entre el Metro Elevado y no más troncales de Transmilenio. Durante su campaña insistió en que no haría esa troncal de Transmilenio y en que estos recursos los utilizaría para robustecer la red de metro de Bogotá. Algunos dicen que estas promesas le hicieron ganar la alcaldía de la capital.

Serán 17 kilómetros de corredores exclusivos para Transmilenio, y contará con una inversión de 3,2 billones de pesos

Sin embargo, el 23 de enero la alcaldía de López adjudicó Transmilenio por la avenida 68, explicando que no pudo echar para atrás la licitación. Esto dejó un sinsabor y una gran pregunta: ¿qué tan posible era en verdad suspender la licitación?

Diferentes opiniones se hicieron escuchar. Algunos defendieron la decisión de la alcaldesa y otras insistieron en su poder para suspender la licitación y su falta de voluntad política. Carlos Carrillo, concejal del Polo Democrático, insistió en que no entendía “para qué le sirve a Claudia López ser alcaldesa si no puede detener una licitación que no ha sido firmada”.

Manuel Sarmiento, también concejal del polo, afirmó que no le pedían que anulara la licitación, solo que la suspendiera para hacer unas revisiones necesarias, y que ella estaba en facultad de hacerlo. María Fernanda Rojas, concejal de la alianza verde, defendió la posición de la alcaldesa y la dificultad de asumir un cargo en el que debe seguir adelante con obras del pasado así no le gusten, cómo le pasó a Peñalosa con el cable aéreo de Ciudad Bolívar.

La discusión acabó trascendiendo al ámbito legal y la pregunta que tomó relevancia fue sí en campaña la alcaldesa ya sabía que no podía parar la licitación del Transmilenio de la 68 y les prometió a sus votantes algo que no podía cumplir.

Las implicaciones y riesgos

En términos técnicos, las implicaciones de la troncal de la 68 son importantes, ya que para empezar serán 17 kilómetros de corredores exclusivos para Transmilenio, y contará con una inversión de 3,2 billones de pesos. Esta troncal es fundamental dentro del proyecto de metro elevado propuesto por la alcaldía de Enrique Peñalosa y está contemplada como troncal alimentadora.

Recursos para el metro

Foto: Transmilenio
Aunque López prometió en campaña destinar recursos del Transmilenio de la 68 para el metro, con su adjudicación es posible que no se cuente con otros recursos para hacer el metro.

Sin embargo, hay interrogantes frente a los efectos ambientales de una nueva troncal de buses y frente a los costos reales del proyecto y sus efectos para los comerciantes del sector. Por otra parte, la Procuraduría le pidió al Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) resolver una serie de inquietudes que están relacionadas con:

  • Adquisición de predios;
  • Falta de patios de parqueo y distancias que deberían recorrer los buses vacíos;
  • Una reducción presupuestal que sufrió el proyecto;
  • Posibles riesgos de seguridad vial; y
  • Falta de intersecciones en la 80 y la 100.

Estas inquietudes no fueron resueltas por el IDU y la alcaldesa, quien podía suspender el proceso, decidió darle continuidad. Esta decisión puede ser riesgosa por la dimensión de la obra y sus costos.

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Alternativas e implicaciones de la troncal por la 68

Lo primero que habría que hacer sería hacer una revisión a partir de las inquietudes de la Procuraduría, ya que cualquier irregularidad detectada a tiempo puede prevenir posibles sobrecostos, prolongaciones de la obra y actos de corrupción.

También hay que decir cuáles alternativas al Transmilenio existen. Algunos contradictores del proyecto de la 68 proponen hacer una revisión de los estudios de factibilidad del tranvía por la 68, que adelantó la administración de Gustavo Petro, para construir un sistema intermodal de transporte.

López prometió no hacer Transmilenio por la séptima

Pero, ya con la adjudicación de la licitación, la troncal de la 68 es un hecho y sus implicaciones frente al sistema de transporte de la ciudad son importantes. No olvidemos que la alcaldesa se comprometió a no construir la troncal para poder invertir en la futura red de metro de Bogotá, así que su construcción puede tener como consecuencia que la alcaldía no cuente con los recursos necesarios para adelantar una segunda línea de metro; además de seguir alimentando la red de Transmilenio se alejará de un modelo multimodal de transporte.

Transmilenio por la séptima

Tras la criticada adjudicación del Transmilenio por la 68 y las justificaciones de la alcaldía, las preocupaciones por la continuación de un modelo de transporte peñalosista se hicieron bastante fuertes. Después de romper uno de sus compromisos de campaña, López prometió no hacer Transmilenio por la séptima y transformar la emblemática avenida en un corredor verde.

Vale la pena resaltar que el proyecto de Transmilenio por la séptima está suspendido por instancias judiciales -medidas cautelares-, que le impidieron al exalcalde Peñalosa dejar la licitación avanzada. Esto se debe a que el proyecto vulnera los derechos colectivos al medio ambiente sano, la moralidad administrativa y el patrimonio público.

Para Peñalosa esta era una de las obras más importantes para mejorar la movilidad de la ciudad, ya que Transmilenio sería la única opción posible para suplir la demanda de pasajeros.

Alcaldesa busca recursos para el metro

Foto: Facebook Claudia López
¿Qué tan realistas son sus promesas?

Frente al compromiso de no construir la troncal de Transmilenio por la séptima, la alcaldesa mayor de Bogotá propone construir un metro ligero sobre la línea del ferrocarril, ya que la séptima no tiene viabilidad por demanda. También propone un corredor verde por la séptima con adaptación de andenes y la vía, y una ciclovía que se extienda a lo largo del corredor.

La alcaldía mayor propone comenzar un proceso de acuerdo directo con los proponentes, organizar de manera más efectiva un carril preferente de buses, y cambiar los alcances de la licitación.

Por otra parte, sin la troncal de Transmilenio de la séptima la alcaldía propone sacar adelante el Regiotram del norte y un metro ligero que utilizará la vía férrea de la capital, que se encuentra por la carrera novena. Ahora, para estar segura de cumplir sus promesas, López tiene como siguiente paso revocar la licitación de Transmilenio por la séptima y construir el prometido corredor verde.

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Más compromisos

Las promesas de la alcaldesa no paran en la séptima. Promete hacer el tren del norte, llevar el metro hasta la 100 y que le apostará a una segunda línea del metro hasta Suba y Engativá. Pero, ¿qué tan realistas son estas promesas? Porque un metro no se estructura ni se construye de un día para otro, son proyectos que pasan por años de maduración y de estudios.

Superando sus promesas de campaña, López se reunió con el presidente Iván Duque, quién se comprometió una vez más con la muy criticada primera línea del metro de Bogotá, aunque aún no sepamos cuanto nos costará. También se comprometió con una red de metro regional, y desde Kennedy y Bosa, hasta Suba y Engativá y una red de tres metros ligeros.

Al finalizar el incipiente primer mes de mandato, la alcaldía está superando sus propias promesas de campaña. Aunque es cierto que el modelo de transporte hay que pensarlo a largo plazo, cumplir todas estas promesas en cuatro años parece imposible.

Los tiempos para los estudios, las estructuraciones técnicas y la financiación de estos proyectos son mucho más complejos y largos. Un ejemplo es el metro subterráneo, en el que se necesitaron por lo menos ocho años entre estudios, estructuración y financiación del proyecto.

Habrá que ver hasta dónde llega esta alcaldía.

*Socióloga de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Paris (EHESS). Ha sido catedrática en el Instituto de Estudios Políticos de Lille, la Universidad Paris-Est-Marne- la Vallée, la Universidad de Paris-Saclay y de la Universidad de los Andes.

 

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