Ciencia, tecnología e innovación en el gobierno Petro-Márquez
innovación en el gobierno Petro-Márquez
Foto: Alcaldía de Barranquilla

Ciencia, tecnología e innovación en el gobierno Petro-Márquez

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Los objetivos del gobierno en esta materia coinciden, en buena medida, con los de la Misión Internacional de Sabios. Pero tendríamos que comenzar por una reforma seria de las instituciones; estas serían las reformas.

Iván Montenegro Trujillo*

Promesas y compromisos

Uno de los ejes del cambio propuesto por Gustavo Petro y el Pacto Histórico en la campaña electoral fue la transformación de Colombia en una sociedad del conocimiento. Su significado integral incluye “el arte y la cultura como fundamento de la felicidad, la productividad y la paz haciendo del cuidado y la educación los medios fundamentales para superar la desigualdad”.

Esta promesa de campaña se convirtió en un compromiso del gobierno. Así lo expresó Arturo Luna, ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, durante su posesión, al afirmar “(…) Mi compromiso es de hacer de la ciencia, la tecnología y la Innovación el pilar del desarrollo sostenible y equitativo para consolidar una sociedad del conocimiento en el país.”

Luna entonces asocia la construcción de la sociedad del conocimiento con los objetivos del desarrollo sostenible, el tránsito en la economía productiva –mediante la reindustrialización y el fortalecimiento de la economía productiva– y la equidad social. Pero esta no es la primera vez que se plantea este argumento: así lo había hecho la Misión Internacional de Sabios desde el 2020.

La labor de la Misión, proyectada hacia 2030, giró alrededor de “la transformación de Colombia en una sociedad del conocimiento para la próxima generación, basada en una educación de gran calidad y de alta cobertura, en la ciencia y la innovación para la Paz, el desarrollo social y productivo, y para el cuidado de la naturaleza.”

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Foto: Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación - Dentro de las reformas institucionales para el buen funcionamiento de la ciencia, la tecnología y la innovación está la puesta en marcha del Consejo científico que asesorará al gobierno.

Lea en Razón Pública: Decrecimiento económico: ¿ciencia o utopía?

La Misión Internacional de Sabios (MIS)

En 2019, el gobierno convocó a un grupo de 46 expertos nacionales e internacionales de diferentes áreas del conocimiento, para formular recomendaciones sobre estrategias de educación, ciencia, tecnología e innovación a largo plazo. A este grupo se le denominó “Misión Internacional de Sabios”, que realizó un trabajo extenso y riguroso apoyado por alrededor de diez mil personas en el País.

La labor de la Misión, proyectada hacia 2030, giró alrededor de “la transformación de Colombia en una sociedad del conocimiento para la próxima generación, basada en una educación de gran calidad y de alta cobertura, en la ciencia y la innovación para la Paz, el desarrollo social y productivo, y para el cuidado de la naturaleza.”

Por este motivo, los problemas se dividieron en ocho focos temáticos, a partir de los cuales fueran propuestas cinco grandes misiones emblemáticas para Colombia:

  • diversidad, bioeconomía y economía creativa;
  • agua y cambio climático;
  • nuevo modelo productivo, sostenible y competitivo;
  • reducción de la desigualdad social y la pobreza multidimensional, y
  • educación con calidad para el crecimiento, la equidad y el desarrollo humano.

Dichas misiones se despliegan en treinta y seis programas interdisciplinarios y estratégicos.

Contrastes y coincidencias

Respecto del desarrollo sostenible, el nuevo gobierno propone un proceso de industrialización democrático y responsable, el tránsito a una economía agraria e industrial intensiva en conocimiento con enfoque ambiental y con valor agregado, el fortalecimiento de la economía popular —incluidas la economía social y solidaria desde los territorios— haciendo uso de las tecnologías de información y comunicaciones, y, en general, de la ciencia y la innovación.

Por su parte, la MIS invitó a duplicar, hacia el año 2030, la participación de la industria manufacturera y de la agricultura en el PIB, mediante la diversificación productiva, el aumento de la productividad, el uso de las nuevas tecnologías e industrias 4.0 —producción automatizada— y productos de alta calidad con menor impacto ambiental. E invitó a promover y expandir las industrias digitales hasta en un 3 % del PIB.

La equidad social se alcanza, de acuerdo con el plan de gobierno, valorizando más el papel de la mujer en el proceso de cambio hacia un nuevo contrato social.  Además, reconociendo la diversidad de Colombia con un enfoque de paz y cuidado de la naturaleza.  De esta manera, se alcanzaría la filosofía del buen vivir y el vivir sabroso.

La MIS propuso una misión para reducir la desigualdad social y la pobreza multidimensional en Colombia, a partir del conocimiento científico y la innovación social.

Indudablemente, las coincidencias en las propuestas del gobierno y las de la Misión de Sabios constituyen una valiosa e histórica oportunidad de escucha, diálogo y apropiación social del conocimiento. Pero se necesitan algunos otros cambios que en mi opinión son cruciales para el buen funcionamiento de la ciencia, la tecnología e innovación proyectadas hacia el desarrollo; me refiero a los cambios e innovaciones de fondo en las instituciones del sector y de varios sectores relacionados.

Propuesta 1. Política de CTeI

La actual política de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI) consta en el documento CONPES 4069 de 2021 y da continuidad al modelo minero-energético, haciendo caso omiso a las sugerencias de la MIS. Por eso el cambio de esta política debe incluir el nuevo modelo de desarrollo que adoptará el país y la apropiación de las recomendaciones de la MIS al respecto.

Otro ajuste de fondo es la conceptualización y diseño de las políticas de innovación y ciencia como políticas sociales, y viceversa. De esta manera se resolvería la contradicción entre la necesidad de difusión social de la innovación y la apropiación privada de esta, puesto que el desarrollo tecnológico y la innovación pueden, también, tener rentable aplicación transversal hacia muchos otros sectores de interés empresarial.

Propuesta 2. Reforma y adecuación institucional

El jefe de Estado debe contar con más asesoría en CTeI para gestionar una política prospectiva en la materia. Esto se justifica por la incidencia comprobada de las instituciones políticas en el desarrollo económico de cada país y, en especial, por el impacto de sus sistemas de gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación.

En ese sentido, se podrían tomar medidas como adecuar el Consejo Nacional de Política de CTeI para realizar una gestión de la política de Estado en ciencia e innovación; la puesta en marcha real del ya creado Consejo científico para asesorar al Gobierno, —estamos esperando su pronunciamiento frente al gran debate sobre la transición energética—; crear un espacio para hacer realidad la coordinación intersectorial y entre niveles territoriales de gobierno; fortalecer a MinCiencias, y crear una agencia ejecutora para administrar con efectividad los instrumentos de la política y sus recursos.

Apoyo la propuesta de la MIS de adoptar como un componente principal del modelo de gestión de la CTeI la conformación participativa de misiones; celebro la reciente iniciativa del Minciencias en proponer las bases de cuatro misiones: bioeconomía, ecosistemas naturales, territorios sostenibles; derecho a la alimentación; energía eficiente, sostenible y asequible; y soberanía sanitaria y bienestar social; y sus propuestas de crear un Programa de ciencia para la Paz y la ciudadanía, y un Programa estratégico institucional enfocado al fortalecimiento del Minciencias. Así, la transición energética podría asumir la modalidad de misión con una proyección al año 2032. La ciudadanía debe apropiar a fondo estas misiones con miras a su puesta en práctica.

Propuesta 3. Cooperación internacional estratégica

Corea del Sur se plantea como un referente de sociedad del conocimiento y de acelerado desarrollo productivo. Como resultado de políticas consistentes, hoy cuenta con un PIB treinta veces mayor que el que tenía en 1960, cuando su ingreso per cápita equivalía al 33% del colombiano.

Colombia y Corea del Sur tienen una relación estrecha, producto del agradecimiento de aquel país por la participación colombiana en su guerra, del tratado de TLC y de proyectos en Colombia como “Parques de ciencia y tecnología”.  A partir de estos antecedentes, ambos países podrían establecer una alianza estratégica donde Colombia recibiría una transferencia y adaptación de la gestión institucional en CTeI en campos prioritarios y hacia actores claves del sistema nacional de CTeI, a cambio de una equitativa participación colombiana que enriquezca la industria creativa de ese país asiático.

Propuesta 4. Innovación en la financiación de la investigación y desarrollo

Dado los montos vergonzosos de la inversión colombiana en investigación, desarrollo e innovación, el asunto de la financiación de la CTeI es clave.

Considero justificada la propuesta de la MIS de una reforma constitucional para modificar el sistema general de regalías. Habría que destinar el 25 % del monto total de regalías a actividades prioritarias en educación, ciencia e innovación, del cual, un porcentaje mayoritario de los recursos debe destinarse a la inversión en los territorios y el saldo a programas y proyectos de impacto nacional.

Corea del Sur se plantea como un referente de sociedad del conocimiento y de acelerado desarrollo productivo. Como resultado de políticas consistentes, hoy cuenta con un PIB treinta veces mayor que el que tenía en 1960, cuando su ingreso per cápita equivalía al 33% del colombiano.

La innovación y el emprendimiento innovador, con prioridad en el segmento de las pymes —pequeña y mediana empresa—, requiere de un portafolio de instrumentos de banca de desarrollo –capital “paciente”–, para lograr aumentos rápidos en la productividad. Algunas empresas han realizado innovaciones para sí mismas, un segmento que equivale al 24 % en la industria y al 28 % en el sector de servicios; un mayor avance en su grado de innovación son victorias tempranas y accesibles a corto plazo.

Al mismo tiempo deberían escalarse programas como el de “Fábricas de Productividad” e INNpulsatec, y, posiblemente crear otros programas adaptados a la especificidad de los contextos territoriales.

El compromiso del gobierno en cuanto a ciencia, tecnología e innovación implica aprovechar de los espacios y capacidades acumuladas en cada una de las cinco “misiones emblemáticas” o áreas estratégicas.

Además, se necesita el trabajo conjunto con actores como la Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales y la Red de Gobernanza y Gestión del Conocimiento, Ciencia, Tecnología e Innovación, puesto que estamos dispuestos a apoyar en la conversión de Colombia en una sociedad del conocimiento para un desarrollo humano y sostenible.

Todo esto puede parecer una apología del modelo industrial y tecnológico que se desmorona en el mundo, de acuerdo a Gastón Soublette. No. Tratamos de aprovechar la fase positiva de la modernidad; no su mito irracional. Pero eso es un tema para tratar en otra oportunidad.

Puede leer: La función social de la ciencia en Colombia

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Iván Montenegro

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Iván Montenegro

* Ingeniero industrial y magíster en Estudios Latinoamericanos, consultor, investigador y docente universitario. imontenegrotrujillo@gmail.com

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