Balance del gasto público en el gobierno Petro: altos recursos, baja ejecución - Razón Pública
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Balance del gasto público en el gobierno Petro: altos recursos, baja ejecución

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Las cifras de ejecución presupuestal del gobierno saliente muestran un presupuesto histórico y un nivel de ejecución bajos. Esta constante en los últimos años muestra las dificultades en la distribución eficiente de los recursos para garantizar su gasto efectivo.

El presupuesto más grande del siglo

Las cifras históricas publicadas en el Portal de Transparencia Económica del Ministerio de Hacienda, con corte a junio de 2026, permiten revisar los ingresos y la ejecución del Presupuesto General de la Nación (PGN) de manera agregada, así como la ejecución diferenciada a nivel sectorial.

Para 2026 el total de ingresos del PGN asciende a $550,5 billones. En términos reales, es 1,7% más alta que el presupuesto de 2025, y en el siglo XXI no ha existido un presupuesto más alto que el del presente año, en precios constantes.

Los ingresos corrientes de la nación (impuestos, tasas y contribuciones) ascendieron a $322,8 billones en 2026, lo que representa el 58,6% del total de ingresos del PGN (superior al promedio del siglo, del 50,7%). Estos ingresos fueron 0,6% inferiores a los observados en 2025, debido a una caída en el recaudo del impuesto de valor agregado.

Al revisar la apropiación del presupuesto, para 2026 el PGN está estimado en $555,8 billones, 2,7% más alto que la apropiación de 2025. El presupuesto de funcionamiento apropiado en 2026 fue de $365,9 billones, 7,9 % mayor que el de 2025. En funcionamiento, el presupuesto equivale al 65,8% del total del PGN y al 80,4% sin contar los recursos destinados a deuda. En ambos casos, el porcentaje de funcionamiento es el más alto del siglo XXI, solo superado por el de 2020.

Por otro lado, el presupuesto apropiado de inversión en 2026 corresponde a $89,5 billones, 7,9% más que en 2025, pero fue un presupuesto total en términos reales más bajo desde 2022. En términos de proporción es aún más evidente. En 2026 el presupuesto de inversión equivalió al 16,1% del PGN total y al 19,6% del PGN sin deuda. En ambas proporciones, se trata de un presupuesto más bajo que el promedio histórico del siglo (24% y 17,9%, respectivamente).

Es así como los datos de apropiaciones permiten observar que, en términos de precios constantes, el presupuesto de 2026 es el más alto de la historia, donde el presupuesto de funcionamiento ha sido el más alto en el período 2000-2026, mientras que los recursos de inversión se han reducido, tanto en términos reales como en proporción del PGN.

La ejecución por debajo del promedio histórico

Al revisar la ejecución del PGN, entendida como las obligaciones contraídas sobre las apropiaciones anuales, se observa que en el período de gobierno (2023 a 2025) el porcentaje de ejecución se ha mantenido por debajo del promedio histórico del siglo, tanto en funcionamiento como en inversión.

Como se observa en la figura, los recursos obligados entre 2019 y 2025 han aumentado en términos de funcionamiento, y en 2025 alcanzaron su nivel más alto en pesos constantes. En cuanto a la proporción de ejecución, se observa un crecimiento de la ejecución en funcionamiento hasta el 91,5% en 2025, pero es inferior a la de otros años, como 2019 y 2021, y también al promedio del período 2000-2018, que ascendió al 94,3%. 

Los resultados de ejecución en términos de inversión son mucho más bajos. El presupuesto obligado en 2025 fue de $53,2 billones, el nivel real más bajo desde 2020. En términos porcentuales, en 2025 la ejecución fue del 64,2%, la segunda más baja después del año 2024 y también inferior a la observada en el período 2000-2018 (77,7%).

Por lo tanto, a pesar de contar con el nivel de recursos más alto de la historia del país, los bajos niveles de ejecución muestran problemas estructurales que presentó el gobierno de Gustavo Petro, sobre todo en inversión, donde se garantizan los principales proyectos para el cumplimiento de las metas del Plan Nacional de Desarrollo.

Fuente: Ministerio de Hacienda y Crédito Público (2026).

En términos sectoriales, el promedio de ejecución de la inversión entre 2023 y 2025 fue del 64,2%. Los sectores con la más baja ejecución promedio en el período fueron Hacienda (26,2%), Presidencia (29,2%), Planeación (35,7%) y Vivienda (36%). En contraparte, los sectores con mayor nivel de ejecución fueron Igualdad y Equidad (92,4%), Trabajo (84,7%), Educación (84,2%) y Ciencia, Tecnología e Innovación (82,4%).

La ejecución del año 2026, de la cual se tiene información con corte a junio, solo es posible compararla en términos de la ejecución sectorial. Por el lado de la inversión, la ejecución en 2026 fue del 30,5% hasta junio. Los sectores con mayores niveles de ejecución fueron Educación (55,6%), Deporte y Recreación (55,6%), Igualdad y Equidad (47%) y Minas y Energía (46,5%). Los sectores con menor nivel de ejecución en inversión fueron Fiscalía (5,5%), Rama Judicial (6%), Planeación (9,5%), Salud y Protección Social (10,8%) y Transporte (11,5%).

Tendencia de ejecución ligada al ciclo electoral

En el artículo Ciclo político presupuestal en la ejecución de inversión pública en Colombia: 2000-2024, demostré la existencia de una relación oportunista entre la ejecución de inversión del PGN y el momento del ciclo electoral, donde el nivel de ejecución cae en los años electorales y aumenta para los años preelectorales. Este comportamiento se puede explicar en los años preelectorales por dos vías: la mejor capacidad institucional de cada gobierno para ejecutar al tercer año y la posibilidad de mostrar mayor gestión y entrega de proyectos derivados de la ejecución de inversión para incidir en las elecciones del siguiente año.

En el caso del gobierno Petro, la tendencia en la ejecución de la inversión no se ve con tanta claridad. Si bien la ejecución del año preelectoral (2025) fue mayor que la del año 2024, la del año 2023 fue más alta y la del año 2022 (preelectoral) incluso fue más alta que la de cualquier otro año del gobierno Petro. En ese sentido, el comportamiento de aprovechar la ejecución en 2025 para incidir en las elecciones no se presenta de manera sólida y, por el contrario, se observa más la dificultad del Gobierno para ejecutar adecuadamente el presupuesto de inversión.

Los resultados del análisis del PGN muestran dos hechos contradictorios. Por un lado, los recursos apropiados alcanzan niveles históricos, lo que presiona la sostenibilidad fiscal enmarcada en el orden legal y constitucional del país (como la regla fiscal); en contraposición, los niveles de ejecución muestran limitaciones institucionales que el Gobierno no pudo sobrellevar ni reorganizar para aumentar la ejecución, lo cual limitó la capacidad de cumplir su propio Plan Nacional de Desarrollo y dejó sin realizar posibles acciones financiables. 

Le recomendamos: Siete señales de deterioro en el mercado laboral formal

Acerca del autor

Diego Cortes Valencia
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*Economista y Magíster en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia.

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Diego Cortes Valencia

*Economista y Magíster en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia.

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