Flor Esther Salazar, autor en Razón Pública
Foto: Alcaldía de Bogotá

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Comentarios sobre el sistema de pilares que propone el gobierno en materia pensional y de cuáles serían sus efectos en términos de cobertura, beneficios pensionales, equidad y sostenibilidad.

Flor Esther Salazar*

Los pilares

La propuesta de reforma pensional del gobierno se basa en un sistema de pilares: un pilar solidario para los más pobres, otro semi contributivo para quienes habiendo cotizado no logran las semanas de pensión y el contributivo que tendrá un componente de aportes al régimen de prima media (Colpensiones) y un componente de ahorro individual. Según cual sea su nivel salarial, una persona puede cotizar en Colpensiones sobre un tope de ingreso base de cotización de 3SM y a partir de este tope a los fondos privados.

Un sistema de pilares da la posibilidad de combinar diferentes instrumentos de protección social y lograr complementariedad para garantizar los objetivos del sistema y en el caso del sistema colombiano, elimina la competencia entre los dos regímenes actuales (el de los fondos privados -RAIS- y el de Colpensiones-RPM).

Cualquier reforma de este tipo debe ser evaluada en función de asuntos como el aumento de cobertura, la reducción del déficit actuarial, la sostenibilidad y la equidad del sistema, así como también de la adecuación de mecanismos para el aumento de las cotizaciones al sistema. También debe considerarse la suficiencia de las pensiones para mantener el nivel de vida de las personas que se jubilan.

Le recomendamos: Parámetros para una reforma pensional

Efectos de cobertura

El borrador de propuesta que se conoce hasta el momento, plantea aumentos en la cobertura, pero no de pensiones propiamente, sino de un ingreso inferior al salario mínimo, que el estado pagaría con recursos del presupuesto general, de 223 mil pesos mensuales para personas mayores de 65 años en condiciones de pobreza extrema, que costará alrededor de 6,7 billones de pesos.

No obstante, es posible que la cobertura en el pilar contributivo se vea afectada debido al aumento en el número de semanas de cotización requeridas (1300) para los afiliados que vendrían a Colpensiones de los fondos privados que tenían la posibilidad de pensionarse con 1150 semanas. Quienes cotizan entre 1 y 2 salarios mínimos son quienes tienen menos continuidad en los aportes y por tanto podrían caer en el pilar semicontributivo.

¿Quiénes ganan, quienes pierden?

La reforma disminuye la desigualdad dentro del régimen administrado por Colpensiones porque pone un tope máximo al valor de las pensiones, pero disminuye ostensiblemente la proporción del ingreso laboral (tasa de reemplazo) que recibe el pensionado para la clase media que cotiza entre 3 y 7 salarios mínimos (SM).

El borrador de propuesta que se conoce hasta el momento, plantea aumentos en la cobertura, pero no de pensiones propiamente, sino de un ingreso inferior al salario mínimo, que el estado pagaría con recursos del presupuesto general, de 223 mil pesos mensuales para personas mayores de 65 años en condiciones de pobreza extrema, que costará alrededor de 6,7 billones de pesos.

En Colpensiones, la pensión máxima que se podrá obtener será de 1,92 SM y, por ejemplo, una persona que cotice sobre 7 SM va a obtener como máximo una pensión de 2,9 SM; una persona que cotice sobre 15 millones podrá lograr, una pensión alrededor de 4,8 millones.

Estos beneficios serían menores si la persona cotiza sobre 1 SM 0 2 SM en Colpensiones y destina su salario adicional a cotizar en el componente de ahorro individual, como se propone desde algunos sectores.

Quienes están en Colpensiones y cotizan sobre más de 3 salarios mínimos serán quienes vean disminuidos sus beneficios. Así mismo, para quienes cotizan sobre 4 SM se aumenta el aporte al fondo de solidaridad en 2 %, de manera que el porcentaje de cotización no será del 16 % sino del 18 % y hasta del 19 % para quienes cotizan sobre 20 SM. Es un cambio de reglas para quienes están actualmente en Colpensiones y cotizan sobre más de 3SM sin una definición clara del beneficio —es decir, el bono— que será transferido al fondo de pensiones privadas o componente de capitalización.

Ahora bien, quienes están en el RAIS podrán obtener una porción mayor de su salario (lo que llamamos “la tasa de reemplazo) sobre sus primeros 3 salarios mínimos, suponiendo que se pensionen con 1300 semanas y no con 1150.

Al respecto, en un esquema de pilares uno de los asuntos relevantes tiene que ver con la complementariedad que se logra entre el componente de prima media y el de ahorro individual.  Dadas las bajas tasas de reemplazo que produce el RAIS, el sistema de pilares puede actuar más como un mecanismo que reduce los beneficios antes que complementar la pensión de los cotizantes.

Lo que ha venido pasando en el mercado de rentas vitalicias muestra que productos de retiro ofrecidos por el mercado no funcionó. La experiencia demuestra que para las aseguradoras no es atractivo ofrecer este tipo de seguro individual (pensiones). Este no es un asunto de poca significancia, sin embargo, el proyecto de reforma no deja claro cómo se van a ofrecer las rentas vitalicias del pilar contributivo en el componente de ahorro individual y cuál será la complementariedad que se pueda alcanzar. Si no hay una complementariedad razonable no es justificable el hacer ahorro forzoso en el componente de capitalización.

Por otra parte, hoy los afiliados pagan un 3 % por concepto de gastos de administración y seguros previsionales; el borrador del proyecto aumenta este pago en un 0, 5 % adicional para la administración del componente de ahorro individual.

El pilar semi contributivo intenta asegurar una renta vitalicia para las personas que no cumplen las semanas y tienen devolución de saldos —indemnización sustitutiva en Colpensiones—; estas personas pueden ser alrededor del 70 % de los actuales afiliados al sistema.

Para quienes cotizan entre 150 y 1000 semanas y no califican para el pilar solidario, se propone reconocer sus aportes con un ajuste por inflación, más un 4 % de rentabilidad en el caso de Colpensiones; esto es más justo que el actual sistema, donde el saldo se ajusta tan solo por inflación.

Sin embargo, para estas personas (que por lo general tienen dificultades de cotización) la edad de pensionarse se aumenta a 65 años, lo que para las mujeres significa 8 años más. Aunque se contempla la pensión anticipada con 1000 semanas, esta también se concede a parir de los 65 años.

Al respecto, en un esquema de pilares uno de los asuntos relevantes tiene que ver con la complementariedad que se logra entre el componente de prima media y el de ahorro individual. Dadas las bajas tasas de reemplazo que produce el RAIS, el sistema de pilares puede actuar más como un mecanismo que reduce los beneficios antes que complementar la pensión de los cotizantes.

Foto: Alcaldía de Medellín - Las mujeres solteras cuidadoras quedarían por fuera del beneficio que propone la reforma pensional para mujeres con hijos.
De esa manera la reforma tendría el efecto paradójico de desmejorar las condiciones de las personas de menores ingresos, es decir, para el 70 % de afiliados la edad de obtener un beneficio pasaría a ser 65 años.

Sostenibilidad y equidad de género

A pesar de los reajustes anteriores, no son tan claros los beneficios de la reforma en términos de sostenibilidad.

Se plantea la creación de un fondo de reservas, pero el mayor esfuerzo en la asignación de recursos para este fondo —el 50 % de las cotizaciones— tendría lugar en el 2050.  Cuando la población está envejeciendo, el mayor esfuerzo en la constitución de las reservas debería hacerse antes y no después de 27 años más.

En la exposición de motivos del proyecto que se presente debería incluirse el modelo financiero que tendría el sistema en conjunto y la suficiencia de las reservas del fondo para garantizar su sostenibilidad.

En asuntos de equidad de género, el proyecto crearía un beneficio en cuanto al número de semanas de cotización para mujeres con hijos. Pero las tareas del cuidado no necesariamente dependen de la maternidad, por ejemplo, las mujeres solteras sin hijos que se dedican al cuidado de padres, madres o enfermos se quedaran por fuera de este beneficio.

Así mismo, la reforma no mejora la situación de las mujeres en el componente de capitalización individual que complementaría su pensión y además, como dije antes, se aumenta la edad en 8 años para recibir un beneficio (lo que hoy es devolución de saldos) en el que se denomina pilar semicontributivo.

En conclusión, el documento que propone la reforma describe un sistema de pilares, con diferentes aspectos de importancia por precisar y sin definición. Para evaluar mejor la propuesta será preciso esperar el documento definitivo que, según el anuncio del Ministerio del Trabajo, será presentado este martes 22 de marzo.

Puede leer: Reforma pensional: ¿equidad o crisis fiscal?

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Flor Esther Salazar

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Flor Esther Salazar

* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

Foto: Colpensiones - El actual sistema de pensiones tiene dificultades indiscutibles como la baja cobertura y la inequidad.

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El camino para proponer y lograr una reforma pensional que disminuya la inequidad del sistema aún es confuso. Esto es lo que dicen los candidatos.

Flor Esther Salazar Guatibonza*

El enfoque de pilares

El actual sistema de pensiones tiene dificultades indiscutibles como la baja cobertura y la inequidad. Por eso, distintas voces han advertido sobre la necesidad de tramitar una reforma. Sin embargo, no hay una propuesta única y clara sobre cómo hacerla.

Por otra parte, parece haber un consenso general sobre la necesidad de eliminar la competencia entre el Régimen de Ahorro Individual (RAIS) administrado por fondos privados y el Régimen de Prima Media (RPM) administrado por Colpensiones. En ese sentido, algunos proponen transitar hacia un sistema de pilares.

Sergio Fajardo propone un sistema de protección a la vejez de pilares, que tendría un primer pilar solidario, sustituyendo el programa Colombia Mayor por un beneficio que se adoptaría de manera gradual.

El Banco Mundial conceptualizó la idea de un enfoque de pilares múltiples para organizar el sistema pensional sobre la base de las experiencias de varios países, en particular de América Latina entre 1994 y 2004.

El sistema de pensiones de pilares múltiples sugerido por este organismo se compone de una combinación de:

  1. un pilar no contributivo o “pilar cero” que provea un mínimo nivel de protección de carácter no contributivo;
  2. un sistema contributivo de “primer pilar” que varíe gradualmente con el ingreso y reemplace alguna porción del ingreso;
  3. un “segundo pilar” obligatorio que es esencialmente una cuenta de ahorro individual pero que puede ser construida de diversas formas;
  4. arreglos voluntarios de aporte de “tercer pilar”.

Este enfoque pretende complementar los diferentes pilares para dar una mayor cobertura. En el caso colombiano, una eventual reforma bajo la de idea de pilares debe considerar qué tanto se contribuye a mejorar la cobertura, la sostenibilidad fiscal —que incluye los respectivos cálculos actuariales— y la integración misma de los diferentes pilares.

Un tema importante para el caso colombiano tiene que ver con qué tanto pueden los fondos privados complementar la pensión que sería dada por el sistema solidario de Colpensiones.

Las propuestas de los candidatos

Los candidatos con más opciones de ganar la presidencia ya han publicado sus propuestas sobre reforma al sistema pensional.

Sergio Fajardo propone lo siguiente:

  1. Un sistema de protección a la vejez de pilares, que tendría un primer pilar solidario, sustituyendo el programa Colombia Mayor por un beneficio que se adoptaría de manera gradual. Este beneficio sería equivalente a 500 mil pesos para los mayores de 65 años que no reciban pensión u otras fuentes comprobadas de ingresos. Este pilar también integraría el programa de Beneficios Económicos Periódicos (BEPS), diseñado para trabajadores informales con ingresos bajos y volátiles.
  2. En el segundo pilar, administrado por Colpensiones, todos los trabajadores cotizarían sus dos primeros salarios mínimos.
  3. En el tercer pilar de ahorro individual, participarían los fondos de pensiones, donde los trabajadores con ingresos mayores a dos salarios mínimos cotizarían lo restante de sus contribuciones pensionales.

Por otra parte, Gustavo Petro propone:

  1. Un pilar no contributivo para quienes no logran alcanzar la pensión, garantizando un bono pensional no contributivo equivalente a medio salario mínimo para los hombres y mujeres adultos mayores que hoy no tienen derecho a la pensión.
  2. Un pilar contributivo: toda persona trabajadora, incluyendo las de mayores ingresos, cotizarán de manera obligatoria a Colpensiones una suma calculada sobre la base de 1 a 4 salarios mínimos, lo que asegurará una pensión básica bajo el régimen de prima media.
  3. Las personas cuyos ingresos sean superiores a 4 salarios mínimos decidirán libremente dónde cotizar el excedente. En este pilar participarán las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP)

Federico Gutiérrez, en cambio, propone:

  1. Aumentar el programa Colombia Mayor a 3 millones de personas, otorgando una renta vitalicia de 330 mil pesos mensuales.
  2. Sobre la reforma al sistema contributivo, el candidato quiere “fortalecer a Colpensiones como un fondo”. Sin embargo, no es claro qué quiere decir con fortalecer y, por otra parte, Colpensiones ya es un fondo de reparto.

Se observa que hay consenso entre los candidatos sobre la necesidad de un pilar no contributivo que garantice un ingreso básico a personas sin capacidad contributiva y que no alcanzan a reunir las condiciones para pensión.

Los desacuerdos están en el pilar contributivo respecto del tope de salarios mínimos sobre los que se cotizaría en Colpensiones y lo restante que iría al sistema de capitalización administrado por fondos privados.

Puede leer: Fondos privados de pensiones: un sistema inseguro

Tasas de reemplazo y topes de salarios

La reforma de pilares y el tope de salarios dependen en gran medida del desempeño de los fondos privados y si estos están en capacidad de darle algún complemento significativo a la pensión.

Gustavo Petro propone un pilar no contributivo para quienes no logran alcanzar la pensión, garantizando un bono pensional no contributivo equivalente a medio salario mínimo para los hombres y mujeres adultos mayores que hoy no tienen derecho a la pensión.

En la actualidad, una de las características de los fondos privados son las tasas de reemplazo sin subsidios del 27 % al 30 % o menos, dependiendo de las condiciones del afiliado —entiéndase por tasa de reemplazo el valor de pensión respecto del salario sobre el cual cotizó el afiliado durante su vida de aportes—.

Gráfica 1. Comparación tasa de reemplazo RPM vs. RAIS

la reforma pensional en colombia
Fuente: Moreno, M. (2020). Traslados entre regímenes pensionales Una decisión trascendental. Revista Fasecolda, (178), 50-55.
En una eventual reforma, la cuestión de las tasas de reemplazo de los fondos privados tiene que ver con la complementariedad a la pensión que estos fondos tienen la capacidad de crear.

Asumiendo las tasas de reemplazo que está generado actualmente el sistema que son en Colpensiones, 65% promedio y en fondos privados 30%, para una persona que cumple requisitos de pensión, se tendría que quienes aportan entre uno y dos salarios mínimos no alcanzarían a tener una pensión de un salario mínimo en caso de cotizar 1SMLV en Colpensiones y el resto en los fondos privados.

En este caso, vía solidaridad se tendría que financiar parte de la pensión para lograr recibir el salario mínimo. Este es el mecanismo solidario que opera en Colpensiones.  Cabe indicar que de acuerdo con estimaciones del Ministerio de Hacienda sobre subsidios pensionales actuales, las pensiones de 1.5 a 2.5 salarios reciben un menor subsidio que las de un salario mínimo por lo que no se vería justificación para que no puedan estar en Colpensiones.

En cuanto a las pensiones de personas que cotizan por encima de 3,5 salarios mínimos, recibirían como pensión menos del 40 % del salario de cotización, con pensiones del orden de 3,4 salarios mínimos para personas con cotizaciones sobre 10 salarios mínimos.

Gráfica 2. Pensiones con pilar de un salario mínimo en Colpensiones y contribuciones restantes en fondos privados (en salarios mínimos)

la reforma pensional en colombia
Fuente: elaboración propia.
La propuesta de llevar hasta 4 salarios mínimos de la cotización a Colpensiones favorece las tasas de reemplazo de la población con salarios de hasta 4 salarios mínimos, que en un sistema de capitalización acabaría con una pensión cercana al salario mínimo, a la vez que mantiene el límite inferior de tasas de reemplazo del 40 %.

Federico Gutiérrez propone aumentar el programa Colombia Mayor a 3 millones de personas, otorgando una renta vitalicia de 330 mil pesos mensuales.

Sin embargo, aunque se discute sobre la insostenibilidad de esta propuesta, en Colpensiones la pensión máxima acabaría siendo menos de 3 salarios mínimos, una situación muy diferente a la actual pese a la cual el pasivo pensional de Colpensiones se ha venido reduciendo —40,2 % del PIB en 2020—.

La sostenibilidad futura depende también de la posibilidad de organizar un adecuado fondo de amortiguamiento.

Gráfica 3. Pensiones con pilar de 4 salarios mínimos en Colpensiones y contribuciones restantes en fondos privados (en salarios mínimos).

la reforma pensional en colombia
Fuente: elaboración propia.
Sin mayores tasas de retorno en fondos privados, incluso con 4 salarios mínimos en Colpensiones se limitarían las pensiones máximas a 4 o 5 salarios mínimos.  En este caso, podrían discutirse los efectos al frustrar la expectativa de pensión mayor de 4 salarios mínimos para sectores de clase media con la incertidumbre de obtener pensión adicional en los fondos privados.
la reforma pensional en colombia
Foto: Fondo Nacional del Ahorro - Las administradoras de fondos de pensiones deberán comprometerse con una tasa de reemplazo mínima para los afiliados si las tasas de rentabilidad son altas.

Lea en Razón Pública: Una reforma pensional ambiciosa

Complementar adecuadamente las pensiones

Podría decirse que estas personas pueden complementar su pensión con ahorro voluntario, pero nuevamente, la pregunta es qué tanto pueden los ahorros voluntarios complementar la pensión.

Estos ahorros voluntarios han mostrado tener altos costos y, en este escenario, dependen del desempeño de los fondos privados, por lo que debe existir algún tipo de garantía de un posible complemento a las pensiones de acuerdo con el nivel de aportes del afiliado.

El sistema de pilares tiene sentido si el sistema de fondos privados tiene la capacidad de complementar adecuadamente las pensiones. De lo contrario, sería solo un mecanismo que reduciría las pensiones con fines netamente fiscales y que, de cualquier manera, podrían lograrse con reformas paramétricas en Colpensiones.

Mientras el sistema de capitalización no cree tasas de reemplazo superiores al 30 %, las pensiones se nivelarían por lo bajo y en un escenario mucho más restrictivo si se establece que el pilar solidario esté por debajo de los 4 salarios mínimos.

En cualquier reforma que se haga, debe haber un compromiso mínimo de tasa de reemplazo por parte de los fondos privados, puesto que esta es la única garantía que tienen los afiliados frente a todos los riesgos que enfrentan en el sistema.

De cualquier modo, exceptuando las pensiones de salario mínimo que deben ser subsidiadas, mientras se tengan tasas de reemplazo en fondos privados menores o iguales al 30 %, el sistema de pilares puede estructurarse de manera tal que sea una mejor opción que el sistema a capitalización individual desde la perspectiva de los beneficios pensionales que se generarían.

En una eventual reforma de este tipo, las administradoras de fondos de pensiones deberán comprometerse con una tasa de reemplazo mínima para los afiliados si las tasas de rentabilidad son altas como se promociona. Le corresponde a los fondos informar a la sociedad colombiana si el sistema de capitalización estaría en capacidad de producir tasas de reemplazo superiores al 30 % con mayores rentabilidades y menores costos.

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Flor Esther Salazar

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Flor Esther Salazar

* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

Foto: Merca2 - Según Asofondos, su propuesta resolvería los problemas de cobertura, equidad y sostenibilidad del sistema.

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La Asociación Nacional de Administradoras de Fondos propone eliminar Colpensiones, ampliar la cobertura del sistema pensional y aumentar los subsidios del Estado. ¿A quiénes beneficia y a quiénes perjudica esta propuesta?

Flor Esther Salazar*

La propuesta

La Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantías (Asofondos) presentó una propuesta de reforma al sistema pensional y de cesantías, que incluye:

  • Mejorar el programa “Colombia mayor” para garantizar un ingreso de un poco más de 300 mil pesos sobre la línea de pobreza a adultos mayores de Sisben I y II y en condición de discapacidad;
  • Adoptar un programa mejorado de beneficios económicos periódicos (BEPS) que asegure una renta vitalicia a los trabajadores que no alcancen a completar las semanas de cotización mediante la devolución de los saldos consignados;
  • Eliminar Colpensiones y pasar todos sus recursos al régimen de capitalización individual, pero ampliar el fondo de garantía de pensión mínima (FGPM) para que siga financiando pensiones de salario mínimo otorgadas por los fondos privados.

Según Asofondos, su propuesta resolvería los problemas de cobertura, equidad y sostenibilidad del sistema. Pero en la realidad, los grandes beneficiados de esta iniciativa serían las administradoras de fondos de pensiones (AFP).

Hacia un piso de protección social

Sobre los dos primeros puntos de la propuesta, es cierto que en Colombia no existe un piso de protección para los trabajadores que se encuentran excluidos del sistema general de pensiones o que no logran pensionarse.

Actualmente, solo contamos con el subsidio otorgado a través del programa “Colombia mayor”, que está muy por debajo de la línea de pobreza y un mecanismo de BEPS para trabajadores informales que no brinda ningún beneficio significativo.

La propuesta de Asofondos es ampliar el subsidio para convertirlo en una “pensión básica de carácter no contributivo”. Es decir, una prestación monetaria ante los riesgos de vejez y discapacidad, relativamente uniforme, garantizada por el Estado a todos quienes la necesiten, aunque también de forma focalizada.

La propuesta de eliminar Colpensiones y dejar todo el sistema contributivo en manos de los fondos privados empeoraría la situación del sistema pensional.

La propuesta no es nueva y hay un relativo consenso sobre su necesidad. La verdadera discusión radica en

  • El valor que debería tener ese ingreso básico. Asofondos propone unos 300.000 pesos y otros pensamos que debería ser un valor superior;
  • La elegibilidad de los beneficiarios. ¿El ingreso básico debería otorgarse a todos los ciudadanos o solo a quienes cumplan ciertos criterios?

¿Colpensiones o fondos privados?

En cambio, la propuesta de eliminar Colpensiones y dejar todo el sistema contributivo en manos de los fondos privados empeoraría la situación del sistema pensional.

El sistema privado o de capitalización otorga pensiones bajas, tiene cobertura limitada, altos costos de administración, alto riesgo, alta incertidumbre y un impacto regresivo sobre la distribución del ingreso.

Mientras que sistemas como el de Colpensiones aseguran a las personas frente a los impactos en los ingresos, los sistemas de capitalización las hace más vulnerables a los riesgos económicos y financieros:

  • El desempleo temporal o la caída en los ingresos disminuyen el valor de las cotizaciones e implican una pensión menor.
  • Los sistemas de capitalización tienden a excluir a los trabajadores de bajo salario o pocas horas de trabajo a la semana.
  • Las fluctuaciones en las tasas de interés representan un riesgo para quienes cotizan al régimen de capitalización.
  • En ambientes de expectativas de alta inflación, la indexación hará que las pensiones que se otorguen sean mucho más bajas y pierdan capacidad adquisitiva.
  • Los sistemas de capitalización implican menos solidaridad en compartir los riesgos intra o intergeneracionales.
  • En un contexto de alta desigualdad en los ingresos laborales y altas tasas de desempleo, el sistema de capitalización implica mayor desigualdad en los ingresos por pensiones.
  • El aumento en la esperanza de vida aumenta el costo de financiar las pensiones. Por eso hoy las pensiones que reconocen los fondos privados es una parte pequeña del salario que tenía la persona, y cada vez será menor.
  • En el caso de un sistema como el de Colpensiones, el aumento de la longevidad disminuye los desequilibrios intergeneracionales porque para los trabajadores que vivirán más tiempo, es menos costoso financiar las pensiones actuales que las propias.

Puede leer: Fondos privados de pensiones: una opción inequitativa y costosa

Los costos de la transición

Actualmente, Colpensiones paga más del 83 % de las pensiones en Colombia.

Por lo tanto, eliminar esta entidad y trasladar sus recursos a fondos privados tendría altos costos de transición durante más de veinte años. Como muestra la experiencia de Polonia, el gobierno tendría que asumir la carga de esta transición y, en últimas, los costos acabarán recayendo sobre los trabajadores actuales.

Las matemáticas indican que el fondo se descapitalizará en el mediano plazo y que la mayor parte de las pensiones de salario mínimo otorgadas por fondos privados deberán financiarse con presupuesto público.

Hay que tener en cuenta, además, que el Estado deberá seguir financiando las garantías de pensión mínima para afiliados a fondos privados, como se viene haciendo hasta ahora. Si las pensiones que pagan los fondos siguen disminuyendo, aumentará la presión para que el Estado aumente estos subsidios.

Por todo lo anterior, con una reforma como la que propone Asofondos, los trabajadores actuales tendrían que:

  • contribuir a sus propias pensiones, que serían muy bajas;
  • soportar el pago de pensiones por parte de Colpensiones mientras tiene lugar la transición;
  • asumir vía impuestos el pago de pensiones solidarias para personas sin capacidad de cotización; y
  • financiar vía contribuciones o vía impuestos el pago de pensiones mínimas del sistema de capitalización a través del fondo de garantía de pensión mínima, que Asofondos propone ampliar.

Las consecuencias de ampliar el Fondo de Garantía

Actualmente, la garantía de pensión mínima cubre a las personas que hayan acumulado 1.150 semanas cotizadas y no hayan alcanzado el capital necesario para financiar su pensión. En virtud del principio de solidaridad, el Estado completa el capital faltante para que esas personas puedan tener una pensión equivalente a un salario mínimo.

Para septiembre de 2021, en Colombia había 55.264 pensiones con garantía de salario mínimo, y más del 60% del financiamiento de la pensión se había cubierto a través del fondo de garantía de pensión mínima.

Las matemáticas indican que el fondo se descapitalizará en el mediano plazo y que la mayor parte de las pensiones de salario mínimo otorgadas por fondos privados deberán financiarse con presupuesto público.

Según Montenegro, al 95 % de afiliados les convienen más los fondos privados que Colpensiones, pero esa cifra es engañosa.

Según el Ministerio de Hacienda, el fondo de garantía de pensión mínima logrará su máxima utilización hacia el año 2055, pero esta es una proyección con fundamento en las garantías de rentabilidad mínima activas, de manera que un cálculo realista nos diría que los recursos del Fondo ya estarán comprometidos incluso antes del 2030.

En efecto: sin en lugar de las garantías activas estimadas nos basamos en las garantías que han sido aprobadas, tendríamos que para 2026 se puede haber comprometido un poco más del 80 % de este fondo.

En adelante, el Estado deberá asumir ese costo con su presupuesto.  Asofondos propone que esta garantía se amplíe y que incluso pueda ser financiada con mayores contribuciones de quienes tienen mayores ingresos. Esta propuesta podría causar una caída en las tasas de reemplazo, es decir, podría resultar en menores pensiones.

la reforma pensional en el 2022
Foto: Flickr - Eliminar Colpensiones permitiría ampliar los fondos privados. Pero esto no puede verse como un fin en sí mismo.

Lea en Razón Pública: ¿Qué hay detrás de la propuesta de las Administradoras de Fondos de Pensiones?

Una propuesta inconveniente

Según Santiago Montenegro, presidente de Asofondos, bajo las condiciones actuales, para 2055 habría 3,1 millones de pensionados y 7,2 millones sin pensión ni subsidio. Con su reforma pensional, para ese mismo año habría 3,6 millones de pensionados. ¿Se justifica una reforma de tal magnitud para aumentar el número de pensionados en apenas 500 mil en más de 33 años y tener una cobertura del 25%, igual a la actual, sin ninguna mejora?

En cambio, actualmente Colpensiones tiene el 28 % de afiliados y una tasa de crecimiento de pensionados del 4 %. Con esas cifras, para 2055 habría un poco más de 4 millones de pensionados, una estimación mayor que la que presenta Montenegro para defender su reforma.

Colpensiones puede hacerse más sostenible, por ejemplo, al establecer límites a las pensiones más altas o buscar un mejor equilibrio entre las contribuciones y los beneficios otorgados.

Según Montenegro, al 95 % de afiliados les convienen más los fondos privados que Colpensiones, pero esa cifra es engañosa. En realidad:

  • entre un 3 y un 5 % de los afiliados se pensionarán con capital ahorrado y sin tener que cotizar 1.300 semanas;
  • entre un 8 y un 12 % se pensionarán con un salario mínimo, muy posiblemente financiados a través de la garantía de pensión mínima con tres años menos de cotización; y
  • entre un 70 y un 80 % no se van a pensionar y tendrán devolución de saldos sin que se logre el derecho de pensión.

La única propuesta positiva que tiene la reforma de Asofondos es la de incluir subsidios que serían financiados a través de impuestos generales. En todo caso, incluso con esta reforma, según las estimaciones de Asofondos, 3,6 millones personas no tendrán subsidio ni pensión en 2055.

En resumen, la propuesta de Asofondos nos llevaría a tener un sistema inequitativo, con bajas pensiones, mayor exposición al riesgo, sin ampliación de cobertura, donde cerca de un 70 % de las pensiones equivaldrían a un salario mínimo a cargo del Estado.

Eliminar Colpensiones permitiría ampliar los fondos privados. Pero esto no puede verse como un fin en sí mismo, sin analizar la conveniencia de la propuesta en materia de protección social.

En lugar de eliminarlo, Colpensiones puede hacerse más sostenible, por ejemplo, al establecer límites a las pensiones más altas o buscar un mejor equilibrio entre las contribuciones y los beneficios otorgados.

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Flor Esther Salazar

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Flor Esther Salazar

* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

Foto: Pixabay - Al momento de jubilación, existen costos adicionales que deben ser cubiertos por el afiliado.

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Esther Sanchez

Deficiencias en regulación y supervisión permite que en los fondos privados se cobren grandes sumas ocultas que afectan las pensiones de los colombianos al momento del retiro.

Flor Esther Salazar Guatibonza*

Una expectativa incumplida

Cuando se crearon los fondos privados de pensiones se dijo que la competencia entre las administradoras reduciría los costos para los asegurados; los usuarios tendrían libertad para elegir el fondo que cobrara las comisiones más bajas y esto redundaría en una mejor pensión.

Pero pasó todo lo contrario: hoy, la competencia entre los fondos es casi nula y los afiliados tienen que asumir altos costos, entre ellos:

  • Una comisión por los servicios que presta la aseguradora de fondos de pensiones (AFP), que corresponde al 7,5 % del aporte;
  • Una prima de seguros previsionales que se paga a una compañía de seguros y corresponde al 11,25 % del aporte; y
  • Un aporte para la garantía de pensión mínima, que corresponde al 9,375 % del aporte.

Al final, a la cuenta del afiliado ingresa apenas el 72 % de su aporte, sin contar los costos que se causan en periodos cesantes (cuando el trabajador suspende temporalmente sus aportes), el costo de trasladarse a otra AFP y los costos admisibles u ocultos de los procesos de inversión de fondos.

Sin embargo, los costos antes mencionados corresponden solo a la etapa de aportes.  No obstante, otros costos adicionales  deben cubrirse en el momento de la jubilación. Los cuales no están regulados y las Aseguradoras los adoptan arbitrariamente en la expedición de rentas vitalicias.

Costos altos y arbitrarios al momento de pensión

Cuando una persona afiliada a un fondo privado quiere pensionarse con una renta vitalicia, debe pagar a la aseguradora una “prima única”. Esta prima incluye un “factor de gastos” que la aseguradora cobra por expedir y administrar la pensión.

Cada aseguradora es autónoma para definir dichos gastos, dependiendo de su modelo de cálculo actuarial, y la Superintendencia Financiera no vigila el cálculo de ese monto. Esa ausencia de regulación y control ha llevado a grandes inequidades: mientras que algunas aseguradoras cobran un 0,8 %, otras cobran hasta el 25 % de la prima única.

Según la Superintendencia Financiera a 2021:

  • a 2.319 rentas vitalicias se les aplicó un factor de gastos de más del 5 % de la prima única;
  • a 295 se les aplicó un valor de más del 10 %;
  • a 98, más del 15 %; y
  • a 8, más del 20%.

La Grafica 1 muestra el porcentaje por concepto de factor de gastos aplicado sobre la prima única entre 1996 y 2021.

Gráfica 1. Factor de gastos aplicado sobre la prima única (porcentaje máximo, mínimo y promedio)

Fuente: Superintendencia Financiera de Colombia.
Esta gráfica indica que, en el momento de pensionarse, algunas personas debieron pagar a la aseguradora una parte importante del capital que lograron acumular en su cuenta de ahorro individual.

Por ejemplo, si una persona cotiza sobre uno o dos salarios mínimos y se le cobra el 20 % de lo que logre acumular, seguramente su capital no va a alcanzar para financiar una pensión. Por eso, muchas personas no alcanzan a reunir el capital suficiente para pensionarse y deben optar por una “garantía de pensión mínima”, en la que desde el Fondo de Garantía de pensión mínima y con responsabilidad del Estado  se completa el monto faltante.

Los datos de este año muestran que la inequidad en este cobro sigue siendo muy grande. El factor de gastos promedio aplicado a las rentas vitalicias expedidas en lo corrido de 2021 fluctúa entre  1,4 % y 7,4 %. En todo caso, hay que recordar que algunas aseguradoras pueden tener otros costos fijos en la expedición de estas pólizas que no son reportados como porcentaje en este factor.

Gráfica 2. Factor de gastos promedio por aseguradora en 2021 (porcentaje aplicado sobre prima única)

Fuente: Superintendencia Financiera de Colombia.

Puede leer: La informalidad amenaza el sistema de pensiones

La falta de información

Quienes afirman que el Estado no debe regular estos montos argumentan que una tarifa fija eliminaría la competencia entre las administradoras. Pero este argumento solo es válido si los afiliados tienen información suficiente.

Actualmente, los afiliados no pueden elegir el mejor fondo, porque no son informados previamente sobre los costos que asumen, ni existe un mecanismo informado que les permita comparar las condiciones para contratar una renta vitalicia con determinada aseguradora. Además, la capacidad de elegir no garantiza que los costos sean bajos, porque las aseguradoras pueden actuar como un cartel y decidir establecer costos similares.

El hecho de que los costos sean desconocidos expone a los afiliados a riesgo moral con efectos negativos sobre sus beneficios pensionales. La jubilación es el momento en el que existe menos regulación y supervisión y, por lo tanto, donde existe menos acceso e información.

En otros países este problema ha sido identificado y abordado desde hace años. Por ejemplo, en 2004 se creó en Chile un sistema de licitación electrónica para la compra de rentas vitalicias, llamado Sistema de Consultas y Ofertas de Montos de Pensión (SCOMP). Por medio de este sistema, las personas que se acercan a la jubilación pueden comparar fácilmente los productos ofrecidos por cada aseguradora. Además, el sistema es supervisado por una superintendencia de pensiones y la ley establece un límite a las tarifas que pueden cobrar las compañías de seguros.

¿Por qué no se informa al ciudadano sobre todos los elementos que afectan el valor de su pensión?

¿Debe aceptar el pensionado el valor de su mesada de forma pasiva, sin conocer cómo fue determinada?

¿Quién vigila y protege al adulto mayor frente a los excesos de las entidades que participan en la determinación de su pensión?

En este asunto cabe gran parte de responsabilidad al Ministerio de Hacienda y a la Superintendencia Financiera, en su función de regulación y supervisión.

Foto: Función Pública - Que los costos sean desconocidos ha venido exponiendo a los afiliados a riesgo moral y con efectos negativos sobre sus beneficios pensionales.

Le recomendamos: ¿Qué hay detrás de la propuesta de las Administradoras de Fondos de Pensiones?

Los otros problemas  de inequidad de los privados

Otras personas resaltan la rentabilidad que obtienen los afiliados a los fondos privados. Pero hay que preguntarse si la rentabilidad que obtiene un afiliado en el manejo financiero de sus fondos es lo suficientemente alta como para cubrir todos los costos involucrados.

Esto no solo sucede en Colombia. La experiencia internacional sobre sistemas de capitalización individual ha mostrado que estos tienden a presentar altos costos de administración e intermediación. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) han adoptado una serie de principios para la organización de la seguridad social en los países, entre los cuales se encuentran la equidad, la eficiencia y el costo administrativo asequible, los cuales deben ser observados en Colombia.

Como en los fondos privados los afiliados enfrentan individualmente el riesgo, dos personas pueden tener condiciones de pensión muy diferentes, incluso si tuvieron ahorros similares. Por ejemplo, en 2021, una persona que vaya a obtener una pensión de un salario mínimo podría pagar entre 180 y 398 millones por concepto de prima única: como se ve, el rango de valores es muy amplio. Valga decir que, para acumular 398 millones de pesos, una persona debió tener un ingreso base de cotización por encima de tres o cuatro salarios mínimos, pero su pensión será muy inferior.

Estas son solo algunas de las implicaciones sociales negativas de entregar el manejo de funciones públicas a privados sin la debida regulación y supervisión.

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Flor Esther Salazar

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Flor Esther Salazar

* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

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Flor SalazarEscondidos entre los muchos artículos del Plan y sin ninguna claridad, el gobierno propone cambios que afectarían seriamente el fisco y el bolsillo de los cotizantes. Aquí están explicados esos cambios.

Flor Esther Salazar*

Continue reading «Las pensiones en el Plan de Desarrollo»

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Flor Esther Salazar

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Flor Esther Salazar

* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

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Flor SalazarSe vende como una forma de mejorar las condiciones de vida en el sector rural, pero visto de cerca es un proyecto para que los campesinos trabajen más y en peores condiciones. Y seguir engordando de paso al sector financiero.

Flor Esther Salazar*

Continue reading «El proyecto de ley contra los campesinos»

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Flor Esther Salazar

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Flor Esther Salazar

* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

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Flor SalazarOtra vez se han reportado pérdidas en el ahorro acumulado de muchos colombianos. Y es porque tanto en el corto plazo como en el largo, los fondos privados de pensiones pueden ser mal negocio para el asegurado.

Flor Esther Salazar*

Continue reading «Fondos privados de pensiones: un sistema inseguro»

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Flor Esther Salazar

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Flor Esther Salazar

* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

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Flor SalazarExplicación y análisis de una propuesta que está cogiendo fuerza y afectaría seriamente el bienestar de los lectores.

Flor Esther Salazar*.

Continue reading «¿A quién le sirve la reforma pensional que propone Asofondos?»

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Flor Esther Salazar

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Flor Esther Salazar

* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

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Flor SalazarUn influyente gremio financiero propone acabar a Colpensiones para fortalecer los fondos privados, pero esta idea no asegura la solvencia del sistema, no significa mejores pensiones y agrava la inequidad que de por sí campea en la materia.

Flor Esther Salazar*

Continue reading «Reforma pensional: ¿estructural y equilibrada?»

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Flor Esther Salazar

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* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

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Mujeres trabajadoras. Hay que avanzar hacia la equidad en el salario, el número de horas, y las tareas de la economía del cuidado.

Esther SanchezEl Proyecto de Ley que se debate pretende reducir la hoy evidente inequidad de género. Pero en efecto no ayuda nada o casi nada. El problema es otro. Y esta son las razones.    

Flor Esther Salazar*

Continue reading «¿Es conveniente reducir el tiempo para la pensión de las mujeres?»

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Flor Esther Salazar

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Flor Esther Salazar

* Doctora en Ciencias Económicas, Magister en Ciencias Económicas y Contadora Pública de la Universidad Nacional.

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