Cesar Nino, autor en Razón Pública
Foto: X: Kamenei.ir

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El ataque del 13 de abril no fue una sorpresa para Israel porque Irán lo anunció de antemano. ¿Cuál era la intención del ayatolá y cuáles son las implicaciones del contraataque de Israel?

César Niño*

Crónica de un ataque anunciado

El primero de abril Israel dio de baja al menos a dieciséis personas, incluidos siete altos cargos de la Guardia Revolucionaria Islámica, entre quienes se encontraba el general de brigada, Mohammad Reza Zahedi. Este fue el asesinato selectivo de mayor valor estratégico de un funcionario iraní desde el ataque con drones en el que murió el general de división, Qassem Soleimani, el 3 de enero de 2020 en Bagdad. 

Este 13 de abril Irán atacó por primera vez de manera directa a Israel, como esperada represalia del ataque. El ayatolá, Alí Jamenei, y el presidente, Ebrahim Raisi, anunciaron públicamente el 2 de abril que Irán vengaría la muerte de sus militares y que habría una respuesta sin precedentes.

La ofensiva iraní fue anunciada con once días de anticipación y no fue por lo mismo una sorpresa o no ofreció ninguna ventaja sobre Israel en términos estratégicos. Los misiles Shahab-1, Zolfaghar, Shahab-3 y Emad-1 y de los drones modelo Shahed-136 tardaron entre dos y tres horas en asomarse al espacio aéreo de Israel, un tiempo suficiente para que las fuerzas defensivas bloquearan el ataque.

El ataque combinado de 300 drones y misiles se preparó a través de Teherán y contó con la participación de actores delegados o proxys como Yemen, Siria, Líbano e Irak. 

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Una vieja hostilidad

La hostilidad entre Tel Aviv y Teherán ha venido aumentando desde hace al menos cuarenta y cinco años. 

El punto de partida fue la Revolución Islámica de 1979 en Irán y la caída del sha Mohammad Reza Pahlevi, quien huyó del país. Antes de la revolución, Irán e Israel sostuvieron relaciones diplomáticas cordiales, pero con el derrocamiento del sha y el ascenso del ayatolá Jomeini, Irán adoptó una postura de política exterior antioccidental y antiisraelí. El régimen iraní puso en su agenda de seguridad a Israel como un Estado ilegítimo que, gracias a su proximidad con Washington, lo convertía en un enemigo natural.

La proyección de Teherán sobre Medio Oriente empezó a configurar una postura a favor de la causa palestina y en contra de Israel, con la narrativa de que Tel Aviv era un opresor en la región. Mientras Irán es considerado por las potencias occidentales como un Estado canalla por no ser una democracia liberal y romper las reglas del derecho internacional, es un aliado de China y Rusia. De hecho, los drones que ha usado recientemente Vladimir Putin para atacar a Ucrania desde febrero de 2022 son de fabricación iraní.

Al parecer la meta era restablecer el sistema de disuasión. Por eso, el mensaje de que está dispuesto a asumir riesgos, pero también a responder militarmente, agudiza la idea de romper el tabú de atacar territorio israelí.

El gobierno teocrático de Irán se ha encargado de velar porque el sistema legal y su organización social estén condicionados por la Sharia. Su represión a la ciudadanía y persecución a opositores, sumado a su apoyo a organizaciones terroristas como Hezbolá en Líbano, Hamas en Gaza y Huties en Yemen para bloquear el Mar Rojo, e incluso al régimen de Bashar-al Assad en Siria, ha puesto a Irán en un lugar en el que Occidente no confía. 

Washington y la Unión Europea afirman que Teherán es un patrocinador del terrorismo y que el régimen iraní planeó los atentados en Beirut de 1983 así como el de la Asociación Mutual Israelita Argentina en 1994 o algunos otros tantos actos de saboteo sobre infraestructura occidental. Conviene recordar que el expresidente Mahmud Ahmadineyad dijo públicamente en 2005 que “Israel debe ser borrado del mapa”. Esto ha hecho que Israel haya entrado en conflicto con esos grupos terroristas y por defecto, con Irán, quien hace uso de ellos como delegados para la consecución de sus fines en términos regionales y globales. 

¿Irán ataca o se defiende de Israel?

El ayatolá, Alí Jamenei dijo en sus cuentas oficiales horas después del ataque a su consulado en Siria del 1 de abril de 2024 que “este crimen no pasará sin que el enemigo reciba castigo y venganza”. El régimen iraní invocó el Artículo 51 de la Carta de la ONU apelando a la legítima defensa para justificar su ataque sobre Israel. 

Sin embargo, teniendo en cuenta las condiciones y características de los hechos, el ataque de Irán se aleja de la legítima defensa porque no actuó para repeler un ataque israelí, sino como represalia armada o como un castigo, un hecho que también es ilegal. Del mismo modo, la respuesta de Israel en Gaza tras los hechos contra su población por parte de Hamas del 7 de octubre de 2023 se alejó del principio de legítima defensa. 

Es cierto que el ataque sobre el consulado iraní a manos de Tel Aviv es una violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. Pero también lo es el de Irán. Si Israel decide responder de forma armada a Irán, tampoco sería una actuación en legítima defensa, sería represalia y castigo.

La naturaleza del ataque iraní

No obstante, el 13 de abril Irán hizo lo suficiente como para ser visto como una respuesta creíble al ataque de Israel en Damasco. Un ataque limitado, restringido y telegrafiado diseñado para evitar una escalada significativa en respuesta por parte de Israel. Teherán dio aviso a través de Turquía para que Estados Unidos y sus aliados se preparasen y pudieran apoyar la defensa de Israel. Pero ¿por qué hacerlo de una manera que aumenta las probabilidades de que Israel responda directamente contra el propio Irán? ¿Cuál era el propósito?

  1. Jugar con las emociones del enemigo: la campaña creó incertidumbre y pánico entre los israelíes mediante una intensa guerra psicológica en discursos oficiales, mensajes diplomáticos, medios y redes sociales. Un ejemplo fue la advertencia en hebreo del ayatolá Jamenei en su cuenta en X, anunciando un castigo inminente. Al parecer, su propósito era satisfacer a la base política más radical de Irán, desmoralizar a las Fuerzas de Defensa Israelíes y a la población civil israelí, manteniéndolos en constante alerta emocional. Si no hubiera sido así, y se hubiera atacado por sorpresa con alguna célula terrorista, tal vez la población iraní no lo hubiera tomado como una respuesta por la honra nacional.
  2. Probar las defensas del enemigo: horas antes del ataque del 13 de abril, Hezbolá lanzó una serie de ataques coordinados desde Líbano hacia Israel. Seguramente fue una forma de tantear y medir la capacidad de respuesta de los sistemas de defensa de Israel. Luego, vino el tan anunciado ataque convencional. Este despliegue táctico contribuye a analizar la reacción del oponente y ajustar las estrategias subsiguientes en función de ello.
  3. Un ataque tímido: aunque Irán tiene un arsenal de misiles hipersónicos como los Fattah-1 y el más grande arsenal de misiles balísticos de Medio Oriente, decidió usar drones Shahed-136, más lentos y detectables incluso sin radares sofisticados. Su ataque tímido no debe subestimarse, pues Irán ha construido un complejo militar industrial de gran envergadura en colaboración con aliados estratégicos como Rusia y China. 

Sin embargo, el 13 de abril, Irán decidió desplegar una gran cantidad de drones desde su territorio, lo que les permitió pasar por varias capas de defensa aérea en Irak, Siria y Jordania. Los drones y misiles fueron registrados en tiempo real por los medios de comunicación. Irán demostró que podía lanzar un ataque desde su territorio y alcanzar a Israel. Necesitaba que el mundo lo viera. 

Al parecer la meta era restablecer el sistema de disuasión. Por eso, el mensaje de que está dispuesto a asumir riesgos, pero también a responder militarmente, agudiza la idea de romper el tabú de atacar territorio israelí. Irán no tiene una experiencia destacable en guerra regular, salvo en la guerra Irán-Irak (1980-1988) que le significó un desempeño mediocre y grandes derrotas estratégicas. Irán quiso un ataque espectacular, pero no fatal. Fue una señal de movimiento sin llegar a una guerra abierta.

¿Qué significó para Israel el ataque de Irán?

Israel no estaba gozando de un gran respaldo por sus acciones sobre Gaza. Sus operaciones en dicho territorio han sido criticadas por las evidentes violaciones al derecho internacional humanitario y por los crímenes contra la humanidad. La popularidad del gobierno de Netanyahu estaba en picada y el rechazo de las potencias a sus acciones cada vez cobraba más peso en los círculos diplomáticos. 

Sin embargo, el ataque de Irán parece ser un bálsamo, al menos por el momento para el gobierno de Israel. Justo en la noche del 13 de abril, las potencias occidentales y las árabes cerraron filas en su apoyo a Israel. En efecto, se distrajo la atención sobre la crisis humanitaria en Gaza y se empezó a ajustar la narrativa sobre un respaldo incondicional a Israel en caso de una escalada ulterior. 

Por otra parte, horas después del bloqueo de misiles y drones se cotizaron al alza las acciones de las empresas del complejo militar industrial israelí, como Elbit Systems, Israel Aerospace Industries y Rafael Advanced Defense Systems. 

Para Israel el ataque significó el reforzamiento de la tesis de “eficacia comprobada” al tener un éxito superior al 99 % de bloqueo de misiles y drones iraníes. Aunque las potencias occidentales han criticado las acciones de Israel sobre Gaza y le han exhortado a que no responda al ataque iraní, se ha construido la idea de que el mundo está contra Irán. Al menos, hay un triunfo de imagen de Israel sobre Irán.

Respuesta internacional al ataque iraní

En medio de la jornada de ataques sobre Israel, se convocó de urgencia el Consejo de Seguridad de la ONU y se invitó a que no se escalara el conflicto. Estados Unidos, Francia y Reino Unido fueron los primeros gobiernos en condenar el ataque y mostrarse prestos a ayudar a Israel luego de semanas de reparos sobre las acciones de Netanyahu sobre la población gazatí y las misiones humanitarias en la zona. 

Según Aron David Miller, exfuncionario del Departamento de Estado: “lo que hicieron los Estados del Golfo el 13 y 14 de abril sugiere que, por más comprometidos que estén sus ciudadanos con la cuestión palestina, están preparados para velar primero por sus propios intereses nacionales”. En el mundo árabe, Jordania, Irak y Egipto cerraron sus espacios aéreos y sus cancillerías se mostraron preocupadas invitando al desescalamiento inmediato de las acciones hostiles. 

Así mismo, es destacable el papel de los Estados del Golfo. Jordania interceptó buena parte de los misiles y drones, permitió a Estados Unidos usar su espacio aéreo, mientras que los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita compartieron información de inteligencia sobre el ataque planeado. En cuestión de horas, la coordinación de fuerzas multinacionales de seguridad produjo resultados sorprendentes a favor de Israel.

Washington, que pronto tendrá elecciones presidenciales, invitó a Israel a abstenerse de responder militarmente o actuar en forma de represalia armada sobre Irán. Sin embargo, el ataque corroboró la alianza estratégica casi inquebrantable entre Tel Aviv y Estados Unidos, donde nuevamente se deja ver que Israel significa un activo importante en la política exterior y de seguridad nacional estadounidense. 

Por otra parte, a occidente no le conviene abrir un frente nuevo de guerra. Los recursos y esfuerzos diplomáticos se encuentran en Ucrania, Taiwán, Gaza y buena parte del norte de África. Que a eso se le sume un conflicto armado abierto con Irán, dejaría el espacio libre para debilitar las alianzas y ponerlas a caminar por el filo de las contradicciones geopolíticas. 

Por último, China también se sumó a las preocupaciones para llamar a la calma y contención del conflicto. Si el conflicto escala, significa mayor presencia de Estados Unidos en la región lo que significaría un gran obstáculo para Beijing en sus planes en Medio Oriente. 

El siguiente paso de Israel y posibles implicaciones

El ataque a Irán significa un acto de equilibrio difícil para Estados Unidos. El gobierno de Biden quiere prevenir un conflicto regional y al mismo tiempo mostrar el respaldo a la seguridad de Israel. Pese al apoyo de Estados Unidos, Israel se siente obligado a responder al ataque iraní. Biden ha expresado una postura de cautela, permitiendo que Israel interprete su respuesta. Esto podría llevar a Israel a actuar de forma independiente ante Irán, incluso sin un respaldo explícito de Washington. Mientras tanto, el G7 ha acordado un paquete de sanciones a Irán, como represalia no armada.

La ofensiva iraní fue anunciada con once días de anticipación y no fue por lo mismo una sorpresa o no ofreció ninguna ventaja sobre Israel en términos estratégicos.

Si Israel responde por la vía armada sobre territorio iraní tampoco sería legítima defensa. Sin embargo, las opciones y probabilidades empiezan a barajarse. En primer lugar, Israel puede seguir con su plan de sabotaje al proyecto nuclear iraní, asesinatos selectivos a científicos involucrados en el desarrollo de armamento nuclear o incluso a altos mandos militares, como ha venido haciéndolo. 

La próxima agresión entre Israel e Irán podría tener lugar en el ciberespacio. Los dos Estados tienen una larga historia de ofensivas en línea entre sí, circunstancias que sugieren estar sobre la mesa cuando Israel reflexiona sobre represalias por el ataque de Irán. En esta oportunidad, Israel ha entrado en un dilema estratégico de gran envergadura. 

A Tel Aviv no le conviene escalar el conflicto en la región, pero Netanyahu está tan acorralado políticamente por no triunfar sobre Hamas y sus violaciones al derecho internacional humanitario, que le conviene escalar. Se espera que la diplomacia haga lo suyo y evite un recrudecimiento de la tensión.

Un conflicto armado entre Israel e Irán significaría la intervención de Estados Unidos que sería desastrosa tanto para los intereses estadounidenses como para la estabilidad en Oriente Medio. Es probable que si Israel no responde militarmente al ataque Irán no vuelva a atacar a Israel, pero si sucede lo contrario, en el conflicto se arrastrarán más actores que producirá mayores costos humanos, de recursos económicos y militares. 

Si la administración Biden establece una línea roja con Israel para prevenir un ataque a Irán, podría lograrse un grado significativo de estabilidad en la región. Esto no solo contribuiría a la distensión entre dos antiguos enemigos, sino que podría mejorar las perspectivas de Biden para una posible reelección presidencial, al demostrar su capacidad para distensionar a dos viejos enemigos. 

No hay que olvidar que el ataque de Irán fue racional y limitado. La mejor respuesta que puede ofrecer Israel es recalibrar sus acciones en Gaza, proteger a la población civil mientras que con la ayuda de la inteligencia estadounidense se encarga de hacer volver a los rehenes que tienen los terroristas de Hamas. 

Otro paso que Israel puede dar es impulsar la creación del Estado de Palestina después de asegurar su ventaja militar contra Hamas. Por ahora, lo que viene es una escalada de preocupaciones geopolíticas pues el equilibrio para Irán puede suponer un completo desequilibrio para Occidente.

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Cesar Nino

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Cesar Nino

*Profesor de Conflicto y Relaciones Internacionales en la Facultad de Economía, Empresa y Desarrollo Sostenible de la Universidad de La Salle. Twitter: cesarnino4.

Foto: CICR Francia

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La de Gaza y la de Ucrania no son las únicas guerras que están pasando en el mundo. Esta mirada al panorama global de la violencia muestra la gravedad de la crisis del orden geopolítico.

César Niño*

La guerra siempre estuvo aquí

Las guerras resurgen con nuevas formas: nada nuevo, simplemente se combate a mayor velocidad. Los conflictos armados y las tensiones geopolíticas manifestaron los límites de las organizaciones internacionales:

  • En Ucrania, se estanca la invasión rusa y la contraofensiva occidental, lo que puso en crisis al sistema de seguridad europeo.
  • En Medio Oriente, se mezclan la guerra convencional e irregular; incluso, se vislumbra una guerra religiosa global.
  • En Asia, peligra la infraestructura crítica de las ciudades.
  • En África y América Latina, renacen los movimientos armados.
  • El crimen sobrevive en actores más pequeños, pero más peligrosos, junto con un orden criminal mundial; acorrala por igual a civiles y al Estado.
  • Algunas naciones niegan a otras el derecho a existir; otras, se anexan ilegalmente sus territorios.

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El caos de principios de siglo

Además, los problemas de salud pública global, el estrepitoso ascenso de la inteligencia artificial y el feudalismo tecnológico muestran que el mundo de 2023 es una tormenta que se alza de forma similar al caos de principios del siglo XX.

Nada es nuevo; lo es cómo se aceleran y se repiten los eventos, cómo se filtran mediante redes sociales y la inteligencia artificial. Los conflictos armados acompañan la crisis de la democracia global.

El estado del mundo es peligroso y lleno de incertidumbres; por eso, el año que termina ha experimentado movimientos complejos.

El fuego que es todos los fuegos… y el último

Las armas nucleares se suman al caleidoscopio de la seguridad internacional. Para empezar, consideremos los datos de enero de 2023 de la base en datos del SIPRI:

  • Estados Unidos tenía aproximadamente 3708 ojivas nucleares:
    • 1770 desplegadas en misiles balísticos y en bases de bombarderos, 1938 en reserva;
    • 536 ojivas retiradas y en espera de ser desmanteladas.
  • Rusia tenía aproximadamente 4489 ojivas nucleares:
    • 2673 ojivas estratégicas desplegadas en bases de misiles y bombardero;
    • 1816 ojivas no estratégicas en sitios de almacenamiento central;
    • 1400 ojivas retiradas y en espera de ser desmanteladas.
  • China tiene aproximadamente 410; se prevé que construya más durante la próxima década, pero que siga teniendo menos que Rusia y Estados Unidos.

Nuevo START: tratado de reducción de armas estratégicas

Impone límites a las fuerzas nucleares estratégicas y permite inspecciones para garantizar su cumplimiento.

Montevideo, en Uruguay, declara oficialmente el fin del agua potable y el inicio de una catástrofe ambiental. El estrés hídrico de Uruguay se suma a la escasez de agua en Irán, Ciudad del Cabo y San Pablo.

Como el más reciente tratado bilateral de control de armas entre Rusia y los Estados Unidos, el Nuevo START tuvo un año tumultuoso y desalentador:

  • Es probable que Estados Unidos reconstituya las ojivas retiradas para que pasen al arsenal del Reino Unido.
  • Se están modernizando muchas ojivas almacenadas: pasan del cuerpo de reentrada atmosférica Mk4 al Mk4A.
  • Estados Unidos canceló el misil de crucero lanzado desde el mar (SLCM-N) propuesto por la administración Trump y retiró la bomba de gravedad B83-1, lo que afectará a los planes nucleares británicos.
  • Aún no se sabe si Israel tiene armas nucleares.
  • La doctrina y las capacidades nucleares de India se han discutido en varias fuentes, como el misil Agni-P y la paradoja de la estabilidad e inestabilidad.

Las regiones del mundo tuvieron un comienzo de año con un gasto militar de la siguiente manera: Asia (574,9 millones de dólares), África (39,4), América (961,1), Europa (480,3) y la región de Medio Oriente (184,1), según el SIPRI.

Medio oriente

Israel y Hamás

Hamás transmitió por redes sociales su ofensiva por tierra, mar y aire; el mundo observaba la barbarie.

Se ha destacado la vulnerabilidad y torpeza del Estado israelí ante amenazas asimétricas. El gobierno de Benjamin Netanyahu cayó en el error de enfrentar a los terroristas de la manera que esperaban: con desproporción y fallas en el cálculo estratégico.

Como resultado, la ofensiva militar israelí convirtió a Gaza en un profundo cráter, lejos de lograr la reducción de Hamás.

Hay alrededor de doce mil muertos civiles en Gaza; más de siete mil son niños.  Este es un espeluznante balance de la torpeza estratégica israelí: el 50 % de la población de Palestina son niños, que han sido usados como escudos humanos. Los civiles representan el 61 % de las muertes por los ataques aéreos sobre Gaza.

El conflicto se ha transformado en una cuestión de guerras por delegación, en las que se involucran otras potencias, por lo que hay riesgo de que el conflicto se prolongue y expanda.

El mapa geopolítico de la región se parece a un frágil cristal en el que cualquier vibración puede provocar el quiebre y rotura del equilibrio en la zona.

La guerra en Gaza recuerda la cuestión de los dos Estados. También deja al desnudo que Hamás no puede cumplir su objetivo mayor: la desaparición de Israel; a este le queda difícil eliminar a ese grupo. Por tanto, la guerra, más allá de las treguas y pasos humanitarios, no parece ver un final.

Yemen

El resto de Medio Oriente se debate entre los apoyos y posiciones sin comprometer mucho su diplomacia. En Yemen, por ejemplo, el fin de la tregua entre los hutíes y el gobierno, en 2022, marcó el inicio de una nueva espiral de violencia.

En abril de 2023, los acercamientos entre Irán y los hutíes aliviaron la crisis humanitaria; pero han recalibrado el complejo de seguridad en la región porque aquel grupo ahora ataca a Israel con misiles.

Irán

Vende armas a Rusia; aparentemente, apoya a actores como Hamás y Hezbolá; tiene un programa nuclear, y su régimen reprime movimientos sociales.

En 2023, Irán atendió varios frentes al mismo tiempo:

  • la tensión del vecindario sobre la posición turca con la OTAN;
  • la crisis siria se ha desbordado sobre su territorio y ha tenido que contenerla
  • el apoyo material militar que han dado a Putin los compromete táctica y estratégicamente con los movimientos en Europa;
  • su aparente apoyo a organizaciones terroristas antiisraelíes lo enfrenta con Israel.

Su programa nuclear preocupa a los países occidentales, así como su cercanía con regímenes como el de Corea del Norte o Venezuela.

Ucrania y Rusia

La ralentización agrava el conflicto. Tras un año y diez meses del inicio de la invasión —o lo que Vladímir Putin llama “operación militar especial”—, el diseño estratégico de la guerra ha cambiado el rumbo de la seguridad europea.

Es la primera guerra global del siglo XXI. Muestra una forma interesante de la resistencia ucraniana para hacerle frente a la doctrina de guerra total del Kremlin. Rusia ha motivado rápidamente la ampliación de la OTAN: forzó a que Suecia y Finlandia rompieran su histórica neutralidad y aceleró el ingreso de Finlandia.

Al principio, los errores de cálculo de Rusia le costaron miles de bajas e, incluso, una vergonzosa irrupción de Yevgueni Prigozhin, exlíder del grupo Wagner: sus tropas mercenarias se rebelaron y amenazaron con tomar Moscú.

Mientras eso ocurría, Ucrania rechazaba los drones iraníes operados por Wagner.

La guerra entre Rusia y Ucrania no parece llegar a su fin, a pesar de ir más despacio. Su ralentización se debe, entre otras, a un problema de suministro de municiones y a uno que otro esfuerzo diplomático por aliviar la tensión. En otras palabras, el conflicto puede irse desacelerando no por la voluntad de paz, sino por desabastecimiento de balas y municiones para ambos bandos.

Asia

Armenia-Azerbaiyán: guerra del Nagorno Karabaj

Más de seis mil personas tuvieron que abandonar Nagorno Karabaj, zona en disputa por ambos Estados. Allí, Turquía y Rusia son decisivas en el conflicto.

En septiembre de 2023, se abrió un nuevo capítulo en ese conflicto congelado. Las fuerzas de Azerbaiyán penetraron la zona en disputa, que está mayormente bajo el control de las fuerzas armenias, con lo que inquietaron a la población armenia.

El gobierno de Azerbaiyán declaró que detendría las hostilidades en la región, pero esto no frenó la afluencia de refugiados en Armenia. La situación es crítica y poco suena en medios de comunicación; pero, en el Cáucaso, la tensión crece y preocupa que escale el conflicto. Es especialmente inquietante que haya otra guerra en territorio exsoviético.

Europa, por ejemplo, importa desde Azerbaiyán 8000 millones de metros cúbicos de gas cada año; además, ha dejado de recibir gas ruso por la guerra en Ucrania. Por esto quiere paz. Este conflicto amenaza los objetivos geopolíticos de las potencias cercanas.

Rusia, de forma paradójica, insta al respeto del alto al fuego acordado en 2020, mientras que el representante especial regional de la Unión Europea destaca la necesidad urgente de un alto el fuego inmediato. Eso le ha dado mayor relevancia a que Nagorno Karabaj se categorice como un “Estado fantasma”.

África

El Sahel

África ha vivido nueve golpes de Estado en tres años. La epidemia de los golpes en la región del Sahel ha marcado la tensión social, de seguridad y geopolítica: pobreza extrema, desigualdad social, una democracia no consolidada y grupos armados no estatales —mercenarios rusos y chinos han protagonizado la crisis—.

El golpe en Níger en julio de 2023 puso a la región en extrema alerta. El 26 de julio, miembros de la Guardia Presidencial asumieron el control del Palacio en Niamey. Desde entonces, Níger atraviesa una situación complicada.

Las potencias extranjeras, como organizaciones internacionales, condenaron la interrupción democrática; pero no hicieron mayor cosa por reestablecer el orden.

Sin embargo, el golpe en Níger alentó nuevas tensiones militares entre países del vecindario: algunos amenazaron con entrar en guerra a favor y otros en contra de la junta golpista.

La CEDEAO, por ejemplo, emitió un ultimátum el 30 de julio para que se restituyera Bazoum, el presidente depuesto; la organización puso sobre la mesa una acción militar si no se restituía. Mali y Burkina Faso salieron en defensa de los golpistas.

Después de Níger, el turno fue para Gabón: el autodenominado Comité para la Transición y la Restauración de las Instituciones anunció la disolución de todas las instituciones gubernamentales y el cierre de las fronteras del país tras la victoria de Ali Bongo. El ejército arrestó al presidente, cerró el espacio aéreo, anuló las elecciones y disolvió el parlamento.

La ola de violencia en el país se combinó con las problemáticas que venían del asunto de Níger; en dos meses sucedieron dos golpes de Estado.

América Latina

La región es, al parecer, una región pacífica pero altamente violenta y criminalizada. Colombia, México y Paraguay ocupan el segundo, tercer y cuarto lugar, respectivamente, en países más criminalizados del mundo, superados por Myanmar.

Foto: Bernardo Arévalo - En Guatemala el Ministerio Público ha intentado evitar que Bernardo Arévalo, presidente electo, se posesione.

Este es un espeluznante balance de la torpeza estratégica israelí: el 50 % de la población de Palestina son niños, que han sido usados como escudos humanos. Los civiles representan el 61 % de las muertes por los ataques aéreos sobre Gaza.

El crimen es, tal vez, lo más organizado del continente: coexisten alrededor de 780 estructuras criminales de alcance regional e internacional. La zona está desbordada por la violencia y los problemas de orden público.

La guerra en Ucrania y las tensiones de Medio Oriente han empezado a tocar ciertas fibras latinoamericanas, a pesar de que, tradicionalmente, América Latina ha estado alejada de las grandes preocupaciones globales. Pero es importante mencionar que la región está altamente polarizada y fragmentada.

En el 2023, hubo algunas cosas que destacar:

  • Nicaragua abandonó oficialmente la OEA; mientras, Washington sigue presionando a Daniel Ortega para que haga elecciones justas.
  • Luiz Inácio Lula da Silva volvió a ser presidente de Brasil; a finales de enero, los unos bolsonaristas asaltaron el congreso, imitando lo ocurrido el 6 de enero de 2021 en Estados Unidos.
  • Las relaciones bilaterales entre Brasil y Argentina se vuelven a enfriar con el triunfo de Milei.
  • Brasil tropas en la frontera con Venezuela y Guyana.

Colombia: la paz total vs. la real

El presidente Gustavo Petro afronta terribles reveses en su política de paz total. 78 policías fueron secuestrados en Caquetá. Hay más masacres, asesinatos de líderes sociales y secuestros: empeora la confianza ciudadana en la política de seguridad del gobierno colombiano.

En medio de la crisis entre Israel y Gaza, el presidente hace de su cuenta en X (antes Twitter) un canal no oficial de comunicación, con el que hizo peligrar la relación entre Bogotá y Tel-Aviv, así como con Berlín, en el contexto de la COP28.

Sequías en Uruguay y Panamá

Montevideo, en Uruguay, declara oficialmente el fin del agua potable y el inicio de una catástrofe ambiental. El estrés hídrico de Uruguay se suma a la escasez de agua en Irán, Ciudad del Cabo y San Pablo.

En Panamá, la sequía ha causado cierres intermitentes en el canal de Panamá, con lo que deteriora el comercio global.

Inestabilidad en el Caribe

Por otro lado, el Ministerio Público de Guatemala dictamina que el triunfo de Arévalo es nulo, y vuelven nuevamente los fantasmas autoritarios.

En Haití el crimen gobierna y se convierte en un hoyo negro geopolítico, pues la constelación criminal, junto con la gobernanza de las pandillas, pone en riesgo la estabilidad del vecindario.

Venezuela y el intento de anexión de Guayana Esequiba

Nicolás Maduro, gracias a algunos alivios de las sanciones de Estados Unidos, celebró el 3 de diciembre un referendo para acelerar los pasos hacia su “malvinización” del Esequibo: una maniobra con la que Caracas redibuja el mapa y anexa la zona de Guayana.

Lo que ya pasó: eso pasará

Si de algo se dice “Mira, esto es nuevo”,
eso ya sucedió en otros tiempos,
mucho antes de nosotros.

—Eclesíastes
1, 10

El 2023 no es novedoso; solo se aceleraron las emergencias globales: golpes de Estado, crimen organizado, violencia terrorista y violaciones de derechos humanos.

El despegue abrumador de la inteligencia artificial preocupa a los responsables de la política, la economía, la diplomacia y la guerra.

El futuro no cambió, el pasado seguirá

El 2024 no tendrá muchas mejorías: China continuará matoneando a Taiwán; Rusia intentará aplastar a Ucrania; la guerra en Gaza se prolongará; habrá más migración forzada, mayor ebullición global, recrudecimiento del tabú nuclear, fracturas entre aliados europeos por el enfoque de seguridad y mayores polarizaciones en Latinoamérica.

Será un año en el que los problemas dejen atrás las exclusivas posturas multilaterales. Cada año ofrece la temperatura precisa de lo que se avecina en el siguiente, solo queda por decir que habrá inercias y pocas sorpresas.

Puede leer: La verdad de la guerra entre Hamas e Israel

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Cesar Nino

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Cesar Nino

*Profesor de Conflicto y Relaciones Internacionales en la Facultad de Economía, Empresa y Desarrollo Sostenible de la Universidad de La Salle. Twitter: cesarnino4.

Foto: Facebook: Álvaro Leyva

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Los trinos contra Israel son otro ejemplo de política exterior a través de las redes personales de Petro. ¿Por qué esto es malo para Colombia?

César Niño*

El mundo ardiendo

El terrorismo de Hamás y la brutalidad de las represalias del gobierno israelí que han dejado hasta el momento más de tres mil muertos en tres semanas, reabren la discusión sobre el conflicto entre Israel y Palestina.

Hoy estamos ante una complicada discusión geopolítica sobre el derecho a la autodeterminación de los pueblos que allí convergen, las reglas de la guerra, la legítima defensa, la lucha contra el terrorismo y la protección de los civiles en todo momento. Sin duda, es una tragedia humanitaria y un nuevo capítulo en las tensiones regionales con alcance global.

Por eso las tensiones globales y las reacciones pasionales a través de las redes sociales no se hicieron esperar. Académicos, activistas y líderes políticos se atrincheraron en lados peligrosos, sabiendo bien que esto no es un partido de fútbol. No hay nada de heroico en degollar niños o violar mujeres, como tampoco lo hay en bombardear civiles.

Le recomendamos: Francia Márquez en África: una política exterior inteligente

Las pasiones de Petro

En esta oportunidad, como en muchas otras anteriores, el presidente Gustavo Petro tomó partido y puso por encima de la majestad de su cargo publicaciones pasionales en detrimento de la política exterior de Colombia.

Sus declaraciones, llevadas más por sus pasiones que por un análisis racional de la política exterior, han llevado a fricciones con Israel hasta el punto de poner en riesgo asuntos vitales para el comercio, la cooperación y la seguridad nacional.

Sin duda, es una tragedia humanitaria y un nuevo capítulo en las tensiones regionales con alcance global.

Foto: Facebook: Cancillería - Margarita Manjarrez, embajadora de Colombia en Israel, ofreció su apoyo a colombianos en medio del conflicto, pero esta labor fue obstaculizada por los trinos del presidente.
Sus afirmaciones de que Israel es un Estado genocida, su incapacidad de rechazar y condenar el ataque de Hamás a civiles, incluyendo a colombianos, sus imprecisiones históricas y conceptuales sobre el antisemitismo y el Holocausto y las comparaciones entre Auschwitz y Gaza fueron el detonante para insinuar un rompimiento de relaciones diplomáticas con Israel.

De la diplomacia del micrófono a la del teclado

El presidente Petro ha construido una narrativa que lo propone como líder mundial en discusiones como el cambio climático o la paz. Pero, en contravía de su aspiración, no ha rechazado la invasión de Rusia a Ucrania, ni tampoco el terrorismo de Hamás contra ciudadanos inocentes. Se esperaría que —independientemente de sus opiniones— el presidente tienda puentes y no acusaciones

Gobiernos anteriores, como el de Uribe, también tuvieron prácticas en contravía de las instituciones diplomáticas. En su momento, en diferentes oportunidades, Uribe pasaba por encima de la Cancillería, del ministro y los embajadores para tener discusiones a través de micrófonos con los vecinos, especialmente con Hugo Chávez en Venezuela. Esa práctica de desconocer los canales oficiales no ha cambiado, pero ya no se hace en las ruedas de prensa, sino en las redes sociales. En eso Petro se parece mucho a Uribe.

El actual presidente trinó más de cien veces en cuatro días sobre la crisis en Medio Oriente. Sus palabras pusieron en riesgo no solo las relaciones entre Bogotá y Tel-Aviv, sino que dejaron en evidencia graves desconocimientos en materia diplomática. Además, puso en riesgo a la población judía en Colombia y confundió a la opinión pues no había certeza si se trataban de simples observaciones del presidente como jefe de Estado o como activista político.

En todo caso, otros mandatarios de la región como Gabriel Boric, de Chile, y Luis Inacio Lula, de Brasil, quien conversó con el gobierno de Netanyahu y con la Autoridad Palestina, no titubearon en condenar el terrorismo de Hamás, así como las infracciones al derecho internacional humanitario de Israel.

Los trinos como política exterior

El manejo de las comunicaciones oficiales parece ser un gran problema para el gobierno Petro. A simple vista no es fácil distinguir si los trinos son exclusivamente de Gustavo Petro o del gobierno de Colombia. La cuenta de X de la Presidencia no parece funcionar.

En ese sentido, sobre la tensión en Medio Oriente, parece haber un desprecio por el trabajo de los miembros del cuerpo diplomático, pues el presidente sobrepasa el dique de las instituciones que provoca el detrimento de sus oficios. La embajadora de Colombia en Israel, Margarita Manjarrez, ofreció sus servicios y esfuerzos para ayudar a ciudadanos colombianos en medio de la barbarie. Su trabajo fue obstaculizado por los trinos del presidente que provocaron el llamado a consultas del gobierno de Israel.

En esa línea, los trinos del presidente parecieron ir en contra del servicio exterior colombiano. Justo cuando la ciudadanía y la opinión le hacían caer en la cuenta de sus errores en intentar romper con Israel, se fue de lanza en ristre contra el cuerpo diplomático colombiano.

En esta oportunidad, como en muchas otras anteriores, el presidente Gustavo Petro tomó partido y puso por encima de la majestad de su cargo publicaciones pasionales en detrimento de la política exterior de Colombia.

En un trino del 16 de octubre hizo énfasis en que en gobiernos anteriores hubo irregularidades en el servicio exterior y en la política exterior del país sin ningún tipo de pruebas que respaldaran sus argumentos. Estas afirmaciones se convirtieron en una ofensa a quienes prestan los oficios diplomáticos, tanto quienes vienen de administraciones de antes, como los que se han vinculado a la de ahora.

¿Y la Cancillería?

El canciller Leyva secundó al presidente en la diplomacia de teclado. Escribió un trino en el que sugería expulsar al embajador israelí de Colombia y al tiempo desconoció los canales oficiales en dado caso que esa fuera la decisión del Estado. El ministro Leyva se encargó, a través de X, de respaldar la posición del presidente en la condena a Israel por los ataques sobre Gaza y en seguir polarizando las posiciones sobre la crisis.

Mientras transcurrían los minutos, los trinos del presidente y del canciller tuvieron ediciones al texto, matizando y reculando palabras. Pareció que se dieron cuenta de que el desconocimiento de las vías oficiales de la diplomacia y dejar las palabras a merced de las emociones e ideología quebraba la majestad de las instituciones destruía los esfuerzos de la Academia Diplomática, erosionaba cualquier intención lejana de liderazgo y suponía grandes consecuencias para la población colombiana.

Si en algo pudiesen el presidente y el canciller aportar a solucionar la crisis, guardando la proporción que le corresponde a Colombia en el mundo, es ponerse del lado de las víctimas, sin importar su procedencia geográfica, étnica, religiosa o cultural. Con la arrogancia twittera, solo conseguirán más likes, pero nunca la paz mundial.

Puede leer: Petro, más comunicación y menos Twitter

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Cesar Nino

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Cesar Nino

*Profesor de Conflicto y Relaciones Internacionales en la Facultad de Economía, Empresa y Desarrollo Sostenible de la Universidad de La Salle. Twitter: cesarnino4.

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