Inicio Edición marzo 2 Aída Merlano y las familias que controlan el poder político en el Atlántico

Aída Merlano y las familias que controlan el poder político en el Atlántico

Escrito por Daniela Garzón
Barranquilla

Daniela GarzonRetrato detallado de tres dinastías que han controlado desde hace mucho tiempo la política local y se proyectan además como poder nacional.

Daniela Garzón*

El escándalo

Aída Merlano apareció en Venezuela y encendió el ventilador. En dos declaraciones, una ante la justicia venezolana y otra en entrevista con Vicky Dávila, habló de cómo se hace la política en el Atlántico, y de los políticos involucrados en su elección fraudulenta como senadora.

Merlano logró saltar de Cámara a Senado en 2018, avalada por el Partido Conservador, pero el mismo día de las elecciones la Fiscalía allanó su sede y encontró pruebas que darían pie a que la Corte Suprema la condenara por concierto para delinquir, delitos electorales y tenencia ilegal de armas, además de que abriera investigación a otras diecisiete personas. Para ganar su curul indicó que no tuvo apenas el apoyo de su promotor de siempre, Julio Gerlein sino de la familia Char.

La historia subsiguiente es bastante conocida: fue capturada, huyó en una fuga de película de bajo presupuesto y la volvieron a atrapar las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) en Venezuela.

Aunque es difícil decir qué parte de sus declaraciones puede ser cierta y cuál definitivamente no lo es, sus palabras ponen sobre la mesa un fenómeno bien conocido en Colombia: buena parte de la política se hace comprando votos con plata de los contratistas, poniendo los dineros de varios candidatos en un fondo común y utilizando una cadena de favores que involucra desde ciudadanos de a pie hasta dueños de grandes empresas.

Las familias

Atlántico es el cuarto departamento con mayor potencial electoral (después de Bogotá, Antioquia, Valle y Cundinamarca). Allí la política en las últimas décadas ha estado en manos de tres familias poderosas y otras dos de menor rango:

  1. Los Char, liderados por el exsenador Fuad Char Abdala, y sus hijos, Alejandro, exalcalde de Barranquilla y Artur
  2. o, actual senador de la República.
  3. Los Name, encabezados por el exsenador José Name Terán, jubilado en 2002 y su hijo José David Name Cardozo.
  4. Los Gerlein, liderados hasta hace muy poco por el senador más antiguo en el Congreso, Roberto Gerlein y por su hermano, el contratista Julio, involucrados en el caso de Aída Merlano.
  5. Los Ashton, liderados por Álvaro Ashton y que incluye a su hijo David. Caídos en desgracia por el proceso del primero por nexos con los paramilitares.
  6. Efraín Cepeda, senador desde 1998.

Hoy Atlántico cuenta con trece senadores y siete representantes a la Cámara, repartidos así

SENADO

Nombre Partido Cercano a
Luis Eduardo Díaz- Granados Cambio Radical Los Char
Antonio Zabaraín Cambio Radical Los Char
Arturo Char Cambio Radical Los Char
José David Name Partido de la U Los Name
Eduardo Pulgar Partido de la U Fue cercano a David Char Navas.
Armando Benedetti Partido de la U
Miguel Amín Escaf Partido de la U Los Char
Mauricio Gómez Amín Partido Liberal Los Char y los Ashton
Laura Fortich Partido Liberal Los Ashton
Efraín Cepeda Partido Conservador
Laureano Acuña Díaz Partido Conservador Los Gerlein y los Char
Carlos Meisel Centro Democrático
Iván Name Partido Verde De la familia Name

 

CÁMARA DE REPRESENTANTES

Nombre Partido Cercano a
César Lorduy Maldonado Cambio Radical Los Char
José Amar Sepúlveda Cambio Radical Los Char
Modesto Aguilera Vides Cambio Radical Los Char
Karina Rojano Palacio Cambio Radical Los Char
Armando Zabaraín Partido Conservador Efraín Cepeda
Martha Villalba Partido de la U Tiene su propia organización política – Los Torres Villaba.
Jezmi Barraza Partido Liberal Los Ashton

 

Veamos pues quienes integran las tres familias más poderosas.

Puede leer: Las elecciones senado: Aída Merlano y otras dos décadas de fraude

Los Char

Son la familia hoy más poderosa de la política colombiana. Liderados por Fuad, hijo de migrantes sirios y exsenador de la República, controlan la gobernación del Atlántico y la alcaldía de Barranquilla (pusieron a Elsa Noguera y a Jaime Pumarejo, respectivamente, y no tuvieron competidores importantes), y cuentan con siete curules en el Congreso, un lujo que pueden darse muy pocos.

Fuad Char hizo fortuna como comerciante en Barranquilla, a través de las tiendas Olímpica que nacieron como una pequeña droguería y él transformo en una gran cadena nacional. Entre sus otros negocios se encuentran la emisora Olímpica, el Banco Serfinanza y el Junior -del que son los accionistas mayoritarios desde 1972– que les ha ayudado a afianzar el afecto de los barranquilleros como uno de los equipos más importantes de la liga colombiana.

Fuad Char tuvo además una exitosa carrera política. Comenzó siendo gobernador del Atlántico por pedido del ministro Jaime Castro en 1984. Pasó a ministro de Desarrollo de Virgilio Barco. En 1991 logró ser senador, y obtuvo victorias importantes apoyando al padre Bernardo Hoyos a la alcaldía de Barranquilla y a Gustavo Bell a la gobernación.

Se reeligió como senador hasta 2006, aunque ya bajo otras toldas, las de Cambio Radical. Hizo parte de esta disidencia liberal desde su creación en 1998, y desde entonces ha sido uno de sus miembros más poderosos. En 2006 su hijo Arturo se quedó con la curul, que retomó nuevamente en 2010 luego de ser embajador en Portugal bajo el gobierno Uribe.

Fuad dejó el Senado finalmente en 2014, pero su curul sigue en manos de su hijo Arturo, que el año pasado fue el senador más votado de Cambio Radical (126.628 votos). Arturo aspira a ser presidente del Congreso en la legislatura que comienza en julio, pero las declaraciones de Merlano sobre su participación en delitos electorales y la indagación preliminar que abrió la Corte pueden dañar sus pretensiones -y obligar a Cambio Radical a buscar otro senador que asuma el cargo-.

Alejandro Char, por su parte, se consagró como el alcalde más popular de los últimos tiempos, con índices superiores al 90 por ciento. Además de político, Alejandro es ingeniero civil y tiene una compañía constructora involucrada en escándalos como el de la urbanización “Ciudad del Sol II”. Su carrera política comenzó como concejal de Barranquilla en 1997 por el Partido Liberal. En el 2000 se presentó a las elecciones para gobernador y aunque en principio perdió, en el 2003 el Consejo de Estado le otorgó la victoria frente a Ventura Díaz, de suerte que gobernó el departamento durante ocho meses.

José David Name, heredero de José Name Terán.

Foto: Facebook José David Name
José David Name, heredero de José Name Terán.

Ocupó la alcaldía de Barranquilla en dos ocasiones, entre 2008 y 2011 y entre 2015 y 2019. En 2012 Santos lo nombró Alto Consejero para las Regiones, y su nombre circula como candidato a la presidencia en 2022, para lo cual le serviría que su hermano ocupe la presidencia del Congreso. No hay que olvidar que la costa ha sido el fiel de balanza en varias campañas presidenciales: allí Santos logró cambiar el resultado de la primera vuelta frente a Zuluaga en 2014 y asegurar su reelección.

Alejandro Char está casado con Katia Nule, hermana de Guido Nule, condenado por el carrusel de la contratación en Bogotá junto con sus primos Manuel y Miguel. Char tuvo negocios con los Nule, ambos estaban dentro del consorcio Sociedad Futura Autopista Bogotá-Girardot S.A encargado de construir la doble calzada de esa carretera. En la entrevista de Vicky Dávila, Aída Merlano habló de los intentos de Alejandro Char de seducirla con regalos costosos y de acercarla a su clan político.

Mención aparte merece David Char Navas, representante a la Cámara en 2002 por el Partido Liberal y senador por Cambio Radical en 2006. Involucrado en la muerte del paramilitar alias Capulina, la Corte Suprema le abrió investigación en 2017 por sus nexos con el frente José Pablo Díaz del bloque norte de las Autodefensas. Fue el primer agente del Estado no militar en hablar ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Allí reconoció haberse aliado con los paramilitares para hacerse elegir y haber comprado votos.

Su ingreso a la política se dio de la mano del exsenador sucreño Antonio Guerra de la Espriella, quien fue llamado a juicio por la Suprema en medio de la investigación sobre Odebrecht.

Lea en Razón Pública: Los presidenciables madrugaron

Los Name

La historia de esta familia comienza con José Name Terán, cuya carrera comenzó en 1958 como representante del Partido Liberal en la Asamblea Departamental. Desde 1978 fue elegido senador y consiguió reelegirse en múltiples ocasiones hasta 2002. Fue brevemente ministro de Trabajo en el gobierno de Barco, sancionado porque fue descubierto en un casino en Aruba tras decir que tenía que hacerse unos exámenes médicos

En 2004 el Partido Liberal lo sancionó por apoyar la reforma que dio vía libre a la reelección de Uribe. Por eso renunció al partido y fue pieza clave en la fundación de la U en 2005, donde hasta hoy permanece el heredero de su curul, su hijo José David Name.

En 2007 Name Terán aspiró a la Gobernación del Atlántico, acompañado de los Char y los Gerlein, y perdió frente a Eduardo Verano de la Rosa. Su derrota fue un golpe para las maquinarias que lo acompañaron. Detrás de esta derrota estuvo el entonces registrador Juan Carlos Galindo que cambió los delegados del departamento, se abstuvo de entregarles el censo electoral a los políticos y trató de corregir otras flaquezas del proceso electoral.

Name Terán fue la sombra de su hermano David Name, uno de los más grandes contratistas del Estado durante más de tres décadas -a través de la empresa Consultores del Desarrollo (Condesa)- quien fuera salpicado por el cura y exalcalde de Barranquilla Bernardo Hoyos en las denuncias por parapolítica en esa ciudad. Su sobrino, el pastor cristiano David Name Orozco, fue la fórmula vicepresidencial de Alejandro Ordóñez. Name Terán falleció en 2011 por complicaciones respiratorias.

José David Name Cardozo, su hijo, es senador desde el 2006 y ya completa cuatro periodos. Durante los ocho años del gobierno Santos, junto a Eduardo Pulgar fueron miembros de la U y votaron los proyectos que impulsó el presidente, pero ante la llegada de Duque fueron los primeros en irse en desbandada para la coalición de gobierno.

Roberto Gerlein

Foto: Facebook Roberto Gerlein
Roberto Gerlein, el senador que más tiempo ha permanecido en el Congreso de Colombia.

Aunque los Char han sido sus rivales políticos, en las elecciones regionales Name se unió a los candidatos de los Char Elsa Noguera y Jaime Pumarejo, quienes ganaron sobradamente la gobernación y la alcaldía.

Iván es el otro Name con una amplia trayectoria política. A pesar de su apellido y de ser sobrino de Name Terán, ha construido su carrera fuera de la influencia de su poderosa familia. Fue elegido diputado de Cundinamarca en 1980 por el Partido Liberal, en 1982 llegó a la Cámara por ese mismo departamento. En 1994 se hizo elegir concejal de Bogotá. Pero hubo de esperar hasta 2010 para tener un nuevo cargo de representación, esta vez como senador por el Partido Verde, credencial que ha renovado en las dos elecciones siguientes.

Name Vásquez tiene negocios inmobiliarios y Cuestión Pública denunció su conflicto de interés por promover en 2017 un proyecto de ley que regulaba los topes del impuesto predial y los avalúos catastrales, que afectan su empresa familiar.

Su hija, María Clara Name, es concejal de Bogotá desde 2013.

Los Gerlein

De esta familia el más visible es Roberto Gerlein Echavarría, hasta 2018 el personaje que más tiempo ha permanecido en el congreso de Colombia. Su carrera política arrancó en 1964 siendo concejal. En 1968 fue elegido representante a la Cámara por el Partido Conservador, y fue reelecto en 1970 y 1972. En 1974 llegó al Senado y mantuvo su curul hasta 2018. Fue ministro de Desarrollo de Betancur entre 1982 y 1983.

Según La Silla Vacía, era uno de los sobrevivientes de la generación de oradores del congreso. Tras la elección de Samper como presidente, Gerlein se enfrentó al ala más tradicional de los conservadores, apoyando junto con el 40 por ciento de su bancada al presidente en medio del escándalo del 8.000. Gerlein en el último tiempo fue protagonista de polémicas por sus frases desafortunadas en uno de los debates sobre el matrimonio homosexual.

El exsenador y su familia son dueños de Valores y Contratos (Valorcon), creada en 1992 y especializada en obras viales y de acueductos. El matrimonio entre su cargo público y el sector privado lo completa con su hermano Julio, que es la cabeza de Valorcon y quien siempre financió sus campañas políticas. La empresa ha sido contratista del Estado durante décadas e hizo parte junto con Odebrecht de la asociación Navelena para recuperar la navegabilidad del río Magdalena, que fracasó en medio del escándalo por corrupción de la compañía brasilera.

A pesar de algunas rivalidades políticas, Valorcon estuvo en el top de contratación de las alcaldías de Alejandro Char, como lo muestra La Silla Vacía.

La familia Gerlein ha ido perdiendo poder desde que le fue casi imposible encontrar a un familiar que heredara la curul de Roberto en el Congreso. La elegida, Aída Merlano, nunca fue de su agrado a pesar de haber sido su fórmula en Cámara de Representantes en el periodo 2014-2018, lo que marcó una ruptura con su hermano.

Alejandro Char

Foto: Facebook Alejandro Char
Alejandro Char junto a sus candidatos Elsa Noguera y Jaime Pumarejo.

Puede leer: La “economía mixta”: lo último en contratación y corrupción

Aída fue la protegida de Julio -y según ella misma, tuvieron una relación extramatrimonial de años-, y al lado de los Gerlein, en una militancia de más de veinte años, aprendió a hacer política en los barrios, a entender cómo funcionaban la maquinaria y la compra de votos. En su aspiración al Senado pactó una alianza informal con los Char, que le pusieron su fórmula en Cámara, Lilibeth Llinás.

La captura y condena de Merlano han traído como consecuencia una investigación a Julio Gerlein en el mismo proceso. La Fiscalía lo sindica de haber aportado unos 1.800 millones de pesos a su campaña. Su vinculación está relacionada con los delitos de corrupción al elector, violación de topes y concierto para delinquir.

*Politóloga y coordinadora editorial de Razón Pública

 

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2 Comentarios

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Betty marzo 3, 2020 - 6:25 pm

La pregunta es ¿cuándo se les va a acabar el teflón a los Char?

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Nestor marzo 6, 2020 - 5:08 pm

Para un lector del interior lo que revela este artículo es escandaloso, aterrador y asqueante. Pero un lector caribeño sentirá que está leyendo una apología de su gente, se sentirá incitado a votar por estos mismos personajes ya sin necesidad de que le den la teja o el tamal, por puro regionalismo, pura admiración por sus coterráneos de ancestros arabuscos, los miserables que llegaron a vender telas y baratijas hace 100 años y levantaron plata y luego poder político a base de corrupción y trapisondas…

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