Agregar al diccionario - Razón Pública

Agregar al diccionario

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Mientras escribo van apareciendo líneas azules que subrayan palabras. Paro mi peripecia métrica y miro a ver qué pasa, ahí detrás de esas líneas corrugadas azul rey. A veces son errores de ortografía y otras son evidencias del desconocimiento de alguna palabra – cosa que me encanta cuando sucede – . Entonces reviso si sí escribí bien la palabra, si la inventé o si simplemente no existía antes y alguien más la descubrió, para poder espichar donde dice agregar al diccionario, e instantáneamente como en un acto de magia… las líneas azules corrugadas desaparecen y una nueva palabra fue integrada al diccionario del corrector de palabras (no sé si solo de mi computador). Me encanta cuando eso pasa y en este preciso relato me pasó varias veces; unas a propósito y otras por las maravillas de la Ciencia y las almas de dos seres que admiro y estimo mucho (ya verán de quienes hablo).

Un día de esos en que caminaba por la ciudad, vi que al letrero de Escuela de Guerra le faltaba una letra (ahora no me acuerdo si era una r) y pensé: quizás ahora no se va a llamar así sino Escuela de Paz y los textos de estudio serán algo como: Nuevo diccionario de la paz ilustrado, Las matemáticas de la paz, El viejo y la paz… ¿Qué tal sería ah? La Rectora podría ser una Mayora Muisca y su oficina el salón octagonal de la Reserva de Tenasucá. Este lugar existe en la Laguna de Pedro Palo, Tena/Cundinamarca y sus guardianes: Roberto y Victoria son de carne y hueso. Pero no solo eso; tienen corazones más grandes que los del caballo para dar vida a un proyecto tan luminoso y vital como éste. La Laguna se ve desde arriba (gracias a las fotos de Nicolás Acevedo Ortís y Jhon Barros) como un corazón Catalamonte. El nuevo ciempiés descubierto por Sebastián Galvis: Newportia tenasucá (junto con otros dos que aún no han bautizado) se refugia en la hojarasca, coloreando sus venas comunicantes. Los colibríes agradecen la vegetación que los alimenta esparciendo semillas junto con sus 3 amigos pájaros únicos en el planeta: el Inca Negro, el Colibrí frente azul y la Dacnis Turquesa (yo le puse “la”porque me sonó bien). Todas estas maravillas las leí en el Especial Tenasucá del Grupo Río Bogotá, a quienes doy gracias por su investigación y entusiasmo que se nota pusieron en este.

***

“Malvender” palabra compuesta que no había oído antes… muy rara me sonó, la oí en el juicio (si han leído alguna otra de mis columnas, ya deben saber a qué juicio me refiero) y me la aprendí. Bienvivir, biendecir, biencallar, bienquerer. Un verbo antecedido por el adverbio “bien” suena divertido, como si fuera un dominó: un prefijo seguido por un verbo latente, despierto y deseoso de ser usado. Así mismo están las palabras en el teclado: escondidas y custodiadas;  hasta que uno de los dedos espicha una tecla y como por arte de magia son reveladas una a una en la pantalla, seguidas del cursor que titila. Y me acuerdo entonces, de la máquina de escribir de mi abuelo German, Pipo. Una máquina pesada en un estuche de cuero color marfil – que todavía guarda mi mamá en Barichara – con apliques a los lados también de cuero café. Ahí aprendí a escribir con todos los dedos – aunque a veces y sobre todo los meñiques, se quedaban atrapados en el vacío entre una tecla y otra – tapando con cinta de enmascarar las teclas y sin hacer trampa. Las yemas de los dedos intuían el frio y amenazante precipicio entre las teclas (supongo que pudieron haber sido de marfil en otras épocas) y recordaban temerosas el error. Hoy no hay vacío; la pantalla está unida a un teclado plano y basta con tocar los cuadrados plásticos y tibios de bordes redondeados – o sin ellos – para que aparezca instantáneamente primero una letra, seguida de otra y luego aparece la palabra completa con el cursor titilante precediéndola en la pantalla iluminada.

Sigue siendo magia el acto de escribir. Les pido excusas si mi magia no los sorprende.

Acerca del autor

Ana Maria Cadena Silva
AMCadena@razonpublica.com.co | + posts

Actriz, artista plástica y máster en docencia. Escribo y trabajo sobre el cuerpo en la vida.

2 comentarios

Ana Maria Cadena Silva

Escrito por:

Ana Maria Cadena Silva

Actriz, artista plástica y máster en docencia. Escribo y trabajo sobre el cuerpo en la vida.

2 comentarios de “Agregar al diccionario”

  1. Que buena información sobre la laguna de Tena me dieron ganas de volver a visitarla con otra mirada, gran columna. Típico las palabras resaltadas en azul que el Word no conoce.

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