

Fotos: Daniel Bernal @danielbernalb y Andrea Barreto
El humedal La Conejera, el más reconocido y visitado humedal bogotano, sufre por la inseguridad que lo aqueja debido a la falta de vigilancia proveída por la administración distrital.
El humedal lleva 7 meses sin vigilantes y ha conllevado a graves daños y una inseguridad terrible: consumo de sustancias psicoactivas en varias zonas del humedal "ollas", pandillas, habitantes de calle, vandalismo en las obras realizadas, destrucción del ECObus (rotura de vidrios, destrucción del techo, grafities, hogueras, consumo alcohol y drogas); robo de la estructura que sostenía el eco-puente y su posterior caída; ruptura del encerramiento, rotura de candados y acceso por puertas no autorizadas; robo y daño en la señalización; robos dentro del humedal algunos reportados a la policía; exhibicionistas y "pervertidos"; paso continuo de personas que no entran por los sitios autorizados con perros de razas consideradas peligrosas; gatos abandonados; árboles destruidos, grafiteados o talados; barandas destruidas, miradores desmantelados y arrojados al humedal; hogueras, gente corriendo y practicando actividades no autorizadas dentro del humedal como el ciclismo entre otros.
Solicitamos a las autoridades distritales tomar medidas al respecto en el humedal pues la situación de seguridad viene en caída libre y entre más tiempo pase, más complejo será recuperar la percepción de seguridad del humedal por parte de la comunidad y visitantes.
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Escrito por:
Equipo Razón Pública
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