Suscríbase

El blindaje de la paz

Hernando GómezExplicación y análisis de los cuatro seguros que adoptaron las partes en La Habana: acuerdo especial de DIH, incorporar el Acuerdo a la Constitución, espaldarazo de la ONU y vía exprés en el Congreso y en la Corte. ¿Son eficaces? ¿Son convenientes?    

Hernando Gómez Buendía*

 

Delegaciones de Paz del Gobierno Nacional y de las Farc

Alta cirugía

En su comunicado del 12 de mayo, el gobierno y las FARC anunciaron los siguientes pasos para darle seguridad jurídica a su acuerdo final:

  1. Añadir en el penúltimo debate sobre el Acto Legislativo para la Paz un nuevo artículo que le daría el carácter de “Acuerdo Especial” humanitario y haría de él un parámetro obligatorio para todas las normas referentes al proceso de paz (y en efecto el artículo ya se aprobó en penúltimo debate).  
  2. La ley que aprobaría el contenido de ese “Acuerdo Especial” necesita la 2/3 partes de los votos de los congresistas, pero estos no podrán modificar su redacción.
  3. Una vez que esta ley sea expedida, el gobierno impulsará otra reforma que incorpore íntegramente a la Constitución el acuerdo final.
  4. Todas las leyes o reformas atinentes al proceso de paz tendrán dos prerrogativas: la  de un trámite “exprés” en el Congreso, y la de estar sujetas al control “automático y único” de la Corte Constitucional.   
  5. El Acuerdo será inscrito ante el Consejo Federal Suizo en su carácter de depositario de las Convenciones de Ginebra, y
  6. El presidente pedirá al Consejo de Seguridad de la ONU que anexe el texto del Acuerdo a su reciente Resolución sobre Colombia.

Se trata entonces de utilizar no solo uno sino los cuatro seguros que venían ventilándose:

  • El del acuerdo especial de DIH (pasos 1, 2 y 5)
  • El de incorporarlo expresamente a la Constitución (paso 3),
  • El de facilitar su conversión en leyes o reformas constitucionales (paso 4), y
  • El del Consejo de Seguridad de la ONU (paso 5).

El  primer seguro quiere dar validez internacional y doméstica al Acuerdo, en tanto “los convenios sobre derechos humanos prevalecen en el orden interno” (artículo 93 de la Constitución). El segundo es el máximo seguro concebible dentro del orden jurídico colombiano. El tercero permite que el Acuerdo se plasme fácilmente en leyes o reformas. Y el cuarto es la convalidación mundial más elevada que puede recibir la salida negociada de un conflicto armado no internacional.

Los delegados del gobierno y las FARC echaron mano de todos los seguros porque estaban inseguros.

El acuerdo de blindaje fue redactado entonces por juristas avisados que trataron de “blindarse” contra los muchos obstáculos que podrían frustrar los seis pasos mencionados. Pero la sumatoria de cuatro fórmulas distintas, complejas y controversiales da pie a duplicaciones o inconsistencias, se presta a interpretaciones diversas y a debates confusos, implica riesgos y conlleva consecuencias negativas o imprevistas desde los puntos de vista jurídico y político.

Problemas con los seguros 

Consejo de Seguridad de la ONU aprueba una misión especial para los diálogos de paz.
Consejo de Seguridad de la ONU aprueba una misión especial para los diálogos de paz. 
Foto: Presidencia de la República

Los delegados del gobierno y las FARC echaron mano de todos los seguros porque estaban inseguros, porque saben que cada uno de ellos tiene problemas, limitaciones o implicaciones que podrían hacerlos fracasar. Por eso -y sin negar que son cuatro seguros muy potentes- es preciso recordar sus respectivos puntos débiles.

1. El acuerdo especial de DIH  

Según el ya famoso artículo 3 común de los Convenios de Ginebra, “las Partes en conflicto harán lo posible por poner en vigor, mediante acuerdos especiales, la totalidad o parte de las otras disposiciones del presente Convenio”. Tomado en un sentido literal y amplísimo cabría decir que cualquier cosa que conste en un acuerdo de paz entra en la órbita de los Convenios de Ginebra y por lo tanto puede ser objeto de un acuerdo especial.

Pero en efecto esos Convenios no se refieren a la paz sino al ejercicio de la guerra para tratar de humanizarla  (por eso son el “Derecho Humanitario”). Una reforma agraria o incluso una amnistía para los guerrilleros no caben bajo el Derecho de Ginebra, que en cambio versa sobre el tratamiento de prisioneros de guerra, soldados heridos o protección de los no combatientes. Por eso casi todos los acuerdos especiales en conflictos internos (Yemen, 1962; Nigeria, 1967; Salvador, 1990; Bosnia, 1992; Tayikistán, 1995; Filipinas, 1998…) han sido propiamente humanitarios (facilidades específicas para la Cruz Roja, tratamiento de rehenes que Ginebra no definió como “prisioneros de guerra”…), aunque en casos como los de Camboya (1991) o Irlanda (1998) se añadieran asuntos extra-humanitarios (por ejemplo sobre garantías políticas).  

Que yo sepa estas cláusulas “extra-humanitarias” no han sido objeto de controversias ante las cortes internacionales, de modo que su validez jurídica no ha sido establecida. Pero volviendo a Colombia queda la pregunta de si basta con que nuestra Constitución declare que lo pactado en La Habana es un “acuerdo humanitario” para que sea en efecto humanitario, o si estamos más bien ante un mero artilugio semántico para incorporarlo al “bloque de constitucionalidad” y darle así vigencia en el orden interno. 

No sería ésta la primera vez que los negociadores apelan al truco de cambiar el significado de las palabras: así lo hicieron a lo largo de las 63 páginas del acuerdo sobre justicia transicional y así, sin ir más lejos, lo hace el gobierno al bautizar como “plebiscito” lo que en realidad es una serie larguísima de referendos.   

Más todavía: la interpretación amplia del “acuerdo especial” añade fuerza al argumento de que no podía incorporarse en el penúltimo debate del Acto Legislativo para la Paz porque versa sobre asuntos – como el régimen agrario o la política de drogas- que no fueron discutidos con anterioridad.

2. El “articulito” de la Constitución  

Parece inverosímil y por eso trascribo aquí la fórmula de este segundo seguro:

“IV.- Una vez aprobado en el Congreso el Acuerdo Final firmado como Acuerdo Especial…, el Gobierno Nacional, mediante el procedimiento legislativo especial para la paz, impulsará inmediatamente un Acto Legislativo en el que se incorporará íntegramente a la Constitución Política el Acuerdo Final en un artículo transitorio, en el que tendrá que constar expresamente el Acuerdo de la Jurisdicción Especial para la Paz…”.

Es el súper-seguro. Pero es un esperpento porque de pupitrazo o por la vía exprés le monta a la Constitución un acuerdo más largo que la Constitución, que no fue concebido como Constitución, que mezcla normas abstractas con acuerdos puntuales, mandamientos con anuncios de intención, explicaciones con resoluciones, que por supuesto no ha sido armonizado con los 380 artículos restantes de la Constitución y que será por ende el paraíso de los rábulas.

Hay una sola nota de pudor en ese párrafo: que el artículo en cuestión sea “transitorio”.  Pero esto implicaría una fecha precisa para que se hagan realidad todas los ideales del Acuerdo – o bien que las reformas no sean o no tengan efectos permanentes-.

Y hay también una nota de impudor adicional: la justicia transicional será el único punto a incluir expresamente en la Constitución, o sea que la seguridad de los victimarios importa más que la de las víctimas y campesinos que dizque eran “el centro” del Acuerdo.

3. La vía exprés

Familiares de víctimas y desaparecidos en Trujillo, Valle del Cauca.
Familiares de víctimas y desaparecidos en Trujillo, Valle del Cauca.
Foto: Centro Nacional de Memoria Histórica

El acuerdo de blindaje reitera y hasta suaviza el procedimiento “abreviado” que el Acto Legislativo para la Paz  adoptaría como trámite de las leyes o reformas constitucionales que implementen los pactos de la Habana. Por eso en este punto me remito al análisis de Juan Carlos Palau en Razón Publica sobre “los peligros del afán” (deliberación insuficiente,  abuso del poder presidencial…).

Es el súper-seguro. Pero es un esperpento

La novedad consiste en añadir que todas esas leyes o reformas estarán sujetas al control “automático y único” de la Corte Constitucional vale decir, que la Corte conocerá ex oficio de estas normas y que no habrá lugar para otras acciones de inconstitucionalidad:

-Lo del control “automático” sin duda evita que las leyes cambien o se caigan después de haber producido sus efectos, como ocurrió con la de “Justicia y Paz” (975 de 2005), que la Corte Constitucional condicionó en 2006.

-En cambio con el control “único” se está rompiendo el sistema “difuso” que ahora existe en Colombia y que permite a cualquier juez o autoridad aplicar “las disposiciones constitucionales…en caso de incompatibilidad entre (ellas) y la ley o cualquier otra norma jurídica” (artículo 4 de la Carta del 91).

De ahora en adelante tendremos pues leyes de primera y leyes de segunda. El  congresista  o ministro inteligente dirá que su proyecto “implementa” algún párrafo o frase del Acuerdo para que pase por la vía exprés y sea inexpugnable una vez que la Corte lo revise. Es un re-aseguro poderoso pero caótico - y que de paso implica que los exguerrilleros tengan más  garantías jurídicas que los demás ciudadanos-.  

4. La ONU  

Por resolución 2261 de este año el Consejo de Seguridad había aprobado la  "misión política" que ayudará a "vigilar y verificar el cese el fuego y de las hostilidades” en Colombia. La idea ahora es anexar a esa resolución el texto de La Habana mediante la solicitud unilateral del Estado colombiano, o sea que la ONU “saludaría” y avalaría el acuerdo en su totalidad.

Este seguro formaliza lo pactado entre el gobierno y las FARC pero tiene dos problemas. Que un próximo presidente puede revocar esa declaración unilateral. Y que entretanto las resoluciones del Consejo suelen ser anodinas o que – al revés- autorizan intervenciones de terceros países, de modo que con el farragoso Acuerdo de La Habana estaríamos abriendo una caja de pandora ante las cortes, los gobiernos y los organismos internacionales.

En conclusión -y si se miran con rigor-

  • El seguro del “acuerdo especial” cuando más serviría para blindar un pedazo pequeño del Acuerdo.
  • El de la vía exprés reduce pero no elimina el riesgo de que el Congreso, la Corte o un futuro gobierno se nieguen a tramitar, validar o mantener las normas que implementen el Acuerdo.
  • El de la ONU compromete al Estado pero podría revocarse.
  • Y el seguro más seguro sería el de un “articulito” con sabor al “golpe de Estado” que anticipa Uribe. Sería paradójico que este esfuerzo ingenioso para blindar el acuerdo que concluye una guerra civil convirtiera la “resistencia civil” del uribismo en la antesala de otra guerra civil.

     

*Director y editor general de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga click en este enlace.

 

El debate de la droga: una discusión de sordos

Francisco E. ThoumiLos argumentos básicos en pro y en contra de la legalización tienen los mismos problemas lógicos y son igualmente débiles. Por eso esta controversia no lleva a ninguna parte. Más todavía: así nunca tendremos políticas eficaces.   

Francisco E. Thoumi*

 

Planta de cannabis sativa legalmente cultivada en el Estado de Colorado, Estados Unidos.

Dos argumentos análogos

Las discusiones sobre las políticas de drogas psicoactivas tienden a ser muy emocionales. Es natural entonces que muchos argumentos que se esgrimen en esta controversia estén cargados de emotividad y que  por eso no resistan un examen riguroso.

Para ilustrar este asunto comienzo por  describir las dos posiciones básicas:

  • Muchos médicos y funcionarios que se dedican a tratar adictos argumentan que ellos sí saben cuán dañinos son los efectos de la droga sobre la mente y el cuerpo humanos porque han trabajado con sus víctimas o porque han vivido la adicción en carne propia. De esta experiencia personal infieren que las drogas deben prohibirse.
  • Por otro lado muchos colombianos que han sufrido la violencia asociada con el narcotráfico argumentan que ellos sí saben cuán traumática y dañina resulta ser la prohibición de las drogas. De su experiencia concluyen que las drogas deben legalizarse.

Aunque parecen opuestos, estos dos argumentos tienen varias características en común:

-Primero, no se limitan a recomendar una política para su propia sociedad, sino que las generalizan a todo el mundo. Como muchas de las drogas se comercian internacionalmente, quienes quieren prohibirlas exigen que otros países no las produzcan y exporten, y quienes las quieren legalizar pretenden que otros países permitan su importación.

-Segundo, son expresados por personas totalmente convencidas de la validez de su argumento e intransigentes al respecto. Por eso mismo no tienen la capacidad de ponerse en la situación de sus contradictores y simplemente consideran que se trata de personas poco inteligentes, que no  entienden el problema o -peor aún- que actúan a sabiendas de que su argumento esconde otros intereses, o sea que proceden de mala fe.

La posición de cada quien es moralmente superior a la del contrario.

De aquí se sigue que la posición de cada quien es moralmente superior a la del contrario. Y así, desde la perspectiva de los partidarios de la legalización, la prohibición es inmoral porque da pie a la violencia, a la corrupción, al crimen organizado y a otros males sociales. Pero desde la perspectiva prohibicionista, la legalización es inmoral porque las drogas destruyen las vidas de los adictos y de sus familias y acarrea grandes costos sociales. 

-Tercero y en consecuencia, la posición contraria viene a ser explicada sobre la base de características o de presuntos intereses del país donde viven los contradictores. Los siguientes son algunos ejemplos de afirmaciones comunes en Colombia y algunos países latinoamericanos:

  • “Las políticas de drogas han sido instrumentos de dominación de minorías y de pueblos, especialmente los latinoamericanos”,
  • “Las políticas represivas contra las drogas son un pretexto de Estados Unidos para tener presencia en América Latina y controlar a sus gobiernos y a sus recursos naturales”,
  • “Los bancos de los Estados Unidos se quedan con un 95 por ciento de las ganancias y Colombia pone los muertos”,
  • “Las grandes empresas químicas promueven el prohibicionismo para aumentar sus ganancias vendiendo insumos para refinar cocaína o para erradicar coca”,
  • “Estados Unidos prohíben la cocaína porque no pueden producir coca y quedarse con el negocio”.

Y estos son algunos ejemplos desde la otra orilla:

Uruguay aprobó la regulación legal del cannabis en el año 2013.
Uruguay aprobó la regulación legal del cannabis en el año 2013.
Foto: Gonzalo G. Useta
  • “La cocaína está corrompiendo nuestra juventud y por eso hay que acabar los cultivos de coca”,
  • “Las drogas son tan importantes en Colombia que su economía depende de ellas”,
  • “La corrupción de los países productores de coca y cocaína es lo que les permite hacerlo”,
  • “Las guerrillas comunistas son el mayor cartel de la cocaína en el mundo y deben ser atacadas”,
  • “Las exportaciones de cocaína permitieron que Colombia no padeciera la crisis de la deuda externa durante la década perdida para el desarrollo latinoamericano durante los años ochenta”.

Todos estos argumentos presentan a los países productores de cocaína como víctimas de los países consumidores o viceversa. Como todos son víctimas, los otros deben cambiar sus comportamientos: la solución para los consumidores debe ser que los productores dejen de producir, y la solución para los productores que los consumidores dejen de consumir.

-Cuarto, aunque ambos bandos pretenden explicar el fenómeno de las drogas, ninguno de los dos se basa en estudios rigurosos sobre la etiología del consumo, producción y tráfico de drogas y ninguno reconoce el carácter circular de los males sociales.  Por ejemplo aquello de que “las drogas causan la violencia”

  • En primer lugar no es una afirmación estadísticamente válida porque la gran mayoría del tiempo, en la gran mayoría de los países o lugares donde se producen, trafican y consumen drogas, no se ha experimentado violencia notable o comparable a la que padeció Colombia durante la década de 1980.
  • Y en segundo lugar, aunque es verdad que las drogas aumentan la probabilidad de que surja la violencia (y la corrupción,), éstas a su vez aumentan la probabilidad de que surjan las drogas. Las relaciones entre estos fenómenos son circulares y no unidireccionales, de modo que  para resolver estos problemas se necesitan cambios sociales mucho más profundos que las simples políticas de prohibición o la legalización de las drogas.

Algo semejante ocurre con el consumo. La disponibilidad de drogas (oferta) sin duda aumenta la probabilidad de que surja la adicción en una sociedad, pero la misma existencia de adictos aumenta la probabilidad de que surja la oferta. En efecto, el uso y abuso de drogas varía enormemente en el tiempo y en el espacio, y muchas sociedades con disponibilidad semejante de drogas tienen niveles de consumo bajos, mientras hay otras con niveles altos, que requieren también grandes cambios  para resolver los problemas que las han hecho vulnerables a las drogas.

Dos argumentos débiles

Cultivo de coca en el municipio de El Tambo en Nariño.
Cultivo de coca en el municipio de El Tambo en Nariño.
Foto: Alcaldía de El Tambo - Nariño

No obstante su trasfondo emocional y sus falacias, los dos bandos arguyen que sus posiciones están basadas en la evidencia empírica y la ciencia, o sea que no dependen de emociones, intuiciones o creencias pre-formadas. Sin embargo – y al igual que en cualquier otra materia de importancia en la vida de la gente - las creencias e intuiciones basadas en la personalidad individual, en la experiencia de vida y en la cultura de cada quien tienen un peso importante. Como se ha demostrado en muchos experimentos (por ejemplo, el excelente Pensar Rápido, Pensar Despacio  de Daniel Kahneman), la razón simplemente viene a confirmar aquellos preconceptos.  

La experiencia personal puede ser un obstáculo para entender el fenómeno que interesa a la persona.

La experiencia personal sin duda es importante en la formación de creencias pero para no ir muy lejos y según el Diccionario de la RAE, conocimiento científico es aquel que “se obtiene mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente”. Esto implica que de las muchas creencias personales, apenas una fracción  tiene real validez científica. Cuando alguien deriva una creencia acerca de la sociedad a partir de su propia experiencia personal corre un riesgo muy alto de estar equivocado – un riesgo  similar  al de quien mira un árbol y de ahí concluye cómo es el bosque entero-.

Como bien se ha demostrado en los estudios sobre el conocimiento, la experiencia personal puede ser un obstáculo para entender el fenómeno que interesa a la persona. Este obstáculo es  una barrera psicológica que todos experimentamos cuando creemos algo pero no estamos dispuestos a poner en tela de juicio nuestra creencia.

Dado ese hecho – hoy confirmado hasta la saciedad- las experiencias personales deben ser utilizadas como una motivación para investigar el tema, pero no como una base o (mucho menos), como una demostración de la verdad. Las personas afectadas por la droga tienen pues un incentivo legítimo para estudiar el problema, pero deben guardarse de saltar de su propia experiencia a cualquier conclusión. Lo anterior implica revisar los ángulos desde los cuales se han llevado a cabo trabajos académicos rigurosos, evaluar toda la evidencia empírica - y no solo la que apoya las creencias de quien investiga-.

Así, si los adictos y quienes los tratan (que han padecido las drogas) o los colombianos (que han padecido la violencia asociada con el narcotráfico) realmente quisieran aprender sobre el  consumo, adicción, producción y tráfico de drogas, tendrían que estudiar la etiología de esos fenómenos antes de saltar a conclusiones directas desde sus experiencias. En otras palabras, tendrían que investigar por qué la experiencia que han tenido no es generalizable a toda la humanidad y unos tratarían primero de aprender por qué ellos o sus pacientes cayeron en la adicción y los otros por qué en su país el narcotráfico ha sido tan violento.

Mientras quienes debatan políticas de drogas no busquen responder preguntas como estas y se limiten a sentirse víctimas de fenómenos que su país no puede controlar – de modo que otros gobiernos son quienes deban cambiar sus políticas- los diálogos o debates seguirán siendo choques entre personas intransigentes y seguras de su verdad. Y por este camino no será posible diseñar políticas que de verdad resuelvan los problemas sociales asociados con las drogas psicoactivas adictivas.

 

* Cofundador de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga click en este enlace.

 

¿Qué podrá significar la “resistencia civil” del Uribismo?

Álvaro VillarragaEsta forma de acción ciudadana es de larga tradición, pero no es claro que un partido como el Centro Democrático pueda apelar a ella, ni menos aún que se asuma contra los acuerdos de paz de La Habana. ¿Confrontación democrática u oposición desleal?  

Álvaro Villarraga S.*

 

El Senador por el Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez

 

Un llamado sorprendente

Ante la proximidad del Acuerdo Final entre el gobierno y las FARC, el ex presidente Uribe ha llamado a conformar un movimiento de “resistencia civil” en su contra, lo cual indujo al presidente Santos a pedir la movilización ciudadana en favor de la paz. El mecanismo popular para la refrendación de los acuerdos podría resolver esta crucial divergencia política.

Pero antes de eso existen dudas sobre el carácter del movimiento que está siendo convocado por el Centro Democrático, y en todo caso resulta sorprendente que sus promotores se declaren en “resistencia” cuando no les han sido negados sus derechos y cuando ejercen –además- una nada despreciable cuota del poder parlamentario, burocrático y mediático.

La “resistencia civil” ha sido un método de lucha contra la opresión, el colonialismo, el racismo, la discriminación y las aventuras bélicas. 

El llamado del Centro Democrático desconcierta aún más si se recuerda que los proyectos políticos encabezados por el hoy senador Álvaro Uribe han tenido estrechas relaciones con sectores y personas provenientes de élites de poder tradicional o emergente, personas que controlan redes clientelares o que inclusive han sido sindicadas de delitos comunes, de corrupción, o de vinculaciones con el paramilitarismo y el narcotráfico.

El desconcierto se agrava al observar que un ex presidente con tanto poder apele al concepto de “resistencia civil”, cuando ésta ha sido utilizada en demanda de derechos de colectividades subordinadas, excluidas o victimizadas y en medio de la falta de garantías para su actuación.   

Una noble tradición

La delegación de paz de las Farc en La Habana, Cuba.
La delegación de paz de las Farc en La Habana, Cuba.
Foto: Facebook Delegación de Paz FARC-EP

En efecto, la “resistencia civil” ha sido un método de lucha política, social, poblacional y ciudadana contra la opresión, el desconocimiento de los derechos humanos, el colonialismo, el racismo, la discriminación y las aventuras bélicas. Por regla general se ha tratado de movimientos civilistas y pacíficos que apelan a convocatorias amplias y se expresan a través de marchas, manifestaciones u otras acciones simbólicas desde sectores subalternos.

- Con su influyente ensayo publicado en 1946 “Del Deber de la Desobediencia Civil”, Henry David Thoreau fue uno de los pioneros de este modo de acción ciudadana. Contra la participación de Estados Unidos en la II guerra mundial, Thoureau acuñó el concepto de “democracia radical” que inspiró un movimiento de “desobediencia civil” o de no colaboración con las medidas del gobierno que se consideraban arbitrarias. Sus seguidores apelaron a la objeción de conciencia al servicio militar y a la objeción fiscal ante los impuestos de guerra.

-Ghandi pasó a la historia como el gran símbolo de la “resistencia civil”, pues logró la  independencia de la India a base de marchas, recuperación de símbolos nacionales y populares, resistencia masiva directa y pacífica ante la agresión oficial, negativa al pago de impuestos y huelgas de hambre, todo bajo el concepto de no-violencia.

-Martin Luter King, líder moral y político de la población negra de Estados Unidos, encabezó un vigoroso movimiento de desobediencia de las leyes de discriminación y de resistencia pacífica contra las prácticas injustas de las autoridades.

Experiencias en Colombia

Como muestro en la compilación titulada Exigencias humanitarias de la población civil y como muestra también el Informe del Centro Nacional de Memoria Histórica Basta Ya!, durante las últimas décadas se han registrado en Colombia muchas expresiones de resistencia ciudadana contra la exclusión, la arbitrariedad y la violencia. Entre estas experiencias sobresalen:

  • La resistencia de los pueblos originarios o indígenas en demanda de derechos y de respeto a su autonomía, territorios, cultura y autoridades tradicionales.
  • Las mujeres con sus redes, movilizaciones y demandas de no discriminación, diálogo, paz y no violencia en ámbitos públicos y privados.
  • Expresiones comunitarias y sociales diversas contra la guerra y por la paz que han dado lugar a grandes movilizaciones y a declaratorias de territorios y comunidades de paz o a figuras constituyentes informales de alta representación y legitimidad.
  • La resistencia de las víctimas ante ataques producidos por los diversos agentes de la violencia político-social y del conflicto armado.
  • Los movimientos juveniles especialmente notorios en zonas gravemente afectadas por la violencia, con figuras como la objeción de conciencia al servicio militar oficial y a toda forma de reclutamiento por parte de los grupos armados, o la expresión cultural y artística en contra de la violencia.
  • Las corrientes políticas altamente victimizadas como decir  partidos de oposición de izquierda, ONG de derechos humanos y movimientos sociales que persisten en su actuación bajo altos riesgos, recurriendo a medidas de protección como el acompañamiento internacional o la exigencia de compromisos humanitarios a las partes del conflicto.

Como concluye Esperanza Hernández en Intervenir antes de que Anochezca: “Las resistencias para la paz de Colombia evidencian valores y posturas de culturas milenarias, capacidades insospechadas para construir paz desde la no-violencia, procesos y acciones colectivas identificadas por sus protagonistas como ‘fuerza vital’, ‘ejercicio de autonomía’, autodeterminación o ´neutralidad activa´ (…) esencialmente poderes pacifistas transformadores…”.

Dos visiones de la paz

El líder del movimiento de independencia indio Mahatma Gandhi.
El líder del movimiento de independencia indio Mahatma Gandhi.
Foto: Wikimedia Commons

Con apoyo de su partido el Centro Democrático, el senador Uribe llama ahora a la “resistencia civil” frente a los acuerdos convenidos con las FARC.

Se trata según él de una forma de ejercer la oposición en el marco de la legalidad, para evitar que los graves delitos de ésta guerrilla queden impunes, que sus jefes puedan participar abiertamente en la política, que sus víctimas no sean reparadas y que se adopten las que estima oscuras reformas convenidas entre Santos y aquella organización “castro-chavista”. Más aún, conocido el último acuerdo sobre los mecanismos para blindar el proceso de La Habana, Uribe declaró que nos hallamos ante “un golpe de Estado a la democracia” e incluso ante  una “entrega del país a las FARC”.

Pero el gobierno y todos quienes dentro o fuera de Colombia respaldamos los acuerdos de paz tenemos una mirada diametralmente distinta de la del uribismo. Para nosotros se trata de una negociación de paz que por lo mismo implica concesiones de ambas partes: las guerrillas dejan de serlo y pasan a la política legal con garantías, a cambio de concederles una agenda de asuntos políticos, sociales e institucionales tocantes al origen, circunstancias y procesos actuales de conflictividad social y la violencia política. Lo contrario de la negociación fue la estrategia de guerra que el presidente Uribe utilizó en su intento de obligar las guerrillas a que se concentraran, desarmaran, identificaran, sometieran a la justicia y pasaran pasivamente a la legalidad - a la manera de una derrota militar que no se produjo-.

En cuanto a los acuerdos de La Habana, estos incluyen mecanismos de justicia transicional pero no de impunidad, porque conceden ciertos beneficios penales razonables a condición de compromisos con los derechos de las víctimas. Las reformas políticas y sociales convenidas se proponen ampliar la democracia, extender los beneficios sociales y atender en especial las regiones afectadas y derechos de las víctimas.

En todo caso, los compromisos de La Habana deben ser ratificados por el pueblo

Pero además y en todo caso, los compromisos de La Habana deben ser ratificados por el pueblo y han de plasmarse en proyectos legislativos u otras medidas de Estado, lo cual implica la actuación soberana de las distintas ramas del poder público.

Por todo eso carece de sentido declarar que los acuerdos le otorgan el poder a las FARC, máxime cuando se trata de que deje de existir esta guerrilla. Igual que sucedería con el ELN, los exguerrilleros amnistiados entrarían a aceptar las mismas reglas que valen para cualquier ciudadano. Como ha ocurrido con los pactos de paz en Colombia y en otros países, este proceso de reincorporación requiere garantías políticas para los excombatientes y apoyos para reintegrarse a la vida civil.

El Centro Democrático no está excluido de derechos, cuenta con representación parlamentaria, con alcaldías y con gobernaciones, no ha sido objeto de persecuciones y las autoridades no le han negado ninguna garantía para su expresión o sus actuaciones. Buena parte de sus dirigentes han sido objeto de condenas judiciales o están sujetos a investigaciones de vieja data por su presunta responsabilidad en hechos de paramilitarismo, narcotráfico, violación de los derechos humanos y delitos comunes -incluida la corrupción-; pero no puede decirse que hayan tenido menos garantías procesales que los demás ciudadanos de Colombia. Por tanto no podría pregonarse con legitimidad una acción de resistencia contra los actos en derecho de las autoridades judiciales respectivas.

Dos escenarios

En conclusión podría decirse  que al apelar a la “resistencia civil”, el Centro Democrático pone a Colombia ante uno de dos escenarios posibles:

  • Uno optimista: el movimiento ciudadano contra los acuerdos de paz entre el gobierno y las guerrillas, pacífico, dentro de la legalidad, con garantías, que vendría a constituir una sana competencia democrática al promover el “no” en el plebiscito o en las instancias respectivas de refrendación y desarrollo jurídico de los acuerdos.
  • Uno pesimista: un movimiento contra los acuerdos de paz acompañado de falsos señalamientos, estigmatizaciones, continuidad de sabotajes y ataques como homicidios, atentados y amenazas contra defensores de los acuerdos con las guerrillas.

Confiemos en que se hará verdad la primera hipótesis, pese a que se asoman síntomas serios de que podríamos ir al segundo escenario.  

 

* Directivo del Centro Nacional de Memoria Histórica, catedrático.

 

Análisis

(Tiempo estimado: 5 - 9 minutos)

Yolanda-PuyanaEl Procurador e incluso la Constitución creen que la familia es necesariamente nuclear y heterosexual. Pero la última Encuesta Demográfica demuestra que en Colombia hay muchos otros tipos de familia, un hecho abrumadoramente confirmado por los estudios históricos y antropológicos. La ley no debe estar al servicio de unos pocos.

Yolanda Puyana Villamizar*

Debate necesario 

Cuando están a punto de dictarse fallos trascendentales para gays o lesbianas en torno al derecho de adoptar hijos o hijas, el procurador Alejandro Ordóñez ha invocado la Constitución para oponerse a la aprobación de nuevas formas de unión familiar entre personas del mismo sexo.  

Dado que la Constitución de 1991 define a la familia como la "institución básica de la sociedad, cuya conformación se origina en vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla", el procurador sostiene que la familia no puede implicar "sino una pareja heterosexual y una decisión libre de formarla". 

Además comparte una metáfora usada por quienes creen, desde una ideología familista, que la sociedad tiene la forma de una cebolla, cuyo núcleo, o cuya "célula básica" es la familia. 

Pero tanto en la Constitución como en la mente del procurador persiste una imagen de la familia con una única conformación: la nuclear y heterosexual; - esposo y esposa con hijos- como si las formas familiares no cambiaran, como si el grupo estuviera excluido de nuevas conformaciones culturales y su definición obedeciera a leyes divinas o al orden biológico trasladado al orden social. 

Por el contrario, un rápido examen al proceso de construcción del concepto de familia nos lleva a proponer una visión distinta de estos grupos, comprendiendo que tienen un carácter histórico - es decir, humano - que son cambiantes y responden al contexto social. 

Con el objeto de sustentar esta afirmación invito a un breve pero rico examen del origen del concepto de familia desde la antropología y a observar las distintas conformaciones de los hogares en Colombia que se alejan, cada vez más, del hogar nuclear integrado por una pareja y los hijos e hijas. 

Funciones universales, formas diversas 

El concepto de familia se remonta a la Roma Imperial cuando - en medio de un patriarcado absoluto - se definió el grupo familiar como compuesto por un padre, adulto mayor, dueño de las mujeres, los hijos, los siervos y los animales. 

Calificar a la familia como una construcción histórica lleva a reconocer que varían sus caracterís­ticas, su dinámica y sus funciones, ya que sus miembros desarrollan variadas estrategias de sobrevivencia frente a las demandas de la sociedad. 

Por ejemplo, un campesino cuya economía productiva depende de la fuerza de trabajo de la familia, tiende a procrear muchos hijos, que aprenden a laborar con sus padres desde pequeños, pues se integran rápidamente a la vida adulta y contribuyen a la explotación económica de la parcela. 

En contraste, nosotros, citadinos y citadinas asalariados, planificamos los hijos a partir de los altos costos que su formación demanda y por lo general, presentamos una fecundidad baja. 

Claude Lévi-Strauss[1], en una discusión clásica sobre la universalidad de la familia, define dos características complementarias. Primero, como estructuralista, afirma que las funciones de la familia son universales y destaca las relaciones de parentesco, la procreación y la socialización de las nuevas generaciones, el matrimonio como vínculo reglamentado por la sociedad, la regulación de la vida sexual y la división sexual del trabajo. 

Al mismo tiempo, destaca su diversidad, en tanto varía la forma como las familias cumplen con estas tareas según los contextos culturales donde se desenvuelven. Lévi-Strauss plantea que su estructura se mueve desde el llamado tipo nuclear compuesto de padre, madre e hijos e hijas, hasta grupos que delimitan la relación conyugal a contactos esporádicos entre los sexos. 

En unas culturas, por ejemplo, se reglamenta el matrimonio de una adulta con un niño pequeño, para que la esposa críe a su propio marido. En otras, a las mujeres casi niñas se les asigna un marido ya adulto. También persisten funciones prohibidas diferentes para cada sexo y regulaciones de la sexualidad muy diversas. 

En el caso de los Chibchas, las relaciones de parentesco que regulaban las familias se definían por vía uterina y el tío materno era considerado el padre de los hijos o hijas. 

Refiere Lévi-Strauss que "No todos los grupos familiares son heterosexuales. En grupos africanos, por ejemplo, ciertas mujeres de cargo elevado estaban autorizadas a casarse con otras mujeres que, mediante el uso de amantes varones no reconocidos les dieran hijos. La mujer noble se convertía en el padre de los hijos de su esposa y transmitía a éstos, de acuerdo con el derecho paterno vigente, su propio nombre, estatus y riqueza". 

Sobre la relación entre familia y cultura, otras miradas clásicas de la antropología hicieron su aporte desde comienzos del siglo XX. Por ejemplo, Margaret Mead[2] encontró diferencias significativas en la forma cómo interactúan hombres y mujeres, por lo cual propuso comprender el sexo como moldeado por estas diferencias y no como tendencia natural. 

La familia colombiana, diversidad y movilidad 

En el caso de Colombia podemos destacar también la persistencia de múltiples formas familiares, en las que la familia nuclear ya referida, solo ha existido como una más

Desde la colonia, por ejemplo, los historiadores han destacado el mestizaje como parte de nuestra configuración y que, en últimas, somos hijos e hijas del pecado y de la ilegalidad[3]

A mediados del siglo XX, Virginia Gutiérrez de Pineda[4] destacó cómo en el país las formas familiares habían sido muy variadas; por ejemplo, en las costas Atlántica y Pacífica han primado la ilegalidad y la familia extendida; pero en otras regiones, como la cundi-boyacense, a pesar de la formalidad, ha sido corriente la presencia de madres solteras y de las uniones entre hombres ricos y mujeres pobres. 

Las formas familiares variadas siguen presentándose hasta nuestros días. Basta reconocer los resultados de la última Encuesta de Demografía y Salud de Profamilia del 2010[5]: al comparar los últimos datos con los del 2005, se revela un descenso de los matrimonios católicos, con el consabido aumento constante de la unión libre, el incremento de los hogares encabezados por mujeres, una notoria disminución de los hogares nucleares completos[6] y el correlativo aumento de los llamados hogares incompletos. 

En el país no todos los niños conviven con sus progenitores: "El 56 por ciento de los niños viven con ambos padres, 32 por ciento con la madre, 3 por ciento solo con el padre y 7 por ciento con ninguno de los dos"[7]

Otros estudios han indicado la persistencia de formas familiares en situación de transnacionalidad[8], derivada de los procesos de globalización laboral, situación en la cual madres y padres han tenido que migrar al exterior, si bien mantienen los vínculos afectivos y de proveeduría. 

¿Rigidez o flexibilidad? 

La enorme complejidad de las formas familiares y sus cambios en medio de un contexto social, económico y cultural también cambiante nos invitan a reflexionar acerca de los grupos familiares y a verlos como son: heterogéneos, históricos y variables. 

Me pregunto si al legislar no será necesario hacer el esfuerzo de anteponer una mirada ciega e ideologizante frente a las evidencias que las ciencias sociales están mostrando. Si un 7 por ciento de niños y niñas colombianos viven solos, ¿por qué no facilitar la adopción a quienes quieren este proyecto de vida? ¿Hasta dónde un legislador debe anteponer sus homofobias y su mirada rígida sobre la familia, en vez de aceptar que esta es una institución cambiante y dinámica? 

* Profesora e investigadora de la Universidad Nacional de Colombia.  

Notas de pie de página
 


[1] Levi-Strauss, Claude Polémica sobre el origen y la universalidad de la familia. Ed. Anagrama. (1973) 

[2] Mead, Margaret. Sexo y Temperamento: en tres sociedades primitivas. Paidos (2006) 

[3] Dueñas, Guiomar. Los hijos del Pecado. Universidad Nacional de Colombia. (1997) 

[4] Gutiérrez de Pineda Virginia. Familia y Cultura en Colombia. Universidad de Antioquia. (1996) 

[5] Profamilia. Encuesta de Demografía y Salud. Bogotá, Colombia. ( 2010) 

[6] El término hace referencia a la cohabitación de los miembros de la pareja. 

[7] Profamilia. (2010) Encuesta de Demografía y Salud. Bogotá, Colombia. 

[8] Puyana, Yolanda et al. Cambios y conflictos de los grupos familiares a partir de la migración internacional. www.humanas.unal.edu.co

 

Escribir un comentario

“Los comentarios en Razón Pública están sujetos a moderación, (de 8 am a 6pm hora de Colombia)con el fin de garantizar un intercambio de opiniones en tono respetuoso - serán bienvenidas la crítica aguda y la ironía - que enriquezcan el debate y resulten interesantes para lectores y autores.
En consecuencia, no se aceptarán comentarios del siguiente perfil:
1. Que constituyan descalificaciones, ataques o insultos contra los autores o contra otros participantes del foro de comentarios.
2. Que incluyan contenidos, enlaces o nombres de usuarios que razonablemente puedan considerarse insultantes, difamatorios o contrarios a las leyes colombianas.
3. Que incorporen contenido racista, sexista, homofóbico o discriminatorio por razón de nacionalidad,sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad.
4. Que hagan directa o indirectamente apología del terrorismo o de la violencia.
5. Que apoyen diferentes formas de violación de derechos humanos.
6. Que incluyan contenidos o enlaces que puedan ser considerados como publicidad disfrazada, spam o pornografía.
7. Comentarios sin sentido o repetidos, que serán eliminados sin piedad.

Los comentarios no reflejan necesariamente la opinión de Razón Pública, sino la de los usuarios, únicos responsables de sus propias opiniones.”


Código de seguridad
Refescar

Comentarios  

Mauricio Sanclemente
0 # Mauricio Sanclemente 21-03-2011 16:52
Excelente artículo!. Ojalá el Procurador y las organizaciones fundamentalista s cristianas, católicas y conservadoras lo lean.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
carlos Alberto
0 # carlos Alberto 21-03-2011 17:30
Muy bueno el contexto. Efectìvamente mientras que unos llaman a sumarse a las ideas globales como punta de desarrollo, otros como el señor Ordoñez hipocritamente busca evitar que las manifestaciones culturales y sociales a las cuales tenemos derecho los colombianos y colombianas nos sumemos. El catolicismo va en franca caìda, su deuda con la sociedad de una u otra forma tendrà que entrar a a pagarse y seguramente el primer paso lo han dado sus propios feligreses al ir abandonando este Credo Religioso. Entonces amapararse en los designios divinos de la supuesta "normalidad" frente al como debe formarse una familia, escapa cada vez màs de los lineamientos ortodoxos, conservadores y cristiano catòlicos, eso si reasltar la temàtica homosexual y pedifìlica de algunos sectores representativos del Catolisismo, que en ùltimas son la evidencia de su hipocresìa.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Martha Helena Villa
+1 # Martha Helena Villa 21-03-2011 17:50
Prel hecho que una institcon se resqebrahje, no tenemo ue tener lo exitente como valido, pr el corario deemos rfozar los ,valores necesrio para hacer de la familia un nucleo fuerte, o i LAS FAMILIAS " nuevas grantiza el buen funcionamiento de la sociedad, pues habra que incremetarlas.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Marino Montoya
+2 # Marino Montoya 21-03-2011 18:11
Muy oportuno e interesante este artículo que muestra una realidad muy diferente a la que tiene en la cabeza el procurador y que urge a una reforma de la constitución pues tal como esta propuesta la familia excluye a la mitad de la población
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Jorge Alondra
-5 # Jorge Alondra 22-03-2011 01:10
Lo nuevo, no por nuevo, es mejor. Lo que hagan muchos no necesariamente es lo más conveniente. Estoy con el Procurador en este caso. Tiene que haber alguien que oriente (y aún tenemos la Constitución) la marcha de la sociedad.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Gerson Guardia
+4 # Gerson Guardia 22-03-2011 14:19
Totalmente de acuerdo con la investigdora. El problema de la realidad de la familia està planteado con rigor y tratado con claridad, objetividad y al margen de materiales religiosos, morales e ideològicos tòxicos. Sus aciertos se basan en consideraciones cientìficas y culturales. Si la realidad en sus diversas manifestaciones evoluciona el Derecho y la Ley no pueden escapar al cambio y a la transformaciòn.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Javier G.
+6 # Javier G. 22-03-2011 15:33
Me parece muy acertada su apreciación. El catolicismo (Y muchas otras religiones) sólo han adaptado las palabras de Jesucristo a su acomodo y conveniencia. Ya no estamos en los tiempos del ocultismo y nuestra sociedad -lentamente- está abriendo los ojos. La concepción de familia debe ser reevaluada y vista desde un contexto más amplio y menos subjetivo.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
juan
-3 # juan 22-03-2011 15:47
Evidentemente con esta exposicion se muestra que todas las otras formas de organizacion no han prosperado y estan caducas,que los gays hagan lo que quieran con sus cuerpos es su problema, pero que crien niños en una sociedad que ni siquiera maneja el concepto de valores fatal, nos falta educacion para que este modelo llegue a ser util o nos vamos allenar de GARAVITOS que es cristiano.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Servando Castillo
-6 # Servando Castillo 22-03-2011 17:16
Por confundir el dinamismo, la modernidad y todos lo cambiante que hablan algunos, es que estamos como estamos. La Sociedad debe guiarse por personas mayores, expertas, maduras, con valores que amen lo que hacen y que amen a su semejante para poder pensar en mejorar a una sociedad desequilibrada, hipnotizada por la t.v., por la vagancia, por la droga, el alcohol y fuera de eso los trastornos mentales que tienen algunos, donde creen que lo bueno es malo y lo malo es bueno. Esta profesora , investigadora se ha confundido, tal vez ha leído mucho a confucio el padre de la confucion, ha perdido su tiempo y no creo que sus comentarios valgan la pena tenerlos en cuenta. No es cierto que las distintas conformaciones de los hogares en Colombia que se alejan, cada vez más, del hogar nuclear integrado por una pareja y los hijos e hijas, lo que pasa es que la sociedad se ha degradado tanto que es necesario aplicar lo mas sencillo: el hombre y la mujer creados por Dios para educar y formar hijos e hijas sanos fisica y mentalmente.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
julio c martinez h
+2 # julio c martinez h 22-03-2011 23:39
La familia como institución es colaborarse entre sus miembros en proyecto de vida. Ser ejemplo a la sociedad, no importando por quíenes este conformado. La iglesia católica criminalizando a la familia en unión libre. El procurador no representa el pensamiento de la inmensa población colombiana que no esta de acuerdo con su criterio.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Luis Eduardo Payares
+6 # Luis Eduardo Payares 23-03-2011 02:52
Invita al debateEs cierto que la familia como institucion historica y social es cambiante mas aún, con las relaciones economicas y de produccion en que se mueve el mundo de hoy.El problema es más bien de caracter ético y de influencia religiosa.Se deben hacer estudios que hagan mas ilustrativo y aporten mas argumentos a la polemica.La familia nuclear ha fallado en la responsabilidad de formar y de educar a las nuevas generaciones o de lo contrario como explicar el aumento de la delicuencia juvenil,el maltrato infantil,el abandono,la falta de afecto y de amor....¿porque no dejar que parejas del mismo sexo que desean construir familia nos brinden nuevos cambios?
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Juan Camilo Correa
+2 # Juan Camilo Correa 23-03-2011 21:45
Totalmente de acuerdo con la investigacion, es hora de dejar las posiciones arcaicas, en las que es notoria las fakencias y problemas.No por ser hijo o miembro de una familia heterosexual se tienen mejores valores y se cumple una mejor funcion en la sociedad. lastima que el procurador se deje llevar por sus miedos internos y problemas personales.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Juan Camilo González
0 # Juan Camilo González 24-03-2011 22:41
Como lo enuncio la Dra. Puyana un breve recuento y resumen del concepto de familia... Sin embargo se trata de sensibilizar al ciudadano de a pie, al igual al alto magistrado con sus conceptos conservadores, al igual que a ntro. querido Procurador... Ah y por supuesto a las personas que elegimos para que nos represente en el Congreso... Es hora de un gran debate, pero con buenos arguementos...
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Liss
+2 # Liss 20-01-2012 00:03
Yo lo que trato de saber son como son las familias ejemplo: Como tratan a sus hijos, cuales son sus costumbres etc de todas formas GRACIAS :cry: :cry: :cry:
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Pily
-2 # Pily 15-02-2012 16:29
Las mujeres colombianas somos virtuosas. y los hombres colombianos valientes y esforzados que las tratan como a vasos fragiles. La sociedad colombiana solo debería evaluar su rol,y su buena aplicación con responsabilidad .La constitución nada tiene que ver. El barbecho de la familia esta lleno de armonía y sana autoestima, pero se ha perdido por falta de juicio. ¿Còmo un fallo podrá cambiar las familias con él o sin el, esta es la sociedad actual. .No a la prepotencia.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
maria paula
0 # maria paula 28-06-2012 21:15
es muy bien el resumen sobre la familia colombiana muy exelente
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
leon
-4 # leon 08-07-2012 18:59
dos hombres nunca tendran hijos lo mismo dos mujeres esyo no es lode DIOS entonses hay que respetar la institucion divina varon y embra creo y les dio hijos de resto no da hijos piensen
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Andrea López
-3 # Andrea López 08-07-2012 20:50
Cito a leon:
dos hombres nunca tendran hijos lo mismo dos mujeres esyo no es lode DIOS entonses hay que respetar la institucion divina varon y embra creo y les dio hijos de resto no da hijos piensen


León: le cuento que dios no existe.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
camila
0 # camila 07-08-2012 22:42
Debo comentar que cuando vamos a criticar sobre un tema especifico al menos debemos tener buena ortografía.
Si están en contra no muestren tanto su ignorancia y desfachatez ademas de esto debo agregar que vivimos en el siglo XXI no en la época arcaica, dejen de ser tan discriminatorio s y empiecen por tolerar.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Javier V
0 # orgullo 3%Javier V 05-02-2014 21:59
Orgullosamente hago parte del 3% de padres cabeza de hogar convivo con mi hija de 14 años y considero que conformamos una hermosa familia basada en la sana convivencia, el respeto, el crecimiento espiritual, el cultivo de valores en pro de la sociedad, SI definitivamente somos una familia, ella estudiante adolescente, yo padre, gay, trabajador, estudiante y cumplidor de los estandartes de respeto y convivencia de nuestra ciudad.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Publicast

PublicastEl programa donde hablan los analistas de Razonpublica.

Ir a Archivo

 

Caleidoscopio

Opazo

Por Equipo Caleidoscopio  

Ver Archivo

Videocolumnas

Manuel Rodríguez

Colombia

  • Colombia Anfibia

    Brigitte Baptiste del Instituto von Humboldt nos cuenta sobre estos 3 años de trabajo que ayudarán a entender los procesos del agua en el país.

Ver más videocolumnas

Arte y Cultura

El legado de Gabriel García Márquez: cenizas sobre el mar

El nobel de literatura Gabriel García Márquez en el año 2009.

Nicolas PernettNo se dejan de producir noticias sobre García Márquez. Lo último fue la llegada de sus cenizas a Cartagena. Sin embargo, ¿para qué es usada hoy la memoria de nuestro más grande escritor? ¿Su presencia mediática se traduce en más lectores?

Nicolas Pernett*

Sazón Pública

Por Yeyo twitter1-1​@Yeyonet

Este mes           Archivo

 

Lectura Pública

¿Qué es la política?

La filósofa política alemana Hannah Arendt.

Andrés GonzálezHablar sobre lo político, la política, el gobierno o el Estado, parece hoy tan natural como es hablar del clima.  Pero realmente, más allá de lo cotidiano, comprendemos ¿qué es la política?  

Andrés González*

 

Recomendado

La Vuelta a Colombia: una historia de nación

El Presidente Santos da inicio a la 65va versión de la Vuelta a Colombia.

David QuitiánAl culminar la 65 edición de este torneo emblemático, una evocación oportuna de su papel decisivo en la gestación de Colombia como “comunidad imaginada” en medio  de La Violencia.

David Quitián*

mayo

Fotos de Juan Carlos Pachón @Arttesano                   Archivo

Nos escriben

  • Muy conmovedor

    Me resulta muy conmovedor el escrito, denota una gran sensibilidad por los jóvenes y muy especialmente por aquella población casi invisibilizada solo por un asunto relacionado con el espacio y con el estatus otorgado al nacer.  Por Jaime Sierra en el artículo de Lukas Jaramillo La maldición de ser joven en Medellín

RP en los medios

  • Una paz de leguleyos Viernes, 13 Mayo 2016

    Hernando Gómez Buendía  La manera piadosa de mirarlo sería decir que el gobierno y las FARC venían buscando el blindaje político y jurídico del inminente Acuerdo de la Habana. El...