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La elección del fiscal: ¿cálculos políticos o competencia técnica?

Jorge Iván Cuervo¿Quiénes son, a quién o quiénes representan, por qué fueron incluidos en la terna, cómo serían recibidos por la Corte encargada de elegir, y qué podría implicar el nombramiento de cada uno de los tres juristas postulados por el presidente Santos?   

Jorge Iván Cuervo R.*

Sede de la Fiscalía General de la Nación en Bogotá.

Una pantomima política

El presidente Santos definió la terna que debe ser presentada a la Corte Suprema de Justicia para elegir fiscal general de la Nación, de donde saldrá el reemplazo de Eduardo Montealegre.

Los postulados son Mónica Cifuentes, Néstor Humberto Martínez y Yesid Reyes, los tres vinculados al gobierno de una forma u otra. Esto indica que Santos ratifica que no se sale del círculo de confianza a la hora de integrar este tipo de ternas o de postular personas para otros cargos. Después de hacer una convocatoria pública en la cual se inscribieron cerca de 114 candidatos, Santos no vio más allá de los nombres que se barajaron desde el principio y, sin que se conocieran los criterios que se utilizaron para la preselección, lo cierto es que ninguno de los candidatos de afuera del gobierno quedó en la terna.

Esta situación deja el sabor de haber sido una pantomima para sacar de la terna al vicefiscal y al hoy fiscal €, José Fernando Perdomo, y desmarcarse del incómodo legado de Montealegre sin tener que enfrentar grandes consecuencias políticas.

Entre los tres postulados, Néstor Humberto Martínez es el menos calificado para el cargo.

En este caso llama la atención que más que la búsqueda de la persona idónea para el cargo, la terna se haya convertido en un pulso político entre Vargas Lleras, con su candidato Martínez; el liberalismo, que tímidamente se siente representado por Reyes (aunque hubieran preferido a Perdomo); y Sergio Jaramillo, con Mónica Cifuentes, quien sería una buena carta para alinear al siguiente fiscal con las necesidades del posconflicto.

La inclusión de Néstor Humberto Martínez supuso un triunfo para el vicepresidente y una derrota para la exministra de la Presidencia, la super poderosa María Lorena Gutiérrez. Como se ve, la inclusión de Martínez terminó precipitando una recomposición del gabinete, lo cual da una idea de la importancia que tiene la elección del fiscal general en las actuales circunstancias.

Los candidatos

El exministro de la Presidencia, Néstor Humberto Martínez.
El exministro de la Presidencia, Néstor Humberto Martínez.
Foto: Presidencia de la República

En principio, los tres candidatos son idóneos para el cargo.

  • Cifuentes llevaría una ventaja técnica por haber trabajado en la Fiscalía en un cargo directivo en esa entidad, y por liderar el equipo jurídico del gobierno en la negociación de La Habana y contar con el respaldo de Sergio Jaramillo, uno de los hombres que le habla al oído al presidente. Su condición de mujer es un elemento a su favor en un cargo que usualmente ha sido ocupado por hombres. Además, podría ser el fiel de la balanza si en la Corte Suprema se polarizan los apoyos entre Reyes y Martínez.
  • Yesid Reyes es un jurista serio y un penalista de avanzada que como ministro de Justicia demostró que un cargo como el de fiscal general está hecho a su medida. Tiene el respeto de todos los sectores políticos (incluido el uribismo) pues ha demostrado ser una persona ecuánime y centrada, y lideró la posición del gobierno frente al nuevo enfoque en la lucha contra las drogas ilícitas. Sin embargo, demostró cierta indolencia frente a los problemas de la Rama Judicial, de lo cual seguramente tomaron nota en la Corte Suprema de Justicia. Su condición de víctima, al ser hijo del inmolado magistrado Alfonso Reyes Echandía, le da un valor simbólico a su elección.

Haber sido ministro de Santos será un pecado que le sacarán en cara cuando empiece a tomar decisiones que puedan afectar a los contradictores del gobierno. Sin embargo, Reyes es quien da mayores garantías para cumplir el llamado “deber de ingratitud”, es decir, la cualidad que deben tener los servidores públicos de ejercer sus funciones en estricto cumplimiento de su mandato y no pagando favores al postulante o al elector.

  • Entre los tres postulados, Néstor Humberto Martínez es el menos calificado para el cargo. Aunque ha ocupado la cartera de Justicia en dos oportunidades y se le reconoce como un gran jurista y asesor de grandes conglomerados económicos, su especialidad no ha sido el derecho penal. Sin embargo, es el candidato con mayor significación política y quien despierta las mayores suspicacias, dada su cercanía al vicepresidente Vargas Lleras, así como por su trayectoria como asesor y abogado de grandes empresarios. Esto último lo podría llevar a tener conflictos de interés en el cargo (uno de los problemas que tuvo Montealegre). Pero en honor a la verdad hay que decir que estos conflictos son comunes para cualquier abogado exitoso en el ejercicio de su profesión.

Martínez conoce el mundo del derecho, fue el artífice y gran defensor de la reforma de “equilibrio de poderes” (lo cual puede ser un factor adverso en la Corte Suprema) y como ministro de Justicia adelantó tareas importantes que lo dejan bien parado como gerente. Y gerencia es lo que le falta a la Fiscalía.

Martínez caería bien en el uribismo, pero despertaría resistencias en sectores políticos y sociales de centro-izquierda que no ven con buenos ojos la llegada al ente de investigación de un abogado con altos intereses económicos, por ejemplo, en el temade tierras, donde uno de sus más importantes clientes está en el negocio. Con él se puede repetir el síndrome Montealegre respecto del caso Saludcoop.

¿Quién ganará?

El Ministro de Justicia Yesid Reyes.
El Ministro de Justicia Yesid Reyes.
Foto: Minjusticia

Por su trayectoria, formación y logros, quien más garantías ofrece es Yesid Reyes, quien sería una elección que dejaría a todo el mundo tranquilo, menos, claro está, a Vargas Lleras, quien quiere acumular todo el capital político necesario para asegurar su presidencia en 2018. Pero como el gobierno no controla a la Corte Suprema, una derrota de Martínez no le puede ser atribuida a Santos.

La Corte Suprema de hoy no es la misma que eligió a Montealegre ni a Mario Iguarán, y que fue tan sensible a la polarización política e ideológica que trajeron los gobiernos de Uribe (llegó incluso a devolver una terna, un procedimiento atípico que significó una interinidad en esa entidad por cerca de dos años).

La naturaleza política del cargo se ha hecho evidente.

La recomposición reciente de la Corte augura un panorama incierto. Sin embargo, el hecho de saberse con anterioridad la postulación de Martínez le habría dado cierta ventaja a este sobre sus competidores, por visibilidad y cabildeo. Además, conociendo sus antecedentes, Martínez también tendría un mayor poder de negociación, ahora que se discute la constitucionalidad de la reforma de “equilibrio de poderes” y que se conoce de la ponencia favorable al gobierno que habría elaborado el magistrado ponente – quien a su vez fue postulado a la Corte por el presidente Santos-.

Tanto Reyes como Martínez han defendido la idea de que el fiscal debe ser elegido directamente por el presidente de la República, como lo es en el sistema estadounidense (de donde se tomó la figura). Pero en Colombia la cantidad de poder que ostenta el jefe del Ejecutivo desaconseja esa medida, a pesar de que sea una contradicción aparente que el responsable del orden público no pueda incidir directamente sobre la política criminal.

¿Cambio de modelo?

La coyuntura amerita que se dé un debate sobre el diseño institucional de la Fiscalía y del procedimiento de elección del fiscal. La naturaleza política del cargo se ha hecho evidente y el procedimiento de elección no se corresponde con esa condición.

En este momento, es oportuno sopesar los pros y los contras de adoptar el modelo norteamericano y pensar en la posibilidad de intercambiar la fórmula de la elección (la Corte Superna propone la terna y el presidente elige) o trasladar todo el proceso a la Rama Judicial (el Consejo de Estado terna y la Corte Suprema elige), para minimizar el sabor político del procedimiento.

La politización que se ha hecho evidente en este proceso no es un buen síntoma de la independencia e imparcialidad que debe caracterizar el proceder de un funcionario adscrito a la Rama Judicial. Un vicepresidente en tránsito de candidato preocupado por quién debe ser el fiscal general es una anomalía que no debería existir en nuestro modelo estatal.

 

* Profesor e investigador de la Universidad Externado de Colombia, columnista y autor de numerosas publicaciones.  

twitter1-1@cuervoji

Los cambios que necesita la Ley de Restitución de Tierras

Enrique Herrera Los resultados han sido muy escasos y el debate de estos días es tan simplista como electorero. Pero hay cambios concretos y factibles, como los cinco que aquí se recomiendan, para lograr las metas previstas desde un comienzo.  

Enrique Herrera Araújo*

Familia de desplazados recupera sus tierras en La Palma, Cundinamarca.

Pocos resultados, evasivas y polarización

Según datos de la Fundación Forjando Futuros algo anda muy mal en el proceso de restitución de tierras en Colombia:

  • Después de 5 años solo un 3,4 por ciento de las 87.000 solicitudes de restitución  han sido resueltas por la vía judicial.
  • Los jueces han emitido 1.300 sentencias con más de 25 mil órdenes a 55 entidades;  paradójicamente, la entidad que menos las ha cumplido es el Ministerio de Agricultura.
  • El 76 por ciento de los predios restituidos son de menos de 10 hectáreas y un 20 por ciento está entre 10 y 50 hectáreas. Es decir estamos hablando de pequeños fundos, o donde la disputa se da, generalmente,  entre un pequeño propietario y otro pequeño propietario.
  • Han sido asesinados 72 reclamantes de tierras, lo que hace pensar que la política de restitución revictimiza al campesino y lo deja desprotegido en el campo, donde no hay Estado.

Ante todo lo anterior, el gobierno nacional ha adoptado la estrategia del avestruz para ignorar la realidad. Pero no le ha ido bien con ese tipo de maniobras, como tampoco le fue bien cuando dijo que el “tal paro agrario no existe”, ni cuando reaccionó tarde, después de que en las manos le explotaran situaciones como el paro de camioneros o el judicial, entre otros.

Cuando es objeto de críticas, el gobierno responde atacando a sus enemigos en lugar de tratar de encontrar el porqué de los pésimos resultados de la Ley 1448 de 2011, planeada para diez años. El fanatismo ideológico se tomó a los detractores y defensores, y lo que hoy se percibe es un diálogo de sordos en trincheras guerreristas. Esto no ayuda para nada. Tanto los defensores como los opositores acérrimos entierran sus cabezas en la arena para desconectarse de la realidad.

Mientras tanto, la campaña electoral que está empezando tomó a esta Ley como protagonista, pero no solo en el debate público en universidades, foros y medios de comunicación, sino en la movilización ciudadana en el terreno: en San Alberto, departamento del Cesar, y en San Ángel, departamento del Magdalena. Este tipo de reacciones son bienvenidas porque reflejan otras verdades, muestran realidades y desnudan deficiencias.

Una Ley mal diseñada

Víctimas del conflicto del municipio de El Castillo en el departamento del Meta.
En proceso de restitución de tierra Alto Tribunal de Cartagena ordena compensación al segundo ocupante del predio.
Foto: Unidad de Restitución de Tierras

En todo caso, los resultados no son buenos. Y cuando se escarba más hondo, se encuentra que son peores. Por ejemplo si el instrumento de medida de efectividad no es el número de sentencias o de reclamaciones y registros, sino el número de reclamantes que han retornado y se han asentado en sus predios, los datos son totalmente desestimulantes, casi catastróficos. Pero es en este punto donde realmente se mide el impacto de la política: en el terreno y en la realidad objetiva de las víctimas a quienes debe cumplírseles.

Por eso es hora de hacer ajustes.

Ya lo había dicho en Razón Pública y lo repito ahora: esta es una Ley de buenos propósitos que está fracasando porque fue elaborada en una burbuja, aislada de la realidad rural, alejada de la violencia territorial, escrita desde las oficinas bogotanas por académicos sin ninguna experiencia en la gestión pública y diseñada bajo la idea errónea de que los problemas de tierras rurales son fáciles de resolver.

Los problemas de la Ley están ahí desde su creación y por lo mismo se requiere de una completa revisión. Por ejemplo esta Ley parte del supuesto de que el desplazado quiere retornar al campo, pero distintos estudios indican que esto no es del todo cierto. Para colmo, el gobierno está llevando a cabo algunas políticas o programas que incentivan el no retorno, como los subsidios en las ciudades.  

“La microfocalización”

Los arreglos son urgentes, y el primero de ellos podría ser eliminar el gota a gota de la llamada “microfocalización”.

La Ley señaló que la restitución se realizará en forma gradual y progresiva, teniendo en cuenta la situación de seguridad, la magnitud histórica del despojo y la existencia de condiciones para el retorno. Por eso ordenó dos pasos previos:

  • La macrofocalización, consistente en que el Consejo de Seguridad Nacional defina un área de mayor extensión (departamentos), para tramitar en ella el estudio de las solicitudes de restitución;
  • La microfocalización es decir, la definición de áreas de menor extensión, por ejemplo, municipios, corregimientos, veredas o inclusive predios donde se determina que es viable adelantar el registro del predio y la restitución.

Las etapas macro y micro definen cuáles son las zonas donde se restituirán los predios.  Por fuera de ellas no hay restitución posible. Pero entre la macro y la microfocalización se ha creado un dique de contención tan grande que para el 31 de marzo de 2015 la Unidad de Restitución de Tierras había recibido 75.122 solicitudes, de las cuales el 63,14 por ciento ha estado represado por falta de microfocalización. Sin este paso, el proceso se estanca.

Por eso la Sentencia T-679 de la Corte Constitucional, del 3 de noviembre de 2015, dijo que la aplicación gradual y progresiva de una política no puede ser excusa para la inactividad del Estado y que la “la petición de la víctima no puede quedar suspendida irrazonablemente en el tiempo, pues esa microfocalización es, de alguna manera, condición indispensable para que la persona acuda ante los jueces a reclamar sus tierras”. 

La microfocalización se ha convertido en un muro que es preciso derribar si se quieren mejorar los resultados de la Ley -y mucho más durante el posconflicto, cuando habrían de aplicarse criterios adicionales de seguridad para preservar la pacificación del respectivo territorio-. De todas maneras, la microfocalización no implica necesariamente que la zona en la que se da sea segura o no presente casos de violencia. Si así fuera, no se hubieran dado tantos asesinatos a reclamantes de tierras en áreas microfocalizadas.

Más ajustes

En proceso de restitución de tierra Alto Tribunal de Cartagena ordena compensación al segundo ocupante del predio.
Víctimas del conflicto del municipio de El Castillo en el departamento del Meta.
Foto: Centro Nacional de Memoria Histórica

Otro ajuste necesario es garantizar la defensa y los derechos del ocupante actual, que en la cadena de compraventa del predio puede ser el segundo, tercero o quinto. Esta situación está dando pie a la protesta social en los departamentos de Cesar y Magdalena y es probable que en otros lugares del país se den los mismo problemas.   

Una tercera reforma sería que cuando no haya oposición a la restitución, esta se haga por vía administrativa. Lo mismo debe ocurrir cuando se trate de predios abandonados. Inclusive se puede analizar si el proceso mixto que combina una etapa administrativa (que hace la Unidad de Restitución) con una judicial (que realizan los jueces) deja de serlo y se unifica.

Han sido asesinados 72 reclamantes de tierras.

Un cuarto cambio puede ser que cuando el reclamante no quiera retornar al predio adjudicado por el Gobierno, lo manifieste en la reclamación y el Estado, por vía administrativa, lo compense con un bono condicionado que sirva, por ejemplo, para el pago de crédito de vivienda; con un capital semilla para un proyecto de emprendimiento productivo; o con dinero para estudios universitarios.

No es aceptable que el Estado se gaste más en la burocracia y sostenimiento de las instituciones de restitución que en los predios restituidos. El año anterior se habían gastado  837 mil millones de pesos en el proceso de restitución, mientras que los predios restituidos valían 263 mil millones. Más barato que tramitar el proceso de restitución hubiera sido comprar los predios y adjudicarlos.  

Un quinto arreglo es cambiar el enfoque de tierras, porque ahí no está el problema. La tierra ya no vale por sí misma sino por lo que está encima de ella: el riego, las plantaciones, la infraestructura, etcétera.

El asunto no es restituir las tierras sino que en ellas se desarrollen actividades agrícolas rentables que hagan parte de un modelo de negocio sostenible y agreguen valor para el mercado. En cualquier caso, las cosas no pueden seguir como van.

 

* Abogado, especialista en desarrollo regional y magister artis en gestión pública. Experto en tierras, desarrollo rural y asesor en Posconflicto.

 

twitter1-1@enriqueha

 

¿Por qué es tan importante Caño Cristales?

Andres hurtadoNo se trata solamente de un río, estamos hablando de un ecosistema que conecta cuatro parques naturales de singular importancia. Un conocedor de la zona explica las devastadoras consecuencias que tendría permitir la explotación petrolera en la región.

    Andrés Hurtado García*

Río Caño Cristales en la Sierra de la Macarena.

Memorias de un viajero

Yo no soy investigador ni científico. Soy un viajero que ha visitado asiduamente el Área de Manejo Especial de La Macarena, a la cual  pertenece Caño Cristales. Por lo tanto hablaré de mi conocimiento de la zona a partir de mis recorridos.

El Caño nace en la parte alta de la Sierra, en el sector sur, relativamente cerca del sitio donde muere la Sierra en un paredón a cuyos pies pasa el río Guayabero. El Caño nace en una planicie encharcada, a pocos metros de un murallón que mira hacia el raudal del Guayabero. Allí, las aguas se van juntando y forman el Caño.

Llegué allí a finales de la década de los setenta, lo he explorado en toda su extensión, he llegado tres veces a su nacimiento por sus dos brazos principales, e hice los primeros caminos para algunos lugares del Caño. También caminé la tercera parte de toda la Sierra siguiendo la cuerda de las cumbres.

Seguí yendo al Caño y a la Sierra varias veces por año. En un principio no vivía nadie a orillas del río y no habían llegado a La Macarena los que hoy manejan el turismo. En ese momento existía una trocha que, saliendo del pueblo y atravesando la selva del Parque, llevaba en 5 o 6 días al pueblo de Piñalito.

Prácticamente ya se puede llegar a Caño Cristales en vehículo.

Los campesinos utilizaban la trocha (todavía lo hacen) para llevar el ganado hasta Vista Hermosa y embarcarlo en camiones con destino a Villavicencio o Bogotá. La guerrilla amplió esa trocha (que hay llaman “la Transjojoy”) y prácticamente ya se puede llegar a Caño Cristales en vehículo.

En una ocasión el Mono Jojoy me mandó apresar en La Macarena. Pero me soltaron al poco tiempo pues uno de sus guardaespaldas le dijo que yo había hecho mucho por el pueblo, el mismo pueblo que ha reconocido mi trabajo y que me dio su máxima condecoración: la “Velosía de oro”.

Yo dije del río que era el más bello del mundo, y lo llamé “el río de los cinco colores”, “el río donde se ahogó el arco iris” y “el río que se escapó del paraíso”. Estas frases, que son mías, se repiten ahora por todas partes.

He presentado a Caño Cristales de manera casi obsesiva en Colombia, Europa, Estados Unidos y otros países, en conferencias, en televisión, en artículos de prensa y en mis dos libros: Colombia secreta  y Caminando Colombia.

Pensar el ecosistema

El Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Gabriel Vallejo López.
El Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Gabriel Vallejo López.
Foto: Minambiente

Estoy de acuerdo con el alcalde y con los habitantes de la Macarena en su protesta por los recientes intentos de permitir la exploración petrolera en la zona, pero les recuerdo que muchos de sus habitantes tienen fincas en “la Transjojoy”, una zona que se ha llenado de casas, potreros y negocios. Además, los guerrilleros que se mueven en la selva de La Macarena han mantenido la siembra de la coca, la tala de los árboles y la conversión de más y más terrenos en potreros. Por último, están las fincas ganaderas que serán la muerte de este paraíso.

Por eso hay que mirar esta zona con más amplitud. No hay que pensar tan solo en Caño Cristales, sino  mirar el “amasijo” (como lo llamo yo) de los cuatro Parques Nacionales Naturales que convergen en la zona: tres en la Cordillera Oriental (Sumapaz, Picachos y Tinigua) y, saltando el Cañón del Duda, el Parque de La Macarena.

Los investigadores del Smithsonian Institute y los científicos de Parques Nacionales, liderados por Jorge “el Mono” Hernández, quien fue considerado el mayor conocedor del neotrópico, han dicho que esta región es la más rica en biodiversidad en el planeta, por juntarse ecosistemas de cordillera, llano y selva amazónica.

Una exploración petrolera hecha a 2,5 kilómetros del Tinigua, es decir, en la zona de amortiguación de los Parques, perjudicaría notablemente el sistema de los acuíferos. En ese caso, el primero que sufriría es el río Losada, que vierte aguas en el Guayabero y que más abajo de La Macarena recibe a Caño Cristales. Bastante cerca de San José de Guaviare, el río Guayabero se junta con el Ariari y forma el río Guaviare, uno de los más caudalosos del oriente colombiano.

Por este motivo, y no solo por Caño Cristales, la decisión por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) de autorizar a la empresa Hupecol para explorar en el Bloque Serranía defraudó al país y lo puso en pie para defender los recursos naturales, hasta obligar al presidente Santos a ordenar la suspensión de la licencia, que en efecto fue revocada esta semana. Pero la empresa ya anunció acciones legales y no se puede descartar la posibilidad de que prosigan las exploraciones.

Esta región es la más rica en biodiversidad en el planeta.

En los cuatro Parques Nacionales de los que he hablado se conocen hasta ahora 12.000 especies de plantas, 63 de reptiles, 42 de mamíferos, 420 de aves y más de 200 de peces. Si nos concentramos nada más en las aves, encontramos que Colombia es el país más rico en avifauna en el planeta: de las 10.065 especies de aves del mundo, nuestro país posee 1.889. Pero las 420 especies de aves que habitan esta zona se verían destinadas a la extinción si avanzan las petroleras con su parafernalia de carreteras, construcciones, viviendas, perforaciones y ruido.

No se trata entonces solo de la salvación de Caño Cristales. El Caño forma parte del conjunto de cuatro parques que se verían heridos de muerte. Por eso hay que decir “no” a la explotación petrolera en La Macarena y “sí” a los reclamos de sus habitantes, quienes deben comprometerse, además, a cuidar los bosques y los ríos de la “señora de los Llanos, Sierra de la Macarena”.

Es cierto que Colombia debe explotar su petróleo, que también es nuestra riqueza, pero debe hacerlo con respeto por los ecosistemas y especialmente por el agua, que es la riqueza de hoy y la fortuna de mañana.

Los daños sociales

Sabemos, por lo ocurrido en el Putumayo y en un sector de los Llanos, que las petroleras solo han llenado las arcas de las empresas y las del Estado, pero no han repercutido favorablemente en el mejoramiento de las condiciones de vida de los pueblos adyacentes.

Por el contrario, estas explotaciones han traído la descomposición social, representada en cantinas, vicios, prostitución y encarecimiento de la vida. De esta manera, el entorno social de esta gran área se verá perjudicado, incluido el pueblo de La Macarena, si llegan las empresas del petróleo.

Los Llanos, tan golpeados por la siembra incontrolada de palma africana y de otros productos, tendrían con este otro factor de desequilibrio. No solamente los ecosistemas del Llano se han visto seriamente afectados por estos cultivos, sino que la cultura de la región que se ha venido desdibujando en sus tradiciones, folclor, música y modo de vida. Añadirle otra petrolera más al Llano es aumentar los conflictos sociales y multiplicar los problemas.

El presidente Santos pidió cien millones de dólares en la Cumbre del Clima en París y se comprometió a acabar con la deforestación. Pero esta sigue avanzando entre La Macarena y San José de Guaviare, en el Cañón del Duda y, ahora para colmo, pretendemos añadirle una explotación de hidrocarburos.

Preguntas en el aire

Parque Nacional Natural Sierra de la Macarena.
Parque Nacional Natural Sierra de la Macarena.
Foto: Parques Nacionales Naturales de Colombia

Esta situación me ha dejado varias preguntas inquietantes. Por ejemplo, si ante la decisión de la ANLA los periodistas hubieran hablado solo de los Parques Naturales sin mencionar Caño Cristales, ¿hubiera sido igual la movilización de los colombianos en las redes sociales? También, si esta movilización no se hubiera dado y solo los científicos hubieran protestado por el daño a los Parques Naturales, ¿el gobierno les hubiera hecho caso?

Hay otras cosas que tampoco se entienden: ¿Cómo es posible que el Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible no se entere de una resolución de tan inmensas y fatales consecuencias expedida hace más de un mes? ¿Por qué la Corporación Autónoma de la Macarena (CORMACARENA) no dio a conocer antes el resultado de sus estudios – que ahora cita la ANCLA para justificar su revocatoria-? ¿La ANLA no tiene criterio como para saber que no se puede explorar a las puertas de un conjunto de Parques Nacionales tan importantes?

Por último, hay que decir que es un terrible espectáculo ver al presidente desautorizando al Ministerio y al Ministerio desautorizando a la ANLA. Ante este tipo de situaciones, uno se pregunta si así funciona en todo lo demás el aparato del gobierno.  

Solo falta ahora que la empresa petrolera en efecto demande a Colombia y que de nuestro bolsillo tengan que salir las millonadas de dólares que pedirán astutísimos abogados que conocen las debilidades del Estado colombiano.

 

* Periodista, ecologista y fotógrafo colombiano.

 

Análisis

(Tiempo estimado: 9 - 18 minutos)

gustavo wilchesLa seguridad energética es un derecho poco evocado, hasta cuando eventos catastróficos nos recuerdan que todas las formas de generar energía comportan algún nivel de riesgo para los humanos y para los ecosistemas, pero que la sociedad humana dispone de alternativas para vivir de una manera menos peligrosa.

Gustavo Wilches-Chaux*

Toda energía es "solar" 

01_flujos_de_energia

Casi toda la energía que utilizamos los seres humanos procede del Sol: 

02_o_el_ciclista_pedalea

-La bicicleta se mueve con energía solar: el ciclista pedalea con la energía que ha obtenido del banano que se comió. El banano es energía solar vuelta materia vegetal, gracias a la fotosíntesis que la planta del banano es capaz de realizar. O el ciclista pedalea con la energía que le aporta el bistec con que almorzó... que es energía que la vaca extrajo de la hierba... que es energía solar acumulada en el pasto a través de la fotosíntesis... 

-La energía que se obtiene al quemar leña (entre el 4 por ciento y el 10 por ciento de la que se consume en el mundo), es energía solar convertida en madera, gracias también a la fotosíntesis. La combustión de la leña es un proceso similar al que se lleva a cabo en el cuerpo del ciclista en virtud de la respiración. No en vano la combustión y la respiración generan energía, y como subproductos vapor de agua y dióxido de carbono (CO2). 

03_con_los_combustibles

-Con los agrocombustibles se obtienen hidrocarburos directamente de las plantas, saltándose el proceso de fosilización. 

-La energía derivada de los "combustibles fósiles" (que representa algo así como el 87 por ciento del total consumido por los seres humanos y equivale a unos 218 millones de barriles de petróleo diarios), es energía solar acumulada en plantas que, durante los varios millones de años que han permanecido encerradas bajo la superficie de la Tierra, se han convertido en petróleo y en carbón. En gran medida el cambio climático se debe a la liberación a la atmósfera, en corto tiempo, del gas carbónico que el planeta se tomó tantos millones de años para enterrar. 

04_la_energa_hidroelectrica

-La energía hidroeléctrica, que escasamente representa el 3 por ciento de toda la energía que se genera y consume en el mundo, se produce gracias a que el Sol evapora el agua y la sube a cotas altas de la superficie de la Tierra, desde donde luego cae a cotas más bajas. Las turbinas convierten la energía de la caída en electricidad. 

05_el_viento_que_mueve

-El viento que mueve los molinos que generan energía eólica o que simplemente impulsa una bomba de agua, es aire que se mueve debido a las diferencias de temperatura en la superficie de la Tierra y entre distintos segmentos de la troposfera (la porción de la atmósfera en donde el clima tiene lugar). 

06_la_energa_que_se_genera

-La energía que se genera de manera pasiva en los calentadores solares o de manera activa en las células fotovoltaicas, es energía que procede directamente y casi sin intermediarios, del Sol. Mientras más intermediarios existan entre el Sol y nosotros, sus usuarios, más costosa resulta la energía en términos ecológicos. 

-¿Y la energía nuclear, que hoy representa aproximadamente el 6 por ciento del total que se consume en el mundo? En otro texto conté una vez, que como resultado de un largo desvelo, descubrí (lo que ya antes otros sabían, por supuesto) que la energía derivada de la fisión (ruptura atómica) de elementos radioactivos, también es energía solar, pero de soles anteriores a ese Sol nuestro de todos los días. Nuestro Sol y los planetas que giran alrededor de él, se formaron hace unos cinco mil millones de años, a partir de desechos reciclados de explosiones de soles anteriores. Entre esos desechos están los elementos radiactivos con que se obtiene la energía nuclear. 

07_nuestro_sol_y_los_planetas

-¿Y la energía geotérmica, la que se genera a partir del calor del interior de la Tierra que suele aflorar a través de las fuentes termales? Tampoco es energía derivada de manera directa de nuestro Sol, sino que proviene del calor del núcleo terrestre que, en últimas, es el que alimenta la tectónica de placas y con ella la dinámica de los volcanes. Ese calor del núcleo de la Tierra se genera por la desintegración de isótopos radiactivos de uranio (U), torio (Th) y potasio (K) y por otros procesos físicos que existen allí desde la formación misma del planeta. 

08_tampoco_es_energa

No hay energía sin riesgos 

La obtención de energía de cualquiera de estas fuentes tiene impactos y riesgos ambientales: 

-La producción de los alimentos necesarios para nutrir (todavía de manera desigual) a una población de siete mil millones de seres humanos implica, entre otras consecuencias, la ampliación de la "frontera agrícola" sobre suelos con otra vocación. 

-El consumo de leña acelera los procesos de deforestación. 

09_El_uso_y_el_abuso_de_los_combustibles_fsiles

-El uso y el abuso de los combustibles fósiles, como es bien sabido, es la causa principal del cambio climático. La extracción de petróleo y de carbón acarrea múltiples traumatismos (y de pronto algunos beneficios, no proporcionales) para los ecosistemas y las comunidades de los territorios en donde esa extracción tiene lugar. 

-El mayor riesgo de los agrocombustibles se deriva de su condición de monocultivos, con todo lo que ello suele implicar. 

-La generación hidroeléctrica, aparentemente tan "limpia" en algunos aspectos, también produce grandes impactos sobre los cuerpos de agua intervenidos, sobre los ríos "atajados", sobre los peces y otras especies que viven en esos cuerpos de agua y, por supuesto, sobre las comunidades que existen en la vecindad del los embalses o que son desplazadas para su construcción. 

-La energía eólica generada por grandes legiones de molinos de viento, tampoco está exenta de impacto ambiental. Las aves resultan especialmente damnificadas por esta forma "limpia" de generar energía que nos hemos inventado los seres humanos. 

-No tengo a mano datos sobre impactos ambientales negativos de la generación directa de energía mediante celdas solares, pero supongo que los debe tener. Nada carece de impacto ambiental... salvo posiblemente el magnífico vuelo de los gallinazos. Siga el link 

Defender lo indefendible 

A pesar de la apología vehemente (y a veces demente) que hace de la energía nuclear nuestro admirado maestro James Lovelock en el libro La Venganza de la Tierra, donde formaliza su conversión a la religión pro-nuclear, ni la ciencia ni la tecnología más avanzadas cuentan aún con las herramientas necesarias para evitar un desastre nuclear. 

Muchos defensores a ultranza de la energía atómica nos han dicho en estos días que después del accidente de Chernóbil en 1986, se mejoraron las tecnologías y los reactores para garantizar que no volviera a ocurrir un desastre de esa magnitud. Pero trece años después, en 1999, se presentó otro accidente nuclear en Tokaimura, Links: http://www.paralibros.com/jonas/j90927n.htm http://www.time.com/time/world/article/0,8599,2053740,00.html http://www.world-nuclear.org/info/inf37.html Japón que, aunque mucho menos grave que el de Chernóbil, sí se debió a una sucesión de descuidos inexplicables en una sociedad tan avanzada tecnológicamente y tan disciplinada como la japonesa. 

Con sorpresa nos enteramos entonces de que en ese país funcionaban plantas nucleares con tecnologías obsoletas y sin los necesarios sistemas de control; de que los bomberos de una ciudad con varias plantas atómicas carecían de equipos de protección adecuados para enfrentar la radiación; de que las comunidades de la zona de influencia de las plantas tampoco contaban con la información ni con la preparación necesarias para actuar de manera adecuada en caso de un accidente nuclear. ¡Y esto no sucedió en un país del peyorativamente llamado "Tercer Mundo"! 

10_MANIFIESTO_CONTRA_LA_GUERRA_la_crisis_nuclear

La crisis nuclear que actualmente vive Japón y cuyas consecuencias todavía estamos lejos de conocer, parece haberse regido por la Ley de Murphy: en la central de Fukushima todo lo que podía fallar, falló. Lo mismo que sucedió con la explosión del pozo Macondo en el Golfo de México a mediados del año pasado: una desafortunada sucesión de fallas, fue anulando uno tras otro todos los mecanismos previstos para evitar un desastre. Pero, pese a la magnitud de los daños que produjo la explosión del pozo petrolero, allí no existió el peligro adicional de la radiación. 

Nadie por tanto debe poner en duda el hecho de que la energía nuclear todavía resulta demasiado peligrosa para la humanidad, aun cuando existieran (que no existen) garantías de que solamente se va a utilizar para fines de paz. Las demás formas de generación también implican impactos y riesgos, pero son más susceptibles de controlarse con la tecnología actual. 

Dos argumentos falaces En estos días, a raíz de la preocupación mundial y de la polarización de opiniones que ha sido reavivada por la crisis de Japón, alguien defendía la energía nuclear alegando que las otras fuentes de generación también tienen sus peligros. 

Concretamente argüía que la ruptura de la presa de un embalse para generación hidroeléctrica también representa una grave amenaza para las comunidades que se encuentran aguas abajo. Y en efecto, los muchos desastres ocurridos por esa causa no dejan lugar a dudas sobre los peligros de las fuentes hídricas. Pero aunque las personas pueden ser damnificadas en muchos aspectos, quien logra ponerse a salvo del impacto directo del agua no ha sido expuesto al peligro de la radiación. Quienes sobreviven a un desastre de origen distinto del nuclear no están expuestos a daños genéticos capaces de afectar a sus descendientes. 

Por otra parte el experto nuclear colombiano Jorge Vallejo, en entrevista reciente en El Radar (Link) de Caracol relativizaba la amenaza actual y potencial del colapso de los reactores de Fukushima, anotando que, sin que exista un accidente nuclear de por medio, uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres en Estados Unidos van a tener cáncer en algún momento de sus vidas. 

Ese dato (que presumo cierto aunque no lo he podido confirmar), no solamente no me tranquiliza, sino que me alarma aun más. Ya no solamente por los reactores nucleares en sí, sino por el significado de un modelo de desarrollo que conduce a que tantas personas estén condenadas a padecer de esa grave y muchas veces mortal enfermedad. El cáncer, como se sabe, surge de la interacción entre factores genéticos y determinados disparadores ambientales: tipo de alimentación, sustancias y radiaciones con las que se tiene contacto, incluso factores generadores de stress. Aunque si una persona se ve expuesta a un excesivo nivel de radiación Link, dudo que la predisposición genética juegue un papel importante en la aparición de ese mal. 

Tenemos alternativas 

No cabe duda de que los seres humanos necesitamos energía. Esto implica que tenemos que correr los riesgos inherentes a su generación. ¿Qué hacer entonces? Pienso al menos en cinco líneas de acción complementarias: 

-En primer lugar, me parece necesario apostarle a aquellas formas de generación cuyos riesgos se pueden controlar mejor: desde la obtención de las materias primas hasta el manejo de los desechos, pasando, claro, por los riesgos de la generación y la distribución. 

-En segundo lugar debemos mejorar la gestión del riesgo en todos los procesos de generación de energía no nuclear, empezando por supuesto con los combustibles fósiles y la hidroeléctrica. En este caso, la responsabilidad ética y social de las empresas generadoras, transmisoras y comercializadoras, así como de las empresas extractoras y transformadoras de materias primas, resulta de interés público, es obligatoria y es irrenunciable. 

-En tercer lugar, deberíamos preferir aquellas formas de generación que permitan más control social y contribuyan más al desarrollo regional. Sabemos que hoy la energía eléctrica se administra como una mercancía más, según las fuerzas del mercado, mientras que las regiones donde se genera (las que corren los riesgos consiguientes), son meras espectadoras que en general ni se enteran de quién, dónde y cómo se toman las decisiones que afectan su presente y su futuro. 

11_En_cuarto_lugar_y_aqu_s_sera_vlido_pensar

El derecho a la seguridad energética 

En cuarto lugar se debe impulsar el avance de tecnologías que promuevan, masifiquen y democraticen el acceso a la energía solar de de manera más directa. Los países más desarrollados, como Japón, tienen todo lo necesario para liderar esta iniciativa, que a partir de ahora debería entenderse como un derecho humano: el derecho a una energía segura -a una seguridad energética-. 

12_La_seguridad_energtica_en_la_telaraa_de_la_seguridad_territorial_PAra_lograr_eso

La seguridad energética es un aspecto de la seguridad territorial (ver recuadro al final de este artículo) y puede definirse como la capacidad de un territorio para ofrecerles a sus habitantes -y de éstos para aprovechar- las condiciones de acceso a la energía necesaria para el funcionamiento de la sociedad, sin que la obtención ni el uso de la misma afecten negativamente ni a las comunidades ni a los ecosistemas. 



Para lograr este derecho se necesita una verdadera voluntad política basada en la presión social. Recordemos que el carro eléctrico Siga el Link 1{youtube}39K36Rw7LYc{/youtube} no solo ya estaba totalmente inventado en las primeras décadas del siglo pasado, sino que se comercializaba en igualdad de condiciones con los carros con motor de combustión interna. Sin embargo desde entonces se sabía que los intereses de la industria petrolera impedirían el avance de ese tipo de vehículo, tal y como finalmente ocurrió. Las declaraciones de los fanáticos de la energía nuclear, hoy más abundantes y contundentes que nunca (a pesar de las noticias agobiadoras que vienen del Japón), indican que el papel que cumplió la industria del petróleo contra el carro eléctrico en el primer tercio del Siglo XX, lo cumple hoy la energía atómica frente a otras formas de generación eléctrica que, de desarrollarse, le puedan competir.

13_Y_en_quinto_que_podra_se_tambin_primer_lugar_resulta 

En un artículo del año pasado mencioné el hecho paradójico de que medimos nuestro "éxito" en la vida, en función de nuestra capacidad para consumir materiales y energía, y por ende de nuestra mayor capacidad para producir desechos y para contribuir, mediante las emisiones de gases de efecto invernadero, a agravar cambio climático. Anotaba allí también, que "el mundo necesita embarcarse en una recesión planificada, con el reto de lograr lo que parece imposible en la teoría y en la práctica: reducir el tamaño y, por ende, el impacto de las economías depredadoras (sean capitalistas, comunistas, socialistas o como se quieran rotular), y al mismo tiempo incrementar la calidad de vida de los seres humanos, no medida en términos de nuestra capacidad de depredar sino de nuestro goce de existir." 

Vivir de otra manera 

Y en quinto lugar (que podría ser también el primero), resulta indispensable que aprendamos a reducir el consumo de energía, a depender menos del petróleo y de otras formas convencionales de generación. 

Es común, por ejemplo, en cualquiera de las ciudades de clima caliente de nuestros países, que los grandes auditorios estén totalmente aislados del mundo exterior y que dependan de grandes cantidades de electricidad para el aire acondicionado y la iluminación. Se dice que en muchos lugares el estatus de una persona o de una institución se mide por su capacidad para poner más fuerte el aire acondicionado en la oficina o en el carro. 

Por otra parte, he tenido la oportunidad de estar toda una semana en una maloca en la selva amazónica, donde la temperatura permanecía agradable y constante, a pesar de que afuera lloviera, hiciera viento, bajara la temperatura o aumentara el calor. El conocimiento de los sistemas pasivos de control de temperatura como estos, y otros propios por ejemplo de las construcciones tradicionales de los árabes, debería volverse obligatorio para los arquitectos, ingenieros y constructores, en un mundo cada vez más agobiado por el cambio climático. 

14_Anotaba_all_tambin_que_el_mundo_necesita



En solo catorce meses hemos sido testigos de un gran desastre en uno de los países más pobres del planeta, como es Haití, y en uno de los más ricos, como es Japón. Las consecuencias del segundo, por supuesto, van a tener sobre el planeta un impacto mucho mayor, en muchos sentidos, que las consecuencias del primero. 

El desastre que está afectando en este momento al muchas veces heroico pueblo del Japón, no es por supuesto el fin del mundo, pero sí puede marcar el comienzo del fin de un mundo basado en el consumo excesivo y altamente dependiente de formas de energía muy peligrosas para el planeta y en consecuencia para la humanidad.

Recuadro: La seguridad territorial

La seguridad territorial es un concepto "de doble vía", que busca que la sostenibilidad de las comunidades humanas avance de manera interrelacionada y en lo posible simultánea junto con la sostenibilidad de los ecosistemas, y viceversa. Esto se logra en la medida en que se evite que las dinámicas de los ecosistemas se conviertan en amenazas contra las comunidades humanas, y que las dinámicas de éstas se conviertan en amenazas contra los primeros. 

Seguridad territorial es la que evita que fenómenos o procesos, como por ejemplo, un terremoto, un huracán, una erupción volcánica, un cambio de gobierno a nivel nacional o internacional, la suscripción de un tratado de libre comercio, la agudización de tensiones políticas con países vecinos, o los efectos presentes y futuros del cambio climático, se conviertan en desastres para los habitantes presentes y futuros de ese mismo territorio y para los ecosistemas que forman parte de él. O sea, la que evita que fenómenos y procesos como los mencionados obstaculicen la capacidad de los ecosistemas y de los seres humanos para desarrollar al máximo sus respectivas capacidades.


* Gustavo Wilches: Blog AGUACEROS Y GOTERAS 
http://enosaquiwilches.blogspot.com/

 

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Comentarios  

Gustavo Wilches-Chau
0 # Gustavo Wilches-Chau 21-03-2011 21:26
Posdata: Recomiendo la lectura del artículo "El mayor fallo de Fukushima es Fukushima" de Rafaél Méndez de El Pais de España, reproducido en El Espectador.com
elespectador.com/.../...
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Alvaro
0 # Alvaro 22-03-2011 19:45
En el cuadro de seguridad territorial faltó una muy importante: la seguridad alimentaria.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
Gustavo Wilches-Chau
0 # Gustavo Wilches-Chau 23-03-2011 01:11
Hola Álvaro: gracias por tu comentario. El primer óvalo de la esquina superior izquierda dice: SEGURIDAD, SOBERANÍA Y AUTONOMÍA ALIMENTARIA.
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
bunkerglo
0 # bunkerglo 27-03-2011 15:23
Gustavo,
Eres un faro de luz en la horrible noche (ignorancia, desdén e importaculismo) nacional.
Gracias,
Responder | Responder con una citación | Citar | Reportar al moderador
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